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6 de noviembre de 2001

El sobrinísimo

El famoso sobrino de Alejandro Toledo ha tenido una vida y unas amistades más que interesantes. Con ustedes, Coqui Toledo.

Escribe César Hildebrandt Chávez / agenciaperu.com

EL SUEÑO AMERICANO

Antes de ingresar al staff de campaña de Perú Posible, Jorge "Coqui" Toledo Velásquez, vivía en el estado sureño de Carolina del Norte. Su tío Alejandro lo había ayudado a viajar y costear sus estudios en los EEUU, después de que dejara el puerto de Chimbote. Su padre, Germán, todavía vive en la ciudad ancashina.

En Carolina estudió algunos cursos de marketing y publicidad hasta que su tío, entonces candidato presidencial, lo llamó para que se encargara de la página web de Perú Posible, e integrara su equipo.

En Norteamérica, Coqui intentó comprar un departamento de 94,000 dólares mediante una hipoteca de 30 años. Sin embargo, cuando decidió volver al Perú, lo traspasó.

En Lima, Toledo lo convirtió en su asistente personal. Coqui se ocupaba de atender a los pocos medios de prensa que se atrevían entonces a cubrir la campaña de Perú Posible, de vigilar sus asuntos personales y del manejo de todo el dinero de la campaña electoral.

Sin embargo, las labores de campaña aburrieron a Coqui. El sobrino del Presidente se compró, entonces, una cámara digital y se autodesignó el fotógrafo oficial de su tío y candidato. Paralelamente, alimentaba la página web del partido apoyado por uno de sus más fieles colaboradores: Edwin Santos Esparza, hoy convertido en viceministro de comunicaciones.

EL VICEMINISTRO

Coqui y Edwin armaron, con cuatro palos de fósforo y mucha voluntad, una estación computacional a través de la cual Toledo pudo transmitir, por el internet, su primer mensaje a la Nación.

Sin embargo, un día el miedo venció la aventura y la amistad. La noche del último día de la marcha de los cuatro suyos, entre gallos y medianoche y muchas bombas lacrimógenas de por medio, a Edwin Santos se lo tragó la tierra. Cuando las papas quemaron, el actual viceministro abandonó a los amigos y tomó las de Villadiego.

SOROS

Según una fuente allegada al candidato Toledo, cuando se logró la donación del magnate, George Soros, Coqui asistió a la reunión para cubrir las cuentas de los almuerzos y comprar algunos souveniers. Durante la campaña del 2001, la prensa descubrió que el dinero donado por Soros para la Marcha de Perú Posible había sido depositado, alegando razones de seguridad, en una cuenta de Coqui, en Carolina del Norte.

Por esos meses, en Lima, ya se había montado el centro de prensa de Péru Posible en el Cesar´s Hotel de Miraflores, liderado por Iván García, Fernando Yovera y Gustavo Gorriti. En muchas ocasiones, cuando los periodistas solicitaban cubrir aún los gastos mínimos de la sala de prensa, la respuesta de Coqui era la misma: "No hay plata".

EL FOTÓGRAFO

En el transcurso de la campaña presidencial, Coqui Toledo descubrió su verdadera pasión: la fotografía. Siempre se podía ver a Coqui con varios maletines fotográficos siguiendo a su candidato y tio, disparando su cámara con frenesí.

Aunque la mayoría de su material no logró pasar el ojo riguroso de los editores fotográficos de la prensa, Coqui batalló durante toda la campaña del año anterior.

El lente de Coqui Toledo registró a importantes líderes políticos en las reuniones de la oposición. La cámara del sobrino del presidente también capturó sus múltiples giras por Estados Unidos, incluyendo la convención demócrata en la que Toledo descubrió a su compañero ideal de plancha: Raúl Diez Canseco.

Las bases de Perú Posible también fueron fotografiadas por Coqui; lo mismo ocurrió con César Gaviria, secretario general de la OEA y con el ex presidente Raúl Alfonsín durante los días de la Marcha de los Cuatro Suyos.

DE NUEVO EN EL TAPETE

Al llegar de su gira por China, la prensa le preguntó al presidente Toledo por qué su sobrino lo había acompañado en la larga travesía. El presidente respondió que su sobrino era un colaborador cercano a él y que estaba asignado al Ministerio de la Presidencia.

Días después, Carlos Bruce, ministro de dicha cartera, desmintió lo dicho por Toledo: Coqui trabajaba en para la Presidencia del Consejo de Ministros, dijo. Finalmente, el premier, Roberto Dañino, aclaró que Coqui formaba parte de un programa de informática de las Naciones Unidas asignado a la presidencia de la República. Al parecer, la primera plaza del ambicioso proyecto "A Trabajar" había sido copada; sólo que el sueldo del sobrino, cinco mil dólares, dista mucho de los magros salarios que dicho programa promoverá.