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 Las viviendas de la Mafia
23 de octubre de 2001
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Casas y casos

Hasta el momento el sexto juzgado anticorrupción que preside Saúl Peña ha incautado a la organización criminal de Vladimiro Montesinos, 34 propiedades y 7 vehículos. Agenciaperu.com visitó algunas de estas casas y descubrió las excentricidades de algunos de los principales protagonistas de la corrupción.

Escriben Silvia Cuevas y María Isabel Torres / agenciaperu.com

La casa de Venero en las Casuarinas: 1403 m2 de huachafería.

LOS TESTAFERROS

La lista es encabezada por Alberto Venero Garrido, principal testaferro de Vladimiro Montesinos, quién imitó el gusto por la buena vida de su mentor. El Poder Judicial ha incautado tres casas ubicadas en la Urbanización las Casuarinas, una de las zonas más exclusivas de Lima, pertenecientes a Venero.

La primera era habitada por Rosa Venero Nazar, hija del testaferro. Está ubicada en la calle La Cima y abarca aproximadamente 1403 metros cuadrados. Según las actas judiciales, las paredes de esta casa están revestidas de mármol. Ahora, sus quince habitaciones, totalmente alfombradas, junto al sauna y la piscina, se encuentran completamente abandonadas.

 

La caida de la mafia interrumpió la construcción de esta fortaleza de Venero.

A pocos metros, se encuentra otro de los sueños de Venero. A pesar de los planes que tuvo para esta casa, la incautación lo sorprendió a la mitad de la construcción. La estructura inconclusa de esta propiedad, delata entre los propósitos de su dueño: la aspiración de construir una enorme mansión.

 

Pero la más impactante de todas se encuentra a unos cuantos metros más arriba. Esta casa, por su ubicación, permite tener una vista privilegiada de la ciudad. Además de tener piscina y amplias habitaciones, esta propiedad posee una cancha de frontón y la disposición para albergar una veintena de invitados los fines de semana. Al igual que los otros inmuebles, las rejas que la resguardan se han oxidado por el abandono en que se encuentra.

 

Esta casa de Valencia Rosas es una extravagancia sólo comparable a las de Montesinos.

Y pasamos de un testaferro a otro. Juan Silvio Valencia Rosas, socio de Montesinos en los negocios con la Caja de Pensión Militar Policial, también competía en extravagancia.

La casa de Valencia ubicada en la calle Doña Rosa en Surco, fue el último refugio de Montesinos antes de huir a Venezuela. De acuerdo a las actas judiciales, en el sótano de esa casa hay una enorme piscina revestida de mármol y rodeada por paredes de vidrio con una pileta en el medio. Debajo de la piscina hay un sub sótano donde Valencia construyó un gimnasio.

 

Valencia ha dispuesto que en estos departamentos vivan su madera, hermana y prima, para evitar la incautación.

Cruzando la avenida Tomás Marsano se encuentra otra de las propiedades de Valencia, esta vez un edificio de 27 minidepartamentos. Para evitar la incautación, a su propietario no se le ocurrió mejor idea que alojar en uno de los departamentos a su madre, hermana y prima.

Debido a la avanzada edad de estas tres mujeres, el Poder Judicial ha resuelto darles un plazo prudente para que desalojen la vivienda. Ellas alegan que no pueden ser obligadas a salir de este inmueble pues no están comprendidas en el proceso judicial.

La lista de propiedades incluyó algunos palcos del Estadio Monumental. Los testaferros no pudieron ocultar su corazoncito crema. Venero tenía tres y Valencia uno. Ni siquiera Matilde Pinchi Pinchi pudo escapar a la tentación de comprar un nicho para alentar a su equipo.

 

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El general Villanueva Ruesta nunca pudo justificar la compra de esta casa.

LOS GENERALES

Los generales favoritos por Vladimiro Montesinos también tienen su parte en esta historia. La incautación de dos propiedades pertenecientes a César Saucedo Sánchez y a José Villanueva Ruesta, confirman dos investigaciones publicadas el año pasado por Imediaperu.com.

En ese momento, ambos generales no pudieron justificar cómo con un sueldo de 200 mil soles obtuvieron propiedades valorizadas en más de 400 mil dólares. Hoy, las autoridades judiciales han comprobado que estas casas fueron adquiridas con dinero ilegal.

El general Villanueva Ruesta no se privó de ningún lujo para su casa familiar. Esta cuenta con dos plantas, piscina, gimnasio, sala de juego, lujoso bar, sótano con aire acondicionado, circuitos cerrados de seguridad, baños revestidos en mármol, dos terrazas, jardines exteriores e interiores.

 

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Saucedo dijo que su casa -casi un cuartel- fue comprada con dinero que le había dejado en herencia su madre.

Por otro lado, la casa del General Saucedo en Rinconada del Lago, de 1020 metros cuadrados parece, más bien, un pequeño club privado: gimnasio, más de una sala de juegos, sauna, jardín con pileta, cancha de frontón y amplias habitaciones.

 

LAS AMANTES

Pero con sus mujeres, Montesinos no fue tan generoso. Grace Riggs, su amante en 1993, sólo recibió del ex asesor un departamento de la Caja de Pensión Militar Policial ubicado en Malecón Cisneros. En comparación con el resto de edificios de la zona éste no era precisamente el más agraciado.

Jacqueline Beltrán, la última de sus amantes, recibió del doctor un pequeño departamento en el cruce de Larco y 28 de julio, en Miraflores. Pero a pesar de la impresionante fachada del edifico, al interior, los departamentos no pueden ocultar el paso del tiempo.

EL DOC

Entre los vehículos incautados por el Poder Judicial, uno salta a la vista: la camioneta blindada del ex asesor. Según las actas judiciales, el transporte privado de Montesinos, además de contar con un equipo de edición de vídeo y un bar, poseía un lanza cohetes. Nuestras fuentes aseguran que Montesinos solicitó la exclusiva fabricación de este vehículo para protegerse de "posibles atentados ideados por narcotraficantes".

La última perla del recorrido es también de Vladimiro Montesinos. Una de sus casas, ubicada en Velasco Astete, se ha convertido recientemente en la sede de la División de Investigación Financiera (DINFI), de la Policía. Irónicamente, la entidad encargada de investigar todo el dinero acumulado por la corrupción.