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No
se cumplirá meta de reducción de hojas de coca
agenciaperu.com
Nils Ericsson,
presidente ejecutivo de Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), aseguró
hoy que no se alcanzarán los objetivos de reducción
de hoja de coca que se habían planificado alcanzar para este
año, cerca de siete mil hectáreas, debido a algunos
atrasos en el cronograma.
Este anuncio
se hace un día después del anuncio de la reanudación
de los vuelos de interceptación contra el narcotráfico.
Ericsson, quien
fue entrevistado por RPP, aseguró que con más dinero
se podrían realizar estrategias más eficaces para
la erradicación de la coca en el Perú.
"Estamos
buscando más estudios y proyecciones de mercado para determinar
cuales serían los productos para promover, la interdicción
en general tiene que controlar el espacio aéreo, marítimo
y terrestre debido a que el narcotráfico ha encontrado otras
menaras de evadirse", explicó.
Además,
el presidente de Deriva expresó la necesidad de concertar
las diferentes ideas que se tiene sobre cómo se debe erradicar
la coca, con la finalidad de lograr el menor impacto negativo, "tratando
de hacer coincidir las acciones del desarrollo con la erradicación",
aseguró.
Desarrollo y
Vida sin Drogas era anteriormente conocido como Contradrogas, hasta
que se aprobó el reglamento de la ley mediante por el cual
el organismo era elevado a rango ministerial a inicios de este año.
RECLAMAN
FIN DE LA CAMPAÑA DE SUSTITUCIÓN
El 9 de agosto,
con motivo de la celebración del centenario de la Universidad
Nacional Agraria La Molina, se subscribió una carta abierta
dirigida al presidente del Congreso, Carlos Ferrero, pidiendo la
derogación del D.L 22095, conocido como Ley de Drogas, la
adecuación de la legislación nacional a la información
científica y la industrialización de la hoja de coca.
Esta fue la
primera vez que una comunidad universitaria se pronunciaba sobre
la hoja de coca y su defensa nacional, como insumo de alto valor
para variadas agroindustrias.
Entre los reclamos
planteados está el "término a las violentas y
costosas campañas de sustitución de los cocales",
en vista del "recobrado prestigio de la hoja de coca, traicionaría
el Congreso sus propias palabras si no respaldara, dentro de su
competencia, la moción 785, aprobada sin oposición
alguna el 29 de noviembre del 2001, la cual instaba al Ejecutivo
a 'realizar las gestiones que correspondan ante la Organización
de las Naciones Unidas - ONU, con el fin de que se retire ... la
consideración de la hoja de coca como sustancia sujeta a
fiscalización y control, su calificación como estupefaciente
y su masticación como toxicomanía".
La misiva tiene
siete páginas con firmas de universitarios, profesionales
peruanos, y adherentes extranjeros. Destacan los nombres de María
Rostworowski, Julio Cotler y Francisco Soberón.
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