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La
tristeza que inunda a la Primera Dama
Julio Mundaca
Quintana, del diario chileno El Mercurio, en su edición
Internet, publicó una nota sobre la presencia de la Primera
Dama de la Nación, Eliane Karp de Toledo, en ese país.
Para este medio, ella se mostró "fría y distante
al visitar el Palacio de la Moneda". A continuación,
parte del informe.
Eliane Karp,
Primera Dama del Perú, no pudo ayer disimular su tristeza
mientras caminaba junto a su homóloga, Luisa Durán,
en medio de la Plaza de la Constitución donde fue el recibimiento
oficial que el gobierno chileno hizo al Presidente Alejandro Toledo.
Luciendo el
pelo tal como si viniera saliendo del lecho, sin una gota de pintura,
caminando en forma desgarbada y con las manos en los bolsillos de
su abrigo blanco, Eliane Karp no fue precisamente el símbolo
del glamour. A tanto llegó su desgano que ni siquiera hizo
el intento de intercambiar algunas palabras con Luisa Durán,
quien vanamente le dirigía la mirada en espera de algún
acercamiento, aunque fuera para las cámaras.
Por el momento,
han quedado atrás los días cuando esta jovial y atractiva
mujer de origen belga sonreía y participaba activamente en
la campaña presidencial y en los primeros meses del gobierno
toledista, cuando su popularidad era la más alta del gobierno.
Si bien la reunión
bilateral entre ambos mandatarios era el tema del día, había
expectación por las actividades de Karp, quien ha debido
apoyar a su marido en la caída de popularidad que éste
ha sufrido en los últimos meses. El hecho de que se conociera
que ella trabajaba para un banco por una remuneración de
10 mil dólares mensuales, en algo contribuyó a este
bajón.
¿QUÉ
TE PASA ELIANE?
Fuentes del
gobierno peruano informaron que Eliane Karp tuvo algunos malestares
producto del frío santiaguino, por lo que "su ánimo
era bajo y su imagen decaída era elocuente". Incluso
ayer en la tarde, optó por no acompañar a su marido
a las actividades oficiales -inauguraba un obra en la plaza Perú
y se reunía con parte de la colonia residente- y según
confesaron fuentes de la delegación peruana, prefirió
quedarse en la habitación del hotel, "para estar de
mejor semblante en la cena" que el Presidente Lagos ofreció
ayer en la noche.
Los periodistas
limeños que viajaron a Chile resaltaron que esta antropóloga
y economista de 48 años -y quien se ha casado dos veces con
Toledo- no es del gusto de la clase política peruana, "no
le gusta el protocolo, no se arregla, trata de figurar lo menos
posible y por eso encuentra rivalidades".
Afirman que
tiene un temperamento "muy fuerte, sabe imponer sus ideas,
no es una primera dama decorativa y prefiere pensar y actuar, antes
de sonreír a las cámaras y participar de actividades
sociales".
Para algunos
periodistas limeños, el rostro que mostró ayer la
primera dama es el reflejo "del desgaste que ha tenido en los
últimos meses; tiene una lucha con los periodistas, con la
clase política, con los propios asesores de su marido".
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