La Democracia
exige más Transparencia
Habiéndose
cumplido un año del gobierno democráticamente elegido
del presidente Alejandro Toledo, el consorcio PROÉTICA,
que promueve la integridad en el manejo de los asuntos públicos,
ha emitido el siguiente pronunciamiento, adoptado por unanimidad
por los asistentes a la asamblea del Consejo de Ética Pública
de la institución reunida el 15 de agosto del 2002. Este
comunicado pretende destacar los aciertos y errores del gobierno,
con una actitud constructiva y con el objetivo de consolidar la
democracia peruana recién recuperada.
1. Reconocemos
que luego de los graves actos de corrupción desarrollados
en el régimen que gobernó el país la década
anterior, actualmente existe una plena libertad de expresión,
que posibilita la crítica abierta y sin represalias de
los actos de gobierno.
A ello se
añade el apoyo reiterado del gobierno a los procesos de
investigación y sanción a los responsables de los
gravísimos delitos cometidos desde la administración
del Estado en la década pasada, al que acompañan
el respeto y no injerencia del Ejecutivo en las actividades de
las autoridades policiales, fiscales y judiciales.
Vemos con
complacencia, la promulgación de leyes como la de Acceso
a la Información y el Código de Ética de
la Función Pública, que sin duda contribuirán
a una mejor fiscalización de la sociedad civil respecto
de los actos de gobierno y fomentarán la transparencia.
Saludamos
también que se haya incorporado al Acuerdo Nacional una
política de transparencia para erradicar toda forma de
corrupción o de utilización proselitista del Estado.
2. Sin embargo,
pese a saludables iniciativas como las expuestas, aún no
existe una articulación de políticas anticorrupción
del Estado, siendo inadecuada al respecto la existencia de una
oficina anticorrupción que depende del Presidente de la
República y por lo tanto carece de la autonomía
necesaria.
Al mismo
tiempo, constatamos graves errores y tendencias opuestas a una
política de transparencia, que afectan la gobernabilidad
en un momento de particular tensión social, lo que es aprovechado
por fuerzas interesadas en ese propósito. PROÉTICA
desea contribuir a la estabilidad y éxito de un régimen
democrático señalando estos errores y demandando
su rectificación.
3. Advertimos
con preocupación una tendencia al gasto superfluo en el
comportamiento de altos funcionarios de los poderes Ejecutivo
y Legislativo, lo que atenta contra la austeridad que reclama
la situación de un país profundamente marcado por
la pobreza, y a la vez ofende al pueblo peruano, que no encuentra
en sus gobernantes un ejemplo de solidaridad y compromiso con
la grave realidad que lo aqueja.
Se han producido
a lo largo de este período varios conflictos entre los
intereses privados de altos funcionarios del Estado, y los intereses
públicos, lo que incluso ha motivado serias objeciones
a la conducta ética de la Primera Dama de la nación,
quien viene ejerciendo una función pública desde
la instalación del actual gobierno y sin embargo recibía
simultáneamente honorarios de una institución privada
investigada por sus posibles vinculaciones con la corrupción.
Por otro
lado e independientemente de los designios del Poder Judicial,
siendo el Presidente de la República quien debe mantener
una conducta ejemplar e intachable frente a los gobernados, libre
de todo cuestionamiento, no resulta conveniente para la vigencia
de una actitud ética exigible a todos los ciudadanos del
Perú, su negativa a someterse a una prueba científica
que despeje las dudas sobre la paternidad de una menor que alega
ser su hija. Consideramos que este caso ha dejado de ser un tema
privado para convertirse en un asunto de interés público
que concita profunda atención de la ciudadanía.
Resulta preocupante
constatar la actuación de ciertos funcionarios interesados
en utilizar indebidamente algunos programas sociales, con el riesgo
de que fondos públicos puedan ser utilizados para apoyar
intereses políticos. Alertamos contra el surgimiento de
brotes de partidarización del aparato estatal, una práctica
de nefastas consecuencias para el país en el pasado reciente.
Por lo mismo, rechazamos el uso partidario del diario oficial
El Peruano y demandamos la investigación del reparto de
volantes intimidatorios contra la prensa en días pasados,
aparentemente producidos con fondos del Estado.
Tales hechos
afectan negativamente la gobernabilidad del país, por lo
que demandamos a las autoridades un especial esfuerzo por asumir
estas críticas con medidas rectificatorias que a no dudarlo
desalentarán la corrupción y contribuirán
a la estabilidad y aceptación del gobierno.
4. Estando
próxima la realización de elecciones municipales
y regionales, resulta indispensable que se adopten las medidas
necesarias para asegurar la transparencia en el financiamiento
de los partidos políticos. En ese sentido hacemos un llamado
al Congreso y a las distintas fuerzas políticas para cumplir
cuanto antes con esta obligación que tienen con los peruanos.
5. Instamos
a la ciudadanía a mantenerse vigilante a fin de impedir
la corrupción y promover la transparencia en el ejercicio
de la función pública. Igualmente, recordamos que
la corrupción es un problema que nos atañe a todos,
por lo que corresponde a la sociedad en su conjunto adoptar una
actitud de cambio para orientar nuestra conducta cotidiana en
función a valores éticos.
César
Azabache
Susana Baca
Ramón Barúa
Enrique Bernales
Juan Antonio Blanco
Jorge Bruce
Constantino Carvallo
Julio Cotler
Pablo Checa
Renzo Chiri
Javier de Belaunde
Alfonso de los Heros
Hernando de Soto
Fernando de Szyszlo
Rafael Fernández Stöll M.
Joaquín García
Francisco Guerra García
Miguel Irizar
Baldo Kresalja
Güido Lombardi
Francisco Muguiro
Francisco Mujica
Augusto Ortiz de Zevallos
Papi Patrón
Santiago Pedraglio
Laura Puertas
Adrian Revilla
Alvaro Rey de Castro
Marcial Rubio
Jorge Santistevan
Fidel Tubino
Ricardo Uceda
Mario Vargas Llosa
Virginia Vargas
Roxana Vásquez
Ana María Yáñez
Presidente
José Ugaz
Director
Miguel Argüelles