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La
presencia de Eliane
agenciaperu.com
Desde la
campaña electoral, la señora Eliane Karp demostró
que no sería una primera dama convencional. Su alto nivel
académico, los seis idiomas que domina, su vehemencia, y
su carácter explosivo predecían que sería fácil
contar con ella para la polémica. Ahora, después de
casi un año de gobierno, muchos críticos aseguran
que la presencia de Eliane paraliza al presidente Alejandro Toledo,
a niveles realmente peligrosos. Jerónimo Centurión,
de Entre Líneas, realizó el siguiente informe.
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Explosiva, franca
en exceso, inteligente, pero intolerante. La antropóloga
belga de 48 años que nació en Francia, domina seis
idiomas y que estuvo a punto de nacionalizarse peruana el día
del Inti Raymi, ha vuelto al torbellino político a raíz
del caso Zaraí.
Sus declaraciones
y la imagen de dureza que ha ido adquiriendo su rostro, hacen que
buena parte de la ciudadanía, sospeche que el presidente
Toledo se niega ha hacerse la prueba y a reconocer a Zaraí
por no contrariar a su mujer.
Lo cierto es
que Eliane Karp, no es una primera dama tradicional. Durante las
elecciones, ella misma reconoció que la principal causa de
su divorcio fue que, tras el nacimiento de su hija Shantal, ella
no estuvo dispuesta a quedarse en casa.
ELIANE AL
ATAQUE
En la primera
parte de la campaña del 2001, su rol fue casi protagónico.
No sólo destacó en protagonismo sobre las esposas
de los otros candidatos, sino que además puso al suyo en
aprietos.
De hecho, hasta
ahora se recuerda aquel discurso ofrecido en plena campaña
donde, a voz en cuello, clamaba "escúchenme bien, pituquitos
miraflorinos, escúchenme bien, los apus han hablado: mi cholo
es sano y sagrado".
Además,
fue ella quien concibió la idea de la chacana, y quien le
dio al partido una cosmovisión. También fue la misma
Eliane Karp quien concibió la idea de Toledo como el la reencarnación
profetizada del décimo Pachacuti.
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| Luego
de la campaña del 2000, Eliane dejó de lado el
encanto que la caracterizaba. |
Ya como primera
dama, y cuando la popularidad presidencial prematuramente iniciaba
su caída libre, Karp acusó a las encuestadoras de
fujimontesinistas.
Pero también
la hiperactiva Eliane, logró que la Presidencia del Consejo
de Ministros ampliara sus facultades para asumir, personalmente,
la lucha por la reivindicación de los pueblos indígenas.
ELIANE ALCALDESA
A pesar de su
temperamento, el protagonismo de la Primera Dama estaba siendo controlado
hasta que a uno de sus incondicionales, Hugo Garavito, director
de El Peruano, se le ocurrió la brillante idea de proponerla
como candidata a la Alcaldía de Lima.
La idea no prosperó.
La ultima encuesta, tal vez sabe fujimontesinista, le otorgaba el
0,3% de la intención de voto en las municipales, por debajo
incluso que la ex ministra fujimorista, no candidata, María
Luisa Cucuiza.
Desde ese momento
todo volvió a salirle mal, e incluso la propuesta de nacionalizarse
en las fiestas del Cuzco, provocó una adversa reacción
entre los cuzqueños, lo que hizo que la señora Karp
dejara el evento en stand by.
Luego de que
la crisis arequipeña ha llevado al gobierno a su más
bajo índice de popularidad, y cuando se barajan múltiples
opciones de salvataje presidencial, sus críticos dicen que
su amistad con el ministro de Justicia, Fernando Olivera, y la posición
de Alan García durante la campaña, en el tema Zaraí,
hacen que sea ella quien se opone a la actual alianza con el partido
de la estrella.
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| Carlín
ha capturado muy bien el actual rictus amargo de Eliane. |
BAJO EL LÁPIZ
Bajo la extensa
sombra de Eliane, agenciaperu.com consultó esta semana
a tres periodistas de agudo ojo:
Rafo León
cree que el rol que cumple la primera dama es cosa seria: "creo
que las circunstancias para un personaje que podría ser privilegiado
para el humor, ahora ya no lo sea. Está jugando un papel
bastante complicado en la complicadísima situación
que vive Alejandro Toledo, no sólo frente al tema del ADN,
donde creo que es ella el principal escollo para que Toledo maneje
esto para que reditúe esto a favor de él".
León
ve en Karp a una persona "en extremo intolerante, un escollo
bien serio para cualquier intento de ampliación del espacio
político. En ese sentido es contradictorio con la idea de
democracia".
Respecto al
indigenismo de Karp, el creador de la China Tudela cree que ella
"se siente algo así como la reencarnación, la
fundadora del Imperio Incaico. Tiene ese dualismo de los antropólogos
de los años 70: del país andino y el resto. Un merengue
ideológico que es legítimo en cualquier persona que
anda por los terrenos académicos, pero no en la compañera
del presidente".
Para Rafo León,
la pareja presidencial funciona bajo una suerte de contrato, "una
especie de acuerdo pare unirse en la campaña, con cláusulas,
negociaciones, concesiones, etc. Si se diera una crisis, ella podría
salir públicamente a decir que son mentiras muchas cosas
que muchos sospechamos que son mentiras pero que han sido planteadas
por Toledo como verdad: desde su título en Stanford hasta
la naturaleza de sus juergas".
Por su lado,
Carlos Tovar (a) Carlín, considera a la primera dama una
mujer guapa e inteligente, pero prefiere expresarse a través
de sus dibujos. Sin embargo, reconoce que Eliane "se ha hecho
de un poder al caballazo, tiene más poder del que ninguna
primera dama ha tenido nunca. Yo cuestiono eso. Puede ser muy inteligente
y con ganas de trabajar, pero lo correcto es que si uno quiere poder,
se presenta como candidato".
Carlín
cuestiona el hecho de que por ser simplemente la esposa del presidente
se le haya creado "todo un pliego". "Pero nadie dice
nada; en el Perú es así. Esto sin juzgar si está
bien o mal lo que hace", aclara.
Al otro lado
se encuentra Alfredo Marcos, quien hasta el momento no ha plasmado
en dibujos la presencia de Eliane. Marcos asegura que no le parece
responsable "atribuirle a ella una responsabilidad que le compete
a él".
"De lo
que yo puedo conocer de la señora Eliane Karp, he notada
que es una persona de ideas claras. Por eso se le dice radical.
En este país a los que son claros se les dice radicales",
afirma.
La caricatura,
por lo general, destaca el alma. Pero más allá de
las caricaturas, el rostro de la primera dama evidencia fastidio
y hasta amargura. La presencia de Eliane en el entorno presidencial
no es decorativa. Sus críticos sostienen que ella es quien
más influye en el presidente y que si él cambia de
rumbo, ella lo podría enfrentar.
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