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La
factura de la revolución
Hasta el
miércoles, la Ciudad Blanca parecía Territorio Comanche:
tuberías destrozadas, adoquines levantados y un asfixiante
y atormentador olor a gas lacrimógeno se propagaba por todo
el centro histórico. Pero los más graves daños
los sufrieron la industria y en el comercio arequipeño.
Aunque la cifra del desastre esta demasiado lejos de la que, el
domingo pasado, el presidente Toledo lanzó con poca fortuna,
la situación no es para menos: según los cálculos
de la cámara de comercio, durante los seis días de
la protesta, Arequipa perdió poco más de veinte millones
de dólares. Con las calles tomadas y el aeropuerto destrozado,
el sector más golpeado fue el turismo, uno de los principales
focos de empleo en la región. Los expertos aseguran que,
en dos o tres meses, los arequipeños recién empezarán
a pagar la factura de la revolución.
Escribe César Hildebrandt Chávez / agenciaperu.com
El miércoles,
mientras miles de pobladores festejaban en la Plaza de Armas de
Arequipa, los representantes de los principales sectores productivos
y comerciales de la ciudad comenzaron a armar el disperso rompecabezas
económico que dejó la privatización no confirmada
de Egasa y Egesur.
Muchas cosas
habían cambiado tras la serie de actos de protesta surgidos
a partir del anuncio de continuar adelante con las privatizaciones.
Para comenzar, cada día de paralización significaba
un inmenso atraso económico para todos los sectores.
El domingo anterior,
en un mensaje a la nación, el presidente Alejandro Toledo
lanzó un cálculo de los daños en la ciudad
de Arequipa, para él, el valor de las pérdidas "bordean
los trescientos cincuenta millones de soles, un daño increíble
para un país que lucha por salir adelante".
Sin embargo,
la Cámara de Comercio de Arequipa (CCA) ha elaborado una
medición aproximada de las pérdidas ocasionadas a
esta ciudad desde el viernes 14, día en que se abrieron los
sobres de la subasta, hasta el jueves 20, cuando la comisión
de diálogo obtuvo humo blanco.
La cifra es
alarmante, pero no tan exagerada como la que dio el presidente.
Según la CCA, en sólo seis días, Arequipa perdió
veinte millones de dólares, es decir, poco más de
siete millones de soles cada día.
Esta cuantiosa
cantidad se reparte en varios rubros. El primero de ellos, el más
evidente y el menos costoso, es el gasto que el consejo destinará
en arreglar las pistas de la ciudad. Además, este rubro incluye
la compra de varios litros de pintura que servirán para cubrir
las pintas con que los manifestantes dañaron cada rincón
del centro histórico.
Así,
el municipio arequipeño ha calculado que dentro de diez a
quince días se concluirá la reposición completa
de todo el adoquinado del centro de la ciudad.
Las obras las
realizan cincuenta y cinco obreros, repartidos en dos cuadrillas.
La primera trabaja de ocho de la mañana a cinco de la tarde
y la segunda desde las nueve de la noche hasta las cuatro de la
madrugada. Se utilizan seis volquetes, dos del Municipio y cuatro
de la Tercera Región Militar; además, un cargador
frontal ayuda a movilizar la gran cantidad de adoquines que fueron
removidos durante las protestas.
LAS TUBERÍAS
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| En
sólo seis días de movilizaciones, Arequipa perdió
veinte millones de dólares. |
Otro de los
gastos que debe enfrentar la ciudad, es la refacción de las
conexiones de las tuberías de agua dañadas durante
las manifestaciones. La oficina encargada de esta labor es SEDAPAR
que, según su gerencia, no asumirá directamente los
gastos de la reparación.
En el sistema
de distribución de agua, SEDAPAR ha contado treinta y cuatro
conexiones destrozadas y más de catorce medidores de agua
robados. Además, el sistema de desagüe también
fue perjudicado. Durante la revuelta, algunos desadaptados introdujeron
objetos contundentes dentro de él.
Las obras de
reconstrucción del sistema de agua y desagüe se iniciaron
el jueves por la mañana. SEDAPAR dispuso que trescientos
veinte gasfiteros que trabajan desde las 8 de la mañana hasta
las 5 de la tarde.
LOS COMERCIOS
En los mercados,
la actividad comercial fue restringida. Por ejemplo, en uno de los
más tradicionales, el de San Camilo, la mayoría de
sus puestos permanecieron cerrados y los valientes que se atrevieron
a abrir lo hacían sólo por tres horas, entre las 8
y las 11 de la mañana.
Por otro lado,
la paralización del transporte jugó un rol determinante.
Los camiones que normalmente abastecen a este mercado, no llegaron.
Hasta el lunes, los pocos puestos abiertos, vendieron las reservas
de sus almacenes. Pero el martes, el quinto día de la revuelta,
los clientes tuvieron que retornar con las manos vacías.
En otros mercados,
la situación fue distinta. Los pobladores, temiendo ser atacados
por la turba, no salieron de sus casas. Algunos puestos de venta,
tuvieron que rematar sus productos para evitar que se pudran.
LAS INDUSTRIAS
La industria
arequipeña también sufrió los embates de la
protesta. El empresario Mario Cuzzi, propietario de una impresora
que funciona dentro del parque industrial, asegura que, el mayor
problema, fue el transporte.
Cuzzi afirma
que "lo que más nos ha afectado, ha sido la falta de
materia prima y la posibilidad de sacar nuestros productos debido
al bloqueo de carreteras y al bloqueo de las vías en general.
Hemos tenido problemas con nuestros clientes por algunas demoras
en las entregas".
En el parque
industrial de la ciudad funcionan treinta y dos empresas que dan
trabajo a más de dos mil quinientos obreros. El viernes pasado,
el primer día del paro, la turba recorrió las calles
del parque industrial y rompió puertas y ventanas de las
compañías que estaban operando.
Sin embargo,
a pesar de las amenazas y de no haber transporte urbano, en los
6 días de paro sólo faltaron al trabajo cincuenta
obreros.
"Para los
obreros y empleados ha sido difícil llegar a las empresas,
han tenido que hacer un esfuerzo mayor, levantarse muy temprano
o incluso caminar muy lejos para poder asistir", admite el
empresario Mario Cuzzi.
Otro sector
económico que fue perjudicado seriamente por la revolución,
fue el que vive día a día. Para este importante y
grueso sector, la mayor preocupación es su alimentación
y la de su familia.
EL TURISMO
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| Gracias
a
las protestas, Arequipa perdió, casi un millón de dólares
en ingresos sólo por el turismo. |
Pero el sector
económico arequipeño más golpeado por la crisis
durante esta semana, fue, sin duda, el turismo. Desde el ataque
al aeropuerto, hasta las violentas manifestaciones callejeras que
crearon un clima de caos e inestabilidad en Arequipa, el sector
turismo, uno de los focos de trabajo más importantes de este
departamento, pagó los platos rotos.
La importancia
del turismo en Arequipa se puede entender del siguiente modo: cada
diez turistas generan un nuevo puesto de trabajo; un turista gasta,
normalmente, entre ciento cincuenta a doscientos dólares
diarios. Y esto quiere decir que, por cada uno de los seis días
de paro, Arequipa perdió, aproximadamente, ciento cincuenta
mil dólares, y en total, casi un millón, sólo
en este sector.
Pablo Alcázar,
de la Cámara de Comercio de Arequipa, piensa que estas "son
cifras aproximadas que no contemplan las perdidas que podría
tener la región a consecuencia de las cancelaciones de la
parte turística".
Trescientos
once hoteles, dos mil restaurantes y ciento treinta agencias de
viaje componen la larga cadena que es abastecida, normalmente, por
ochenta mil turistas al año. Para todas estas empresas, pequeñas
y grandes, el paro fue devastador.
Un administrador
de un hotel señaló a agenciaperu.com que ha
tenido, cien por ciento de cancelaciones durante los seis días
de paro", el encargado de una agencia de viajes afirma que
por allí no pasó "ningún turista ni ayer
ni hoy, gracias al paro", y un cheff de un restaurante dice
que "no se ha logrado vender ni por asomo lo que se vendía
antes del paro"
El eslabón
no oficial de esta cadena que crea trabajo la forman los artesanos,
quienes también resultaron enormemente perjudicados. Ellos
se han pasado toda la temporada sin vender un producto, y además,
tuvieron que cerrar, como nos dijo uno de ellos "porque teníamos
miedo de que nos vayan a saquear".
El turismo sufrió
otro duro golpe en el Terrapuerto. El terminal terrestre de la ciudad
mistiana recibe, en condiciones normales, cuatro mil quinientas
visitas diarias. Esta semana, la paralización fue total.
Desde el viernes, a las cuatro y media de la tarde, la gran mayoría
de las empresas de transporte acordaron cancelar sus viajes. Los
pocos omnibuses que trabajaron lo hicieron en la mañana,
después de que la policía, durante la madrugada, despejara
las pistas de piedras y adoquines.
En el Terrapuerto, algunos de los trabajadores se plegaron a la
manifestación y sufrieron sus penurias: "todo se ha
paralizado, ya no ha habido mucho ingreso. Nos comprábamos
pan con gaseosa y nos uníamos al paro porque era lo justo.
No tanto por el dinero o el trabajo, sino por apoyar al paro".
Los expertos
indican que Arequipa pagará un altísimo costo por
estos seis días de paralización y que la revolución
cobrará la factura dentro de algunos meses. Sin duda, lo
que hoy pide a gritos la ciudad es una inyección de dinero
y de generación de empleo.
GUILLEN
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| Guillén:
"(la reconstrucción) va a ser una tarea difícil". |
El alcalde de
Arequipa, Juan Manuel Guillén reconoció, a agenciaperu.com
"que va a ser una tarea difícil pero lo vamos a lograr
en un corto plazo".
Para algunos
importantes y representativos sectores económicos, la intolerancia
del alcalde fue la punta de la madeja. Por ejemplo: cada año,
la inversión gubernamental en Arequipa es de, aproximadamente,
dos millones de dólares.
Es decir, los
ochenta y cinco millones de dólares, producto de la venta
de las empresas eléctricas que el Estado se comprometió
a invertir en la ciudad blanca, hubieran representado más
de cuarenta años de inversión estatal.
Como explicó
el empresario Mario Cuzzi, "no estamos en épocas, definitivamente,
para hacer paralizaciones que perjudiquen la industria", o
como lo diría una de las personas que se quedó sin
trabajo gracias a las movilizaciones "él [Guillén]
debió sopesar de que no se puede llevar a una ciudad a una
guerra civil porque nos dijeron cholos o pelagatos".
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