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Luksic
dice que confía en la justicia peruana
Escribe Paola
Ugaz / agenciaperu.com
El presidente
de la empresa chilena Lucchetti, Andrónico Luksic, se puso
a disposición de la justicia peruana, en la investigación
que ésta le sigue por pedir supuestos favores al ex asesor
presidencial, Vladimiro Montesinos.
El empresario,
junto a otros colegas suyos de la transnacional chilena, rindieron
esta tarde una declaración instructiva que duró seis
horas, a la jueza anticorrupción, Jimena Cayo, del Segundo
Juzgado Anticorrupción, que ve el caso de tráfico
de influencias y asociación ilícita que lo vincula
con Montesinos.
"No estoy
en condiciones de dar ninguna opinión respecto al proceso
que se me sigue. Si no confiara en la justicia peruana, no estaría
colaborando como lo vengo haciendo", declaró Luksic
a la salida del interrogatorio.
El alto funcionario
de Lucchetti aparecía en un vladivideo, negociando favores
con Montesinos en el marco del proceso abierto por la Municipalidad
de Lima por haber instalado la fábrica Lucchetti en el Santuario
Ecológico de Los Pantanos de Villa, en Chorrillos, sin contar
con las autorizaciones municipales y locales del caso, pese a la
gran campaña de las organizaciones ecologistas en esa época.
Además,
el mismo Vladimiro Montesinos aseguró, frente a una comisión
investigadora del Congreso de la República, en abril último,
haberse reunido en más de una oportunidad con Andrónico
Luksic, quien acudió a su oficina a pedirle, personalmente,
su intermediación en el caso.
Lo que sí
es cierto, es que la filial peruana de Luchetti en Perú admitió
el pasado mes de febrero, ante el Congreso, que la empresa contribuyó
a la campaña presidencial del entonces mandatario, Alberto
Fujimori, a través de una donación de más de
dos mil módulos de cocina, con un valor aproximado doscientos
mil dólares.
La orden de
detención contra Luksic, y contra los gerentes de Lucchetti
Gonzalo Menéndez y Fernando Pacheco, fue dictada por el fiscal
Anticorrupción, César Sotomayor, en diciembre del
año pasado.
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