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Así
cayó el contacto de Montesinos y Farc para compra de armas
(Publicado
en el diario El Tiempo, Bogotá - Colombia)
Se trata del
colombiano Luis Humberto Sánchez Bernal, capturado en Neiva.
EL TIEMPO revela detalles.
La caída
de la mayor transacción de armas en la historia de las Farc
-60 mil fusiles AKM 7,62 milímetros- empezó a gestarse
el 14 de septiembre del 2000, días antes de que Perú
conociera el video que 'tumbó' a su presidente Alberto Fujimori,
que desató una cacería mundial tras su asesor Vladimiro
Montesinos y llevó a prisión a medio congreso peruano.
Huésped
del despacho de Montesinos en Lima -escenario de 800 videos y más
de doscientos sobornos-, el director del Departamento Administrativo
de Seguridad de Colombia (DAS), coronel Germán Jaramillo,
se había entrevistado días antes de la caída
de Fujimori con su hombre fuerte en inteligencia: Monsetinos.
Jaramillo viajó
a Perú en busca de nexos entre las Farc y traficantes de
armas, supuestamente desenmascarados por los hombres de Montesinos
-tal como él mismo lo reveló en rueda de prensa- dentro
de la operación 'Siberia'.
Pero la historia
era una farsa con la que Montesinos pretendió cubrir su rastro
en la más grande operación de tráfico de armas
para las Farc, que tan solo logró recibir 10 mil de los 60
mil fusiles prometidos. El resto, nunca llegó, tras conocerse
la operación 'Siberia'.
El arsenal,
según Montesinos, fue vendido en Jordania por una red con
enlaces en Surinam y América Latina.
Y aunque la
historia de Montesinos era verosímil, ese día el DAS
decidió avanzar en su propia investigación y hoy tiene
evidencias que probaría la conexión Farc-Montesinos.
La primera pista
fue hallada en 1999, luego de la incautación por parte del
Ejército de 110 de estos fusiles, después de combates
con las Farc en Puerto Rico (Caquetá) y Granada (Meta).
Ayuda de
la CIA
Los investigadores,
con apoyo de la CIA (Central de Inteligencia Americana), establecieron
que los fusiles fueron fabricados en la antigua República
Democrática Alemana (RDA), pero tras la caída del
muro de Berlín llegaron a Jordania. La CIA también
ayudó a encontrar documentos en los que constaba que las
armas habían sido vendidas a Montesinos.
Con esta evidencia,
se empezaron a revisar los informes de inteligencia en los que aparecían
los peruanos implicados en tráfico de armas. La lista -50
nombres- fue cruzada con los libros de migración a Colombia
y se descubrió que cinco de ellos tenían varios ingresos
en compañía de dos ciudadanos rusos, uno de ellos
aviador.
Los hombres
visitaron Villavicencio (Meta), Florencia (Caquetá) y Barrancominas
(Guainía) en compañía del colombiano Luis Humberto
Sánchez Bernal. Sánchez, de acuerdo con los registros
hoteleros, pagaba en efectivo todos los gastos de hospedaje de los
extranjeros.
El DAS estableció
que estas visitas eran recíprocas. En los últimos
años, Sánchez estuvo en Lima en cinco oportunidades.
Una de sus primeras salidas fue el 8 de noviembre de 1999, en el
vuelo 530 de Lufthansa. En una ocasión permaneció
cinco meses en Perú, en casa de uno de los peruanos investigados.
Su último
ingreso a Colombia fue el 19 de agosto del 2000, en el vuelo 076
de Avianca.
La evidencia
hallada dio pie al DAS para señalar que Sánchez "fue
el hombre elegido por las Farc para negociar, acompañar y
dirigir la entrega de los 60 mil fusiles, los cuales serían
enviados por el gobierno peruano a las Farc".
Intento de
captura en el Huila
De inmediato
se iniciaron las labores para ubicar y capturar a Sánchez,
que permanecía en el Huila, al parecer, protegido por miembros
de la columna móvil 'Teófilo Forero', de las Farc.
Un testigo le dijo al DAS que Sánchez era una de las personas
más cercanas a Tomás Medina Caracas, el 'Negro Acacio',
pedido en extradición por Estados Unidos y acusado de narcotráfico.
El pasado 10
de marzo, día de elecciones de Congreso en Colombia, un grupo
de detectives se desplazó hasta Algeciras (Huila), lugar
donde, al parecer, Sánchez votaría. La captura se
frustró debido a que organismos de inteligencia interceptaron
una comunicación, en la que miembros de la 'Teófilo
Forero' hablaban de la presencia de los detectives y ordenaban asesinarlos.
Después
de este episodio, el seguimiento a Sánchez se complicó.
No dejaba rastro y no pagaba con tarjetas ni cheques.
El DAS ensayó
la táctica de infiltrar a personas cercanas a Sánchez,
y lo logró. Así descubrió que Sánchez
era un hincha apasionado del Atlético Huila y que asistiría
al encuentro de su equipo con Millonarios, en el estadio Guillermo
Plazas Alcid, de Neiva, programado para el 4 de mayo. Los agentes
del DAS lo esperaron en la entrada y lo detuvieron. Fue trasladado
a Bogotá y puesto a órdenes de la Fiscalía.
Sánchez
negó a la justicia cualquier vínculo con las Farc
y con el negocio de armas. Explicó que su presencia en Perú
obedeció a negocios con oro, y que se dedicaba a cultivos
de verduras en el sur del país.
Actualmente,
la Fiscalía lo escucha en indagatoria y está por definir
su situación jurídica. Por lo pronto, el fiscal del
caso ordenó practicar pruebas, antes de decidir su suerte.
"Esta captura
del considerado la pieza principal de la negociación de las
armas jordanas para la guerrilla colombiana, permitirá conocer
otros detalles de la negociación", reposa en un documento
del DAS. La investigación continúa.
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