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Periodistas de La Ventana Indiscreta fueron detenidos por agentes de seguridad de Jesús Alvarado
agenciaperu.com
Los periodistas de La Ventana Indiscreta (agenciaperu.com), Jerónimo Centurión y Paola Bazán, fueron detenidos por agentes de seguridad del congresista Jesús Alvarado, en su oficina pública, donde fueron con la intención de iniciar una investigación periodística.
Centurión y Bazán investigaban la obtención de más de cien mil folios de planillones pertenecientes a la inscripción de Code-Renovación ante la ONPE. Estos documentos se encontraban en 46 cajas en la oficina del congresista Alvarado.
Estas actas se encuentran en esta oficina congresal, pese a que el Ministerio Público decretó a la ONPE la inmovilidad de todos los planillones de inscripción de los grupos involucrados en los casos de presuntas falsificaciones masivas de firmas, mientras duren las investigaciones correspondientes.
Tras ser detenidos por personal de Alvarado, y luego por miembros de la Policía Nacional, los periodistas fueron llevados a la comisaría de San Andrés, en el Centro de Lima.
En este lugar, Paola Bazán y Jerónimo Centurión permanecieron retenidos, ambos, durante más de 8 horas.
A los periodistas se los acusó de haber “violentado” una caja que contenía copias de la inscripción de Code-Renovación, y de haber ingresado a una oficina que se encontraba en un piso distinto al cual habían solicitado permiso.
Por su parte, Jesús Alvarado pidió, a través una moción al Parlamento, un voto de censura contra los hombres de prensa por esta actitud a la que calificó de “indigna”.
Sin embargo, el Presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, Alcides Chamorro, consideró como “un exceso” la actitud del personal de seguridad de Alvarado "ya que un despacho parlamentario es un recinto público".
“DETENCIÓN NO TIENE ASIDERO LEGAL”
Para el jefe de la Oficina de Acceso a la Información del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS), Javier Casas, la detención de los periodistas de La Ventana Indiscreta “no tiene asidero legal, pues antes de producirse este hecho es deber comunicar a las personas el por qué se los detiene”.
Casas indicó que ni Centurión ni Bazán “fueron comunicados sobre el presunto delito cometido antes de salir a la delegación policial. En este caso, las presiones por parte de funcionarios de la oficina del congresista Alvarado fueron más que evidentes”.
“Una detención inmediata, como en este caso, hubiera procedido si la Policía hubiera encontrado a los periodistas en flagrante delito. Cosa que no ocurrió. Evidentemente, no es delito pasarse de un piso a otro en un edificio público”, precisó.
“Es más. Ellos entraron a la parte pública del despacho del congresista Jesús Alvarado. Estuvieron en el ingreso a la oficina, donde incluso fueron atendidos por la secretaria. Todo aquel que alguna vez ha estado en esta clase de oficinas sabe que estas puertas siempre están abiertas. Cualquiera puede ingresar a esta instancia para solicitar una entrevista o a hacer una denuncia. Y es deber de los congresistas atender”, agregó.
Javier Casas manifestó además que el caso no debió haber pasado, en todo caso, de una “amonestación amigable” en la oficina de Alvarado: “Incluso, los mismos policías y la representante del Ministerio Público, que se apersonó hasta este centro policial, coincidieron en que los periodistas no se encontraban en este lugar en calidad de ‘detenidos’ sino de ‘invitados”.
“Lo cierto es que nadie prohibió a los periodistas grabar en el Complejo Legislativo Faustino Sánchez Carrión, en Azángaro. Lo que hizo el periodista Centurión, al observar un hecho extraño en esa parte de la oficina, fue verificarlo frente a la secretaria. Con esto, además, estaba confirmando la información recibida”, relató finalmente.
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