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El
Servicio de Inteligencia Huascarán
agenciaperu.com
El Plan Huascarán
sigue siendo un trofeo codiciado por miembros del gobierno.
Después
de varias movidas, el Ministerio de Educación logró
arrebatárselo al de Comunicaciones. Pero, según fuentes
del gobierno, el pequeño sueldo de sólo $2800 dólares
no convenció al funcionario de Educación que iba a
hacerse cargo del cacareado proyecto y el Plan Huascarán
se quedó, para usar la jerga informática, colgado.
Hasta que el 9 de enero de este año, doce miembros del ala
de Perú Posible liderada por Jesús Alvarado (entre
ellos Walter Alejos, Maruja Alfaro, Marcial Ayaipoma, Alberto Cruz,
Enith Chuquival y José Taco), presentaron el proyecto de
ley 1729 - 2001, que propone crear el Proyecto Especial Tecnológico
de Información "Huascarán". Un organismo
autónomo que sólo respondería a la Presidencia
del Consejo de Ministros.
Lo curioso de
este proyecto es que, expresamente, le da una especial importancia
al tema de las remuneraciones. Tanto así, que en el artículo
primero del proyecto se lee: "Su régimen económico
y su presupuesto será establecido por su Consejo Directivo,
considerando los niveles de remuneración del personal técnico
según las condiciones del mercado a nivel internacional."
Los maliciosos
sospechan que estas condiciones del mercado internacional superan
los $2800.
Sin embargo,
éste proyecto de ley no solo evidencia que hay funcionarios
que quieren ganarse alguito. Hay aspectos mucho más graves.
Si este proyecto de ley llega a ser aprobado, las consecuencias
serían de ciencia ficción.
Especialistas
consultados por agenciaperu.com, coincidieron en que los
poderes que se le otorgaría al Proyecto Especial Tecnológico
de Información "Huascarán", exceden por
mucho sus objetivos originales que eran, como es de público
conocimiento, facilitar el acceso de nuestros estudiantes al Internet
y la globalización.
Por ejemplo,
el artículo 2do, en su inciso 7, dice que es un objetivo
del Proyecto Huascarán "Interconectar telemáticamente
a las entidades del Estado para optimizar los servicios que prestan
a la comunidad, dar información oportuna y optimizar el uso
de los recursos."
El proyecto
de ley está lleno de "objetivos" de este tipo,
que, en pocas palabras, convertirían al Director del Proyecto
Huascarán en el amo y señor de todo lo referente a
informática, computación, Internet y tecnologías
de la información en el Estado. Y dejaría de ser el
proyecto educativo que fue originalmente.
Así,
el Proyecto Huascarán se convertiría en una especie
de orwelliano Servicio de Inteligencia Informático. Una poderosa
y muy tentadora entidad sin precedentes.
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