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Detrás
del discurso presidencial
Escribe Alexa
Vélez / agenciaperu.com
El fantasma
de la "hora Cabana" volvió a aparecer, esta vez
en el Congreso de la República. El discurso del presidente
Alejandro Toledo se esperaba para las 11 de la mañana, pero
la banda de música anunció la llegada del mandatario
media hora más tarde.
El discurso
comenzó con un elocuente mea culpa. El presidente aclaró
que no haría más promesas. Este anuncio fue celebrado
en seguida por la oposición, y sobre todo por el congresista
de Unidad Nacional, Rafael Rey, quien no pudo contenerse y soltó
aliviado un "ya era hora".
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| El
amigo del presidente, Adam Pollack no pudo faltar a la cita. |
Pero el presidente
no resistió, y hacia la mitad del discurso olvidó
lo prometido, y volvió a prometer, como de costumbre, más
de la cuenta.
Su asesor de
prensa, Guillermo Gonzáles Arica, sudó la gota gorda,
pues conforme Toledo iba hablando, el popular "Willy"
se frotaba la cara, se mordía los dedos, y aguantaba de pie
las promesas de su jefe.
En el lado derecho
del hemiciclo, Adam Pollack, el primerísimo amigo del Presidente,
escuchaba atento cada uno de los anuncios.
A otro cercano
al poder, en realidad por ayayero, Hugo Garavito, director de El
Peruano, le tocó hacer las veces de animador, pues, tras
cada anuncio del presidente un mar de aplausos inundaba el hemiciclo,
y desde lo alto, desde la última galería, descendían
los emocionados vivas de los militantes de Perú Posible,
muy bien guiados por el voluminoso periodista.
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| Hugo
Garavito, en se la pasó aplaudiendo el discurso de Toledo. |
Pero Carlos
Bruce fue el más perjudicado. El presidente Toledo anunció
finalmente que desaparecería el Ministerio de la Presidencia.
A Bruce, ex encargado de aquella cartera, no le quedo otra que aplaudir
el cambio. Al parecer, el Ministerio de Vivienda no lo llenaría
del todo.
Hacia la mitad
del mensaje, la fujimorista Martha Moyano inició el ataque,
y desenfundó una mamadera. Su compañera, Aurora Torrejón,
no se quedó atrás y levantó en seguida un cartel
con las tres letras claves: "ADN".
El presidente
continuó imperturbable, y se hizo el de la vista gorda ante
los gritos. Entonces Rafael Rey se unió a las congresistas
y gritó "ADN para Zaraí". Pero el hilo de
su voz se perdió en el hemiciclo, y la fila de anuncios continuó.
Esta vez la
bancada aprista se mantuvo en silencio. Los congresistas escucharon
atentamente y no soltaron palabra. Quizás la ausencia de
su líder los desmotivo o los dejó sin habla.
Sin embargo, Luis Alva no pudo evitar soltar una carcajada cuando
el Presidente anunció que se aprobaría la ley de reforma
del Poder Judicial. Alva repetía: "esa ley ya fue aprobada".
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| Rey
Rey y su débil grito se perdieron en medio del discurso. |
Pero el más
aplaudido y felicitado fue Luis Negreiros, pues Toledo anunció
que se aprobaría la Ley de Ceses Colectivos. Los compañeros
aplaudieron el triunfo de la bancada.
Finalmente,
el presidente Toledo abandonó el hemiciclo entre aplausos
de los congresista de Perú Posible, los simpatizantes de
su propio partido, y los aplausos, nuevamente, del propio Garavito.
Toledo obvió
los coctelitos y el vino de honor, y raudamente, acompañado
de su padre, Anatolio Toledo, y la Primera Dama, Eliane Karp, abandonó
el Congreso.
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