|
El
beso de Costa
agenciaperu.com
El viernes 30
de agosto, antes de ingresar a la Catedral de Lima para oír
la misa en homenaje a la patrona de la Policía Nacional,
Santa Rosa de Lima, el ministro del Interior, Gino Costa fue interceptado
por una joven partidaria, quien le propinó, sorpresivamente,
un muy húmedo
y algo prolongado beso. Costa, no opuso resistencia, quien sabe,
tal vez por lo inesperado de esta acción.
La muchacha
simplemente rompió el cerco de seguridad que rodeaba la iglesia,
se acercó al ministro Costa, y le regaló
un ósculo.
Las personas
que acompañaban al ministro, entre los que se encontraba
José Tizoc Lindley, actual director de la Policía
Nacional, tampoco hicieron nada para impedir que esto prosiga. Es
más, detuvieron el paso, observaron el acto con detenimiento,
y posteriormente sonrieron para la cámara.
El lente del
avispado fotógrafo
Antonio Escalante, del nuevo diario Perú 21, inmortalizó
el milagro que Santa Rosita le hizo al ministro del Interior.
Después
de todo, Gino Costa
sólo recibió lo que le vino del cielo, tras lo
cual sonrió e ingresó a la Catedral. Durante la misa,
siguió sonriendo y finalmente no pudo comulgar.
|