No sólo es comentada la caída del presidente Alejandro Toledo en las encuestas, sino el vergonzoso resbalón que tuvo a vista de personalidades, asistentes y medios de comunicación presentes el último día del CADE 2004, en Trujillo.
Todo comenzó cuando Toledo acompañó al mandatario colombiano Álvaro Uribe a pasear de la mano de nuestros representativos caballos de paso. Uribe se subió a uno de estos animales, comenzó a cabalgar, y al poco tiempo invitó a Toledo a acompañarlo en su recorrido. Antes de agradecer el gesto, y tal vez para no quedarse atrás, el Presidente peruano prefirió treparse a uno de los caballos.
¿Se asustó el noble animal frente al Mandatario? ¿El Presidente no ha recibido clases por parte de su esposa (una gran aficionada a los caballos de paso)? Lo cierto es que Toledo tuvo que ingeniárselas para no terminar de cara al pasto.