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Juez de caso Bowen detrás de terreno en La Planicie
Escribe Marco Vásquez y Gabriel Aller / agenciaperu.com
Alfredo Catacora Acevedo, el juez que se hiciera conocido por haber fallado a favor de Fernando Zevallos en el proceso que se le siguió a la periodista Sally Bowen, tendría una nueva propiedad que valdría cuanto menos 60 mil dólares.
De acuerdo a un trabajo de seguimiento realizado por los periodistas de agenciaperu.com, Catacora vive en el cuarto piso de un sencillo y pequeño departamento de Jesús María. Sin embargo, los sábados por la mañana, sale de su casa rumbo a una nueva residencia ubicada en “El Rincón de La Planicie”, al final de La Molina.
Este medio de prensa fue testigo del ingreso del juez Catacora a aquel complejo residencial, cercado por una reja y protegido por agentes de seguridad privados, los que sólo permiten el acceso a los propietarios.
“El Rincón” se encuentra en los límites del distrito de La Molina con Pachacámac, a cinco minutos del Country Club de La Planicie, una de las zonas más exclusivas y caras de todo Lima.
Para los residentes de “El Rincón” sólo existe una vía de acceso y de salida, la avenida Del Parque. Obviamente, el transporte público allí no existe. La zona comercial más cercana se encuentra a diez minutos por auto.
Sin embargo, Catacora Acevedo estuvo allí.
CATACORA SE VA A LA MOLINA
Para llegar a El Rincón de la Planicie –lugar hasta donde arribó el juez Catacora Acevedo- se deben cruzar tres controles de seguridad privados. En la zona, la mayoría de propiedades tienen más de seiscientos metros cuadrados y, según diversos comerciales, tan sólo los terrenos están cotizados cuanto menos en sesenta mil dólares.
Es evidente además -según el recorrido realizado por los periodistas de agenciaperu.com- que en La Planicie, los inmensos terrenos que se venden se transforman solamente en enormes y lujosas mansiones que un juez honesto de primera instancia no podría construir.
De acuerdo al seguimiento, cuando el juez Catacora estuvo en La Planicie, tomó la avenida del Parque y llegó a la garita de control de “El Rincón”, saludó a la seguridad privada y entró. Cuando los periodistas, luego de identificarse, decidieron ingresar a El Rincón, la seguridad lo impidió en todo momento.
Ante la negativa del ingreso, los periodistas decidieron pedir una entrevista formal con el juez. Es por eso que uno de los agentes de seguridad fue en su búsqueda, pero regresó para decir que él no había ido y que allí sólo estaba su hermano.
Ante la evidente mentira, los periodistas decidieron regresar a la semana siguiente para grabar la propiedad de Catacora Acevedo. Sin embargo, los agentes de seguridad de “El Rincón” impidieron nuevamente su ingreso y fueron ya explícitos en las indicaciones que les dio el juez Alfredo Catacora: “El señor Catacora no ha dado autorización para que ingrese ningún periodista”, “el señor no quiere que entren a su terreno”, dijeron.
A pesar de estas evidencias, Catacora no aparece en Registros Públicos como dueño de ninguna propiedad. Es más: ni siquiera tiene registrado el auto que conduce.
Agenciaperu.com se comunicó con Iván Catacora Acevedo, hermano del juez, quien confirmó que Alfredo Catacora Acevedo sí está detrás de un terreno en esa exclusiva zona de La Planicie y que va regularmente a verlo, incluso él lo ha acompañado dos veces. Además dijo que de los tres hermanos que conforman la familia Catacora Acevedo, sólo Alfredo tendría la posibilidad de comprarlo.
UN LUNAR EN LA PLANICIE
Luego del escandaloso fallo del Juez Catacora Acevedo a favor de Fernando Zevallos, procesado por narcotráfico y conocido como “El Lunarejo”, la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) lo investiga.
Hoy, una nueva pregunta se impone frente a las evidencias.
Por estar a cargo del décimo primer Juzgado Penal de Lima, Alfredo Catacora gana 6 mil 500 soles mensuales más gastos operativos.
Además, como juez, Catacora no tiene grandes aspiraciones: nunca ha postulado a una Corte Superior y, más bien, tiene dos sanciones impuestas por la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) pagadas en multas.
¿Cómo es entonces que un juez de primera instancia puede construir en La Planicie?
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