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Las últimas movidas de Maúrtua en la Cancillería
agenciaperu.com
El último escándalo en la Cancillería que encabeza Óscar Maúrtua tiene apellido: Chuquihuara, y tiene en su haber dos embajadores estrechamente vinculados al presidente Alejandro Toledo.
Uno de ellos, Luis, fue secretario general de la Presidencia, con oficina en Palacio de Gobierno y con un sueldo de 23 mil cien soles mensuales, además de sus gratificaciones y CTS. Tres años después, dejó Palacio por Bruselas, embajada a la que llegó después de una meteórica carrera diplomática impulsada por todas las sangres de los últimos cinco años.
El otro Chuquihuara es Alfredo, conocido actualmente como el hombre fuerte detrás del vaso que maneja ahora nuestra Cancillería. Hace unas tres semanas, Alfredo Chuquihuara (que no es embajador) fue propuesto como el próximo embajador peruano en Panamá. Pero, cuando se solicitó su “agriment”. Es decir, el visto bueno del gobierno panameño, éste se lo negó.
El gobierno panameño, no aceptó que el Perú le enviara un funcionario que aún no es embajador, como su representante. Sin embargo, ahora resulta que como Alfredo Chuquihuara esta desolado, el ministro Maúrtua no ha visto mejor cosa que ordenar su pronto traslado a la misión del Perú ante las Naciones Unidas en Nueva York.
Nueva York es la capital del mundo, y ahora que el Perú es miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, esa oficina es la más codiciada. Y codicia es lo que le sobra a la collera del popular “Mamaúrtua” en la Cancillería.
Alfredo Chuquihuara tiene parte de su familia viviendo en New York. Él estuvo hace tres años en la oficina a la que ahora pretende volver, cosa que burlaría las normas de la cancillería que establecen que los funcionarios no solo deben rotar de país, sino que además, deben rotar de continente.
El secreto de Alfredo Chuquihuara podría ocultarse en aquella noche en el aeropuerto de Nueva York, cuando su jefe Maúrtua agredió al embajador Javier Pérez de Cuellar en franco estado de ebriedad. Resulta que esa noche, Chuquihuara estuvo con Maúrtua todo el tiempo que duró el escándalo y, luego, se subió con él en el mismo avión.
Así no se cuida y mucho menos se recupera el prestigio de las instituciones. Torre Tagle debe recuperar su prestigio y para ellos el actual ministro Maúrtua debe abstenerse de nombrar a sus amigos y familiares en puestos claves antes de irse.
No es posible que esté planeando dejar a su cuñado, Francisco García Irigoyen, como cónsul en Santa Cruz, Bolivia y a su propio escudero, Alfredo Chuquihuara en Nueva York. |