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11 de diciembre del 2002
Cine

Ficha Técnica:

Hable con Ella
(Hable con Ella / España, 2002) Escrito y dirigido por Pedro Almodóvar. Producido por Agustin Almodóvar. Con: Javier Camara, Dario Grandinetti, Leonor Watling, Rosario Flores y Roberto Alvarez.

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Dos hombres en un melodrama
Hable con Ella

EscribeJimmy Carrillo / agenciaperu.com

os hombres les hablan a mujeres, pese a que ellas no los pueden escuchar, ver, ni sentir. Uno de ellos piensa que esto no tiene sentido, el otro sí cree que su palabra puede infundir algo de vida. En "Hable con Ella", la más reciente película de Pedro Almodóvar, este diálogo trunco se convierte en monólogo, y el soliloquio en ilusión que se va reforzando a través de imágenes, anhelos y recuerdos.

Y es que en realidad, los protagonistas de la historia, Javier Cámara (Benigno) y Darío Gradinetti (Marco), son dos personas diametralmente distintas, pero unidas en el dolor, hermanados por la ilusión y cautivados sobre todo la imagen, sea ésta en el caso de Marco, un apremiante recuerdo, o para Benigno, una representación idealizada.

Tal y como en otras películas de este cineasta (Tacones Lejanos, Carne Trémula o Todo sobre mi Madre), la ambigüedad aquí no sólo refiere a cuestiones de sexo (la bisexualidad del enfermero, o la profesión de Lidia, la torera), sino además a cuestiones éticas, como la relación de Benigno con Alicia.

Esto porque en realidad toda la cinta camina sobre un filo: entre lo artificial y lo patente, entre la más profunda tristeza y la más viva esperanza, entre lo masculino y lo femenino y entre la moral y la, muchas veces, contradictoria realidad.

Esto da pie a que Almodóvar realice una aproximación a temas como la necrofilia. El cineasta explora la fascinación por los cuerpos inertes y, aparentemente, sin vida, y los dota de belleza, con lo cual se transforman en objetos de deseo.

Pero, también, hay un implícito voyeurismo compartido. Marco no sólo fisgonea a su alrededor, anonadado por aquellas imágenes que le hacen recordar lo vivido, sino que además se da maña para observar el mundo de Benigno, y sus fijaciones. Mientras que el enfermero mira cándidamente a Alicia, y lo hace como si lo que estuviera observando lo asombrara y deleitara enormemente. Finalmente, es partícipe también el espectador, que observa a través de los ojos de Almodóvar, y se llena la retina de imágenes tan patentes, hermosas y eróticas como sutiles, profundas y diáfanas.

Aquí, un dilema moral se vuelve a presentar. Al igual que en la célebre película de Hitchcock, La Ventana Indiscreta, sabemos que lo que está haciendo el protagonista, espiar a los demás, está mal. Sin embargo no nos interesa y, simplemente, lo pasamos por alto: seguimos al personaje en su aventura, como alguien cercano, y nos emocionamos con sus logros. Ese es el poder de convencimiento que sólo algunos grandes realizadores tienen.

En este propósito, desde luego, ayudan mucho las los actores principales, ambos con actuaciones extraordinarias. Darío Gradinetti se muestra como alguien apasionado por la vida, pero con un martirio tan grande que sólo lo puede reflejar su lánguido rostro, sus huidizos ojos y su delgada silueta. De otro lado, Javier Cámara nos brinda una de esas grandes actuaciones del cine español, llena de sutileza, fuerza y pasión. Benigno tiene el alma de un niño y la candidez de un amigo ingenuo a cual no se le puede regañar.

Con una narración por momentos circular, que sin embargo mantiene un eje lineal, la sensación de melancolía recorre la película a través de coloridos fotogramas (cuando no un sobrecogedor blanco y negro), arteros acercamientos y mínimos movimientos de cámara, mecanismo que Almodóvar usa para brindar imágenes tan hermosas como patentes, y todas llenas de sutileza y genio.

Obra maestra creada por uno de los pocos realizadores que en la actualidad merece llevar el rótulo de autor. Uno puede estar de acuerdo o no con el tratamiento o la extensión de algunos diálogos, o la estructura de la cinta (sobre todo en la parte inicial), pero hay una cosa que nadie en su sano juicio puede negar: Pedro Almodóvar está en la madurez de su carrera, y "Hable con Ella" es la confirmación.

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