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Ficha Técnica:
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Hable
con Ella
(Hable con Ella / España, 2002) Escrito y dirigido
por Pedro Almodóvar. Producido por Agustin Almodóvar.
Con: Javier Camara, Dario Grandinetti, Leonor Watling, Rosario
Flores y Roberto Alvarez.
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Sitios
relacionados
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| Página
oficial
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Dos
hombres en un melodrama
Hable con Ella
EscribeJimmy
Carrillo
/ agenciaperu.com
os
hombres les hablan a mujeres, pese a que ellas no los pueden escuchar,
ver, ni sentir. Uno de ellos piensa que esto no tiene sentido, el
otro sí cree que su palabra puede infundir algo de vida.
En "Hable con Ella", la más reciente película
de Pedro Almodóvar, este diálogo trunco se convierte
en monólogo, y el soliloquio en ilusión que se va
reforzando a través de imágenes, anhelos y recuerdos.
Y es que en
realidad, los protagonistas de la historia, Javier Cámara
(Benigno) y Darío Gradinetti (Marco), son dos personas diametralmente
distintas, pero unidas en el dolor, hermanados por la ilusión
y cautivados sobre todo la imagen, sea ésta en el caso de
Marco, un apremiante recuerdo, o para Benigno, una representación
idealizada.
Tal y como en
otras películas de este cineasta (Tacones Lejanos, Carne
Trémula o Todo sobre mi Madre), la ambigüedad aquí
no sólo refiere a cuestiones de sexo (la bisexualidad del
enfermero, o la profesión de Lidia, la torera), sino además
a cuestiones éticas, como la relación de Benigno con
Alicia.
Esto porque
en realidad toda la cinta camina sobre un filo: entre lo artificial
y lo patente, entre la más profunda tristeza y la más
viva esperanza, entre lo masculino y lo femenino y entre la moral
y la, muchas veces, contradictoria realidad.
Esto da pie
a que Almodóvar realice una aproximación a temas como
la necrofilia. El cineasta explora la fascinación por los
cuerpos inertes y, aparentemente, sin vida, y los dota de belleza,
con lo cual se transforman en objetos de deseo.
Pero, también,
hay un implícito voyeurismo compartido. Marco no sólo
fisgonea a su alrededor, anonadado por aquellas imágenes
que le hacen recordar lo vivido, sino que además se da maña
para observar el mundo de Benigno, y sus fijaciones. Mientras que
el enfermero mira cándidamente a Alicia, y lo hace como si
lo que estuviera observando lo asombrara y deleitara enormemente.
Finalmente, es partícipe también el espectador, que
observa a través de los ojos de Almodóvar, y se llena
la retina de imágenes tan patentes, hermosas y eróticas
como sutiles, profundas y diáfanas.
Aquí,
un dilema moral se vuelve a presentar. Al igual que en la célebre
película de Hitchcock, La Ventana Indiscreta, sabemos que
lo que está haciendo el protagonista, espiar a los demás,
está mal. Sin embargo no nos interesa y, simplemente, lo
pasamos por alto: seguimos al personaje en su aventura, como alguien
cercano, y nos emocionamos con sus logros. Ese es el poder de convencimiento
que sólo algunos grandes realizadores tienen.
En este propósito,
desde luego, ayudan mucho las los actores principales, ambos con
actuaciones extraordinarias. Darío Gradinetti se muestra
como alguien apasionado por la vida, pero con un martirio tan grande
que sólo lo puede reflejar su lánguido rostro, sus
huidizos ojos y su delgada silueta. De otro lado, Javier Cámara
nos brinda una de esas grandes actuaciones del cine español,
llena de sutileza, fuerza y pasión. Benigno tiene el alma
de un niño y la candidez de un amigo ingenuo a cual no se
le puede regañar.
Con una narración
por momentos circular, que sin embargo mantiene un eje lineal, la
sensación de melancolía recorre la película
a través de coloridos fotogramas (cuando no un sobrecogedor
blanco y negro), arteros acercamientos y mínimos movimientos
de cámara, mecanismo que Almodóvar usa para brindar
imágenes tan hermosas como patentes, y todas llenas de sutileza
y genio.
Obra maestra
creada por uno de los pocos realizadores que en la actualidad merece
llevar el rótulo de autor. Uno puede estar de acuerdo o no
con el tratamiento o la extensión de algunos diálogos,
o la estructura de la cinta (sobre todo en la parte inicial), pero
hay una cosa que nadie en su sano juicio puede negar: Pedro Almodóvar
está en la madurez de su carrera, y "Hable con Ella"
es la confirmación.
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