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Plan
Colombia aumenta desconfianza de las FARC
Escribe
Joaquín Ibarz / La
Vanguardia, Barcelona
as
negociaciones de paz entre el Gobierno y la guerrilla se
han enrarecido después de que el ministro colombiano
de Exteriores, Guillermo Fernández de Soto, admitiera
que el presidente Pastrana pidió a George Bush que
desviara fondos del Plan Colombia para enfrentar a la guerrilla.
Es la
primera vez que el gobierno de Pastrana reconoce que pidió
ayuda militar a EE.UU. para combatir a la guerrilla a través
del polémico Plan Colombia. Fernández de Soto
admitió que la solicitud se hizo en noviembre pasado
pero todavía está en estudio, porque la ayuda
estadounidense no estaba dirigida a la lucha contraguerrillera.
"Este
procedimiento ya lo había solicitado el Gobierno.
El ‘Washington Post’ revivió esta solicitud",
dijo el ministro.
El diario
norteamericano señaló que EE.UU. debería
ayudar más a Colombia en la lucha contra la guerrilla
y que ya había discusiones en el departamento de
Estado y en el Congreso. Fernández de Soto aclaró
que en principio no se trata de un aumento de ayuda militar
sino de destinar parte de los recursos del Plan Colombia
a la lucha contra la guerrilla.
El Plan
Colombia fue concebido como una estrategia militar y social
para acabar con el narcotráfico. Como la guerrilla
y los paramilitares viven en gran parte gracias a la cocaína,
el plan puede terminar dirigido hacia los rebeldes.
Desde
que el Plan fue aprobado, Colombia recibió unos 1.300
millones de dólares. Las FARC denunciaron que se
trataba de un ataque velado contra la insurgencia.
Tras
los ataques terroristas del 11 de septiembre, aumentó
la posibilidad de que la ayuda militar a Colombia se intensifique.
Ya se habla de la financiación y entrenamiento de
un batallón de despliegue rápido de unos 1.000
hombres que se encargará de la protección
de infraestructuras, como oleoductos, carreteras y torres
de energía.
El tema
tensó el ambiente justo el día en que se reiniciaron
las negociaciones de paz entre el Gobierno y las FARC, después
de superar con ayuda internacional la peor crisis del proceso.
La mesa cuenta con tres días antes de que venza la
vigencia de la zona de tregua y elaborar un calendario para
negociar un alto al fuego. Sólo así el gobierno
prorrogará la zona de despeje.
Hernán
Ramírez, miembro de la Comisión Internacional
de las FARC, declaró en La Habana que EE.UU. "boicotea"
el diálogo. "Uno de los principales gestores
para que fracasen las negociaciones de paz entre el Gobierno
y las FARC es EE.UU.", añadió el jefe
rebelde.
Según
Ramírez, desde el inicio de las conversaciones en
1998, "Washington se mantiene todo el tiempo boicoteando"
los contactos a través de "artimañas,
trampas y presiones" para Pastrana. Puntualizó
que en la ruptura temporal de los contactos la pasada semana
"hubo injerencia de Washington", que pidió
a Pastrana presionar a las FARC con nuevas exigencias.
El jefe
de la lucha antidrogas de EE.UU., John Walters, anunció
en Bogotá que su gobierno dará más
ayuda a Colombia para combatir el lavado de dinero, el narcotráfico
y a los grupos armados ilegales, a los que Washington considera
"terroristas". Según Walters, "para
aquellos que están en el negocio de las drogas, es
el momento de retirarse porque ese negocio no volverá
a ser el mismo nunca más".
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