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Ali
20 de julio de 2002

Escribe Jimmy Carrillo

Ficha técnica

ALI
2 hrs. 47 min. (Ali / EE. UU. - 2001) De Michael Mann. Con Will Smith, Giancarlo Esposito, Jamie Foxx, Jada Pinkett-Smith, Jon Voight. Escrito por Eric Roth, Gregory Allen Howard, Stephen J. Rivele, Christopher Wilkinson, Michael Mann. Fotografía de Emmanuel Lubezki. Producido por James Lassiter, Jon Peters, A Kitman Ho, Michael Mann, Paul Ardaji.

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En mito y el cuento

l muchacho conocido como Muhammad Ali se convirtió en héroe gracias a sus puños, insolencia y bravuconería. Su vida a estas alturas no es novedad. Gracias a una leyenda urdida por el tiempo y las imágenes, la presencia del boxeador es capaz de deleitar a la platea con facilidad. Pero el camino de la película no es el de simplemente recrear el mito, ni regodearse con aquella figura. Su opción es el más difícil: el señalar que la aparente bravura de Ali es sólo el cascarón que oculta a la verdadera persona, al hombre detrás del mito, al niño de los ojos dormilones que ve al mundo con desconfianza, que observa en silencio, que permanece pasivo mientras otros actúan por él, que no pega.

El reto, en manos de Michael Mann, director de la película, no cae sólo en la búsqueda exhaustiva de los hechos, del pasado, las acciones en la vida de Ali. Mann otorga su intensa e imponente narrativa visual al servicio de una historia que él mismo reconstruye.

De hecho, este director es uno de los que con más propiedad maneja la tecnología, los movimientos de cámara, las tonalidades cromáticas, y los ángulos y los lentes, a favor de la historia, otorgándole propósito y sensación. No sólo intencionalidad.

Claro ejemplo de esto es la secuencia donde el joven Cassius Clay baila en un centro nocturno con la que sería su primera esposa. La música es lenta y apaciguadora, la luz azul que se mezcla con la oscuridad es capaz de reflejar la belleza de ella. La cámara se mueve con parsimonia, casi imperceptible, de arriba abajo, siguiendo el meneo de los protagonistas. La escena sigue con planos detalle intercalados hasta que él dice vamos, y los dos se van.

Y ese no es el único caso en las secuencias de pelea la cámara se mueve con libertad, sigue el movimiento de los luchadores y el ritmo de los golpes, con movimientos rápidos y perpendiculares. También está, desde luego, la larga introducción de la película.

Las actuaciones también son destacables. Will Smith sirve con eficiencia a Mann en la creación de un Ali abstraído y tosco. Sin embargo el que más me llamó la atención es Jon Voight como Howard Cosell, el periodista deportivo que se hizo amigo del pugilista. Voight está físicamente irreconocible, e histriónicamente formidable.

Pero no todo es maravilla: al guión le faltó más consistencia. En la vida del sereno Ali transcurre sin un eje que pueda centrar la complejidad de la vida y logros del púgil. Mann no aprovecha todas las posibilidades que un personaje tan fanfarrón e idolatrado como él pudo tener. Se centra en mostrar al otro Ali sin trabajar con el que está en la mente de todos. El cineasta crea un cuento sin recurrir al mito.

A pesar de las carencias del guión, queda demostrado que Mann es un director cada vez más interesante, y que su película anterior, 'El Informante'. Las dos horas y media pasa rápido y son bien ganadas.