|
La
redistribución de lo privatizado por parte del Estado
e
los procesos de privatizaciones en países emergentes,
que no incorporen los principios de gobierno corporativo,
van a resultar siempre malas experiencias. Esto lo dice
Alexander Dyck profesor del Harvard Business School en su
texto "Privatizations and Corporate Governance".
El concepto de "cadenas de gobernabilidad" tiene
que ser discutido y difundido, ya que es lo único
que puede brindar, a los actores públicos y privados,
los mecanismos de información y reedición
de cuentas que todos los grupos de interés que las
empresas necesitan.
El cambio
de responsabilidad de Estado a manos privadas tiene claros
beneficios. Por mucho tiempo, analistas en privatizaciones
han reportado beneficios macroeconómicos y políticos,
como el aumento de la renta pública y la reducción
del rol del Estado como abastecedor de productos y servicios.
Investigaciones académicas han mostrado un aumento
significativo en la eficiencia operacional de las empresas
privatizadas. Pero, estudios más recientes han concluido
que el transferir propiedad del Estado a manos de privados.
No han parado las manos hambrientas de los actores públicos,
ni tampoco la de los privados (insiders).
A veces,
la desviación de recursos, por las manos hambrientas,
puede ser de manera directa , y a veces de manera indirecta
o menos evidente, pero causan el mismo efecto nocivo y perjudicial
a la sociedad, como por ejemplo perjudicar y obstaculizar
la continuidad de inversiones. Si no hay una manera efectiva
de detener la desviación de recursos por parte de
las manos hambrientas, los países perderán
recursos en el largo plazo. Esta pérdida de recursos
originara dos efectos nocivos: las diversas oportunidades
de inversión simplemente se perderán y lo
más importante, al no existir una real competencia
por la maximización de los recursos, las empresas
perderán su potencial de crecimiento y desarrollo.
En este panorama, será aún más difícil
que nuevas empresas puedan levantar capital y no se podrá
sancionar a las que están manipulando el mercado.
Existen
dos tipos de instituciones de gobernabilidad; las cadenas
menos formales (o la cadena de gobernabilidad privados)
y las cadenas más formales. En la primera, no existen
muchas instituciones que actúen en contra de estas
manos hambrientas, pero su fortaleza es la motivación
y la habilidad de sus actores (como las asociaciones profesionales).
En la segunda, la cadena formal, hay muchos actores que
se especializan en proveer información y en rendir
cuentas (como directores independientes y externos, las
instituciones legales, los intermediarios financieros, los
intermediarios de información como empresas de auditoria
y clasificadoras de riesgo y los organismos reguladores).
Por ello, las instituciones de gobernabilidad pueden frenar
los deseos nocivos y perjudiciales de las manos hambrientas
de actores públicos y privados. Se debe precisar,
que estás instituciones de gobernabilidad hacen que
el costo de "hacer corrupción" mediante
la desviación de recursos, sea muy elevado y por
lo tanto se hace "no atractivo".
Las
investigaciones muestran que en los procesos de privatizaciones
en los que se aplicaron las perspectivas de gobernabilidad,
o de buen gobierno corporativo, han sido procesos efectivos.
Esto es simple de explicar, encontraron la manera de restringir
las manos hambrientas de públicos y privados, exigiéndoles
información y rendición de cuentas (con buen
gobierno corporativo). Existen diversas instituciones que
proveen información y ayudan a rendir cuentas, se
debe elegir la cadena más efectiva o de lo contrario
hacer que ambas cadenas se complemente para que se garantice
la efectividad de los procesos de privatización.
|