Investigación
 Reportes
 Actualidad
 Entrevistas
 Cultural
 Columnas
 Economía
 Sociedad
 Boca Floja
 Multimedia
 
 Archivo
 Servicios
 Interactiva
 Especiales
 La Agencia

 

 Columnas  
09 de abril del 2003
Campo Minado

La Nueva Roma de Bush

Escribe Escribe Miguel Silvestre

n una reciente entrevista en The New York Times, el reconocido escritor Norman Mailer dio a conocer su hipótesis sobre el "Imperio Norteamericano", idea que grafica la creciente vocación de cierta corriente al interior de Estados Unidos que cree que dicho país debería ser la potencia militar dominante del universo. La nota es de enero de este año, a 60 días de que se iniciara la campaña militar norteamericana en Irak, y no resultaba premonitoria sino que tan sólo constataba lo que diversos analistas e intelectuales hoy certifican: la vigencia de un nuevo orden mundial en el que George W. Bush y los militares que lo asesoran ocupan un lugar preponderante.

Mailer tenía razón, sin duda, cuando decía que "A Bush no le importa si las cosas salen bien o mal en Irak. Si salen bien, puede comenzar a pensar en el próximo paso. Si salen mal, eso es bueno para él de todos modos, a raíz del patriotismo norteamericano. ¿Quién va a estar en contra de George W. Bush cuando esté llorando la muerte de nuestros muchachos (...)".

A este paso, y con ya cientos de muertos del lado de Irak y decenas por el de Estados Unidos e Inglaterra, y con las fuerzas aliadas en poder de Bagdad, se podría decir que la suerte está echada y que la toma de Irak en forma total es cuestión de días. Al final, el protectorado que pretenden manejar Estados Unidos e Inglaterra, y cuyos términos se discutieron hace poco en Belfast, es la mejor prueba de lo que Mailer advirtiera hace meses, cuando parafraseando el "pensamiento Bush" dijera que Estados Unidos quiere "dominar Irak, al Cercano Oriente y después lograr que China esté en condiciones de convertirse en la Grecia de nuestra Roma".

La Roma de George W. Bush, ciertamente, da en la yema del gusto a quien es decididamente un fundamentalista religioso, un seguidor metodista que ni siquiera cuenta con el aval de su iglesia, la Metodista Unida.

¿Qué pasará después? Pues, que el protectorado norteamericano-inglés funcionará como un títere de los intereses norteamericanos y Saddam Hussein, si es que apresado, muerto o si se atrinchera en alguna zona no intervenida de Irak, pasará a convertirse, por obra y arte de Bush, en un líder de la resistencia de su país y dejará de ser el sátrapa y dictador asesino que todos conocíamos. La "ambición imperial" de Estados Unidos, como dice Noam Chomsky, no sólo está atemorizando al mundo sino que convierte al país que tiene al mandatario que más errores gramaticales lanza en un verdadero "paria internacional". Y eso no es un barbarismo del lenguaje que se pueda corregir en una preparatoria de Nueva York o en la Universidad de Yale, donde el Presidente obtuvo su bachillerato universitario.

Ser un paria para cualquiera es un deshonor y si lo advierte Noam Chomsky debe ser por algún motivo. No en vano el lingüista es uno de los pensamientos más lúcidos de Estados Unidos y una voz que desde hace años alerta sobre la pretendida ambición hegemónica norteamericana, amparada en su poderío militar.

Es obvio que los muertos no le importan a los que manejan los hilos del poder. Los muertos, de ambos lados, siempre son hombres y mujeres inocentemente imbuidos de un patriotismo sano y que no sospechan de las triquiñuelas manipuladoras de sus jefes, los que se lanzan a misiones suicidas son hombres y mujeres que aman el terruño que otros no quieren tanto pero que aprovechan para sus beneficios personales, los mutilados en su mayoría son, curiosamente, gente de humilde condición o víctimas que andan sin más armas que una mirada desolada y tristemente sorprendida en el momento de la muerte.

Porque los que ejercen el poder, en ambos bandos, no necesitan pañuelo. Ellos, hasta donde nos dice la experiencia, nunca lloran.

 
    Más en Columnas

  Buscador
  Especiales
 Interactiva
FORO
ENCUESTAS

Derechos Reservados © 2006 / agenciaperu.com / Lima - Perú