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| RÍO
MÍSTICO. Mystic River (EE. UU. - 2003) De: Clint
Eastwood. Con: Laura Linney Sean Penn Tim Robbins Kevin
Bacon Laurence Fishburne Marcia Gay Harden. Escrito por
Dennis Lehane y Brian Helgeland. Cinematografía
de Tom Stern. Música de Clint Eastwood. |
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oficial de la película |
Río
Místico
El peso de las responsabilidades domésticas
Escribe
Jimmy
Carrillo/ agenciaperu.com
elícula
sutil, brillante, poseedora de una narración limpia
y fluida, ‘Río Místico’ (Mystic
River, Estados Unidos – 2003) es un hito en la carrera
del veterano Clint Eastwood, quien como realizador posee una
filmografía amplia y significativa en la que destacan
títulos como ‘Bird’, ‘Los Imperdonables’
o ‘Un Mundo Perfecto’. Como es común en
sus obras, Eastwood apuesta por personajes marginales: hombres
en constante pelea con su entorno, con la ley, con la justicia,
en busca de honor y muchas veces con deseos de venganza, elementos
que se mantienen en Río Místico, aunque esta
vez en tonos singularmente lóbregos.
El film
narra la historia de tres viejos amigos, Jimmy Markun (Sean
Penn), Dave Boyle (Tim Robbins) y Sean Devine (Kevin Bacon),
unidos por una infancia en común en un suburbio apartado
de Boston, y un hecho oscuro que quebrará sus infancia
y marcará sus tormentos futuros: el rapto de Dave,
cuando niño. Ya de adultos, el abrupto asesinato de
la hija de Jimmy supone un nuevo quiebre a partir del cual
se revelarán hechos ocultos de los protagonistas.
El sentimiento
de culpa rodea a Jimmy tras la muerte de su hija. Inicialmente,
él no piensa en las “responsabilidades domésticas”
que le increpa su yerno en pleno velorio: cuidar a sus otras
hijas, olvidar la reciente muerte y tratar de mantener las
apariencias. De allí que, más que la pérdida,
la ausencia de la hija será el desencadenante, el combustible
de su angustia, cuya rabia contenida se verá transformada
en afán justiciero. Para este propósito, su
asociación con un grupo de criminales, suerte de escolta
real que se dedica a recoger información alrededor
del pueblo, será básica. Significativo es que
en la historia, tanto este grupo de justicieros locales como
la Policía (Sean), verdadera encargada de realizar
las investigaciones del homicidio, no se estorben en su camino
a la meta en común: hallar al asesino.
Las pesquisas
iniciales inculpan al tercer amigo en discordia, el atormentado
Dave (excepcional Tim Robbins), quien, conforme avanza la
historia, se presenta más oscuro ante nuestros ojos,
en una transformación casi imperceptible. Dave es el
señuelo perfecto en este juego de policías y
asesinos.
En Río
Místico, todos los personajes están de alguna
forma ligados al pueblo, el cual, más que el lugar
donde vive la mayoría, es el sitio del que todos siempre
guardan recuerdos. Su influencia sólo puede ser comparable
con la presencia de la religión católica: presión
para Jimmy (que tiene una significativa cruz tatuada sobre
sus hombros) y tormento para Dave, en cuyos recuerdos aparece
el crucifico como parte de la indumentaria de uno de sus antiguos
captores, objeto que pareciera representar un pacto entre
el bien y el mal para llevar a cabo una macabra empresa.
Como los
grandes maestros de este arte, Eastwood sabe manejar con precisión
los tiempos y los ejes dramáticos, demostrando además
gran conocimiento del cine de misterio. Así, gran parte
de la cinta logra desviar nuestra atención, de manera
más que obvia, hacia el personaje de Robbins, con lo
cual hace que el espectador se pregunte sobre, por ejemplo,
la verdadera relación de los personajes principales,
sus pasados y misterios.
Los claroscuros
y los tonos opacos son el común denominador en la gran
mayoría de las escenas del film. Ello, junto a una
cámara prolija y nada artificiosa que se centra en
los protagonistas y sus ambientes, marca un sello visual acorde
con la sensación de asfixia, oscuridad y desasosiego
de la historia. En medio de esto, las tomas aéreas
del pueblo y el río no hacen más que resaltar
a aquel lugar como uno de los verdaderos protagonistas de
la trama.
Párrafo
aparte merece toda la secuencia final de la película,
la cual está resuelta de forma magistral. Ésta,
que comienza con Jimmy mirando la calle, mostrando la inmensa
cruz tatuada en su dorso, continúa con un discurso
de su persuasiva esposa (Laura Tirney), quien, cual versión
moderna de Lady Macbeth, le hace creer que sus acciones son
producto de su “buen corazón”. El discurso
de las “responsabilidades domésticas” retorna
en esta escena, pero cargado de fuerza y matiz. En este punto,
toda la flaqueza y la dependencia emocional de Jimmy se ven
retratadas de manera frontal y cruda. Esta parte demuestra,
además, el curioso matriarcado en el que viven los
protagonistas, desde Dave, que cae cuando su esposa le pierde
la confianza, hasta el personaje de Kevin Bacon (Sean) quien
deja de sentirse afligido cuando, sumisamente, le pide perdón
a su pareja.
En la
escena final las cartas quedan al descubierto. La elección
de una desfile, lugar en el cual todos los personajes se descubren
en medio de una celebración marcada por el bullicio
y la sonrisa cortés, otorga un volumen dramático
poderoso a la cinta. ‘Río Místico’
termina siendo aquel sitio donde se guardan las culpas y no
se mencionan los pecados, pero también donde estas
personas se ven reflejadas tal cual debido a la oscuridad
de sus aguas.
Antes
de finalizar, es de resaltar también algunos elementos
empleados por Eastwood otorgan profundidad a su relato. Uno
de ellos, el río, como punto final del recorrido de
Dave y lugar donde supuestamente se ahogan los pecados y las
culpas, es una figura más que interesante. Más
aún si tomamos en cuenta el significado que tiene para
las religiones católicas. Otro, la presencia del carro
negro, parecido en su forma a una carroza fúnebre,
como vehículo que se utiliza en la cinta para transportar
a Dave de un lugar a otro (en el rapto en la infancia y luego
para su encuentro final en el río, con Jimmy) denota
el fin de una etapa y el comienzo de otra. Como bien se menciona
en el film, cada vez que Dave sube a éste, es siempre
una persona distinta.
Estos
son sólo algunos de los elementos más destacados
de la cinta, sin embargo, esta crítica es sólo
un bosquejo, una aproximación a todo el amplio abanico
de lecturas que puede soportar una película como Río
Místico, desde ya un clásico del cine norteamericano
contemporáneo.
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