| El
velo que desvela a Francia
Escribe
Francisco Belaunde
l
uso del velo islámico en los colegios estatales es
motivo de gran preocupación y de encendidas polémicas
en Francia. Algunas adolescentes musulmanas han sido expulsadas
definitivamente de sus colegios por negarse a quitarse el
velo que les prescribe su religión dentro de los locales
escolares. El motivo invocado para tan drástica medida
es que la actitud de las sancionadas constituiría una
violación del principio de laicidad que rige en los
establecimientos públicos y de acuerdo al cual se prohíbe
toda manifestación religiosa en los mismos. El uso
del velo islámico es considerado una manifestación
religiosa. Ciertamente también el uso de la Kippa judía
y de las cruces demasiado grandes como para pasar desapercibidas.
Sin embargo está claro que la polémica actual
gira en torno al signo religioso islámico.
"El
fundamentalismo islámico ha ganado terreno entre la
comunidad musulmana de Francia, como de otras países,
y ahora se ve a más mujeres en las calles francesas
llevando el velo" |
El tema
se planteó ya en 1989 cuando dos colegialas musulmanas
fueron expulsadas por el mismo motivo. Sin embargo en los
últimos tiempos, el fundamentalismo islámico
ha ganado terreno entre la comunidad musulmana de Francia,
como de otras países, y ahora se ve a más mujeres
en las calles francesas llevando el velo, incluso en las formas
más radicales que sólo dejan una rendija para
los ojos. Por otra parte, se está notando un crecimiento
de las tensiones entre judíos y musulmanes por el tema
del conflicto palestino israelí. Varios actos de hostilidad
contra judíos han sido denunciados últimamente,
al punto que muchos de éstos, al salir a la calle,
esconden la kippa que llevan en la cabeza bajo todo tipo de
gorras, para no ser reconocidos como judíos.
Si a lo
anterior se suma el tema del terrorismo islámico, se
puede entender que los defensores de la estricta neutralidad
del Estado en materia religiosa estén en alerta y preconicen
la adopción de una ley expresa, que hasta el momento
no existe, prohibiendo el “uso ostensible”, según
la nueva fórmula consagrada (en lugar de “uso
ostentatorio”), de todo signo religioso en los establecimientos
estatales y comunales. Esa fue la recomendación de
una comisión designada por el Presidente Chirac para
estudiar el tema y que entregó recientemente su informe
final. El mandatario, la ha hecho suya y ha solicitado que
se elabore el respectivo proyecto de ley. La mayoría
de los parlamentarios, de izquierda y derecha, también
han expresado su apoyo a la idea. Los representantes de todas
las religiones, en cambio han expresado en general su oposición.
Algunos de ellos denuncian incluso, paradójicamente,
que existiría también un integrismo laico.
En todo
caso, es sin duda pertinente que el Estado francés
adopte medidas frente al recrudecimiento de las tensiones
intercomunitarias y religiosas. Una de esas medidas, muy acertada,
ha sido el aliento a la creación del Consejo Superior
del Culto Musulmán como interlocutor del Estado y que
reúne a las diferentes tendencias del Islam. Cabe preguntarse,
sin embargo, en el caso del uso del velo islámico,
si una respuesta demasiado rígida no contribuiría
más bien a generar más tensiones, deviniendo
por lo tanto, en contraproducente. |
|