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21 de octubre del 2003
Desde la Matrix

Vladimiro Montesinos: la cultura del ayuda memoria

Escribe Fernando O'Phelan


i aparecen o no nuevos videos o pruebas que nos hacen retomar el fantasma de lo montesinesco es cuestión de esperar. Ahora hay audios, transcripciones, operativos como los que ha denunciado Cesar Hildebrandt y un solitario Juan Sheput dando la caro con relativa hidalguía.

He conocido a varios asesores de Presidentes nacidos en Canarias o en Buenos Aires, demócratas de Virginia o republicanos de Maryland. Otros de origen francés y nacionalizados por sus amigos de Harvard, filósofos con estudios en Alemania y otros nacidos en el pequeño Quilmes aunque parezcan del barrio de la Recoleta. He escuchado sus angustias, los he visto tensos redactando sus ayudas memoria.

No puedo olvidar al nuevo personaje de inicios de los noventa: Montesinos sentado junto al Presidente, viendo la televisión y conversando sobre asuntos de gobierno en los intermedios. No lo olvidó, porque es igual que hablar con el jefe mientras dura la Hora N o mientras lee sus e mails.

"Cuando escucho a la nueva clase política referirse a Montesinos siento que tienen una mezcla de rabia y algo de envidia: La precariedad democrática, el centralismo oscuro, la transparencia a la mala que la prensa le genera al gobierno del Presidente Toledo...".

Le pregunté una vez a un asesor- consejero de Presidente, como se hace para llegar allí: Respondió que bastaba con esperar veinte años y algo de teoría. El Perú tiene problemas con sus cuadros políticos: La mayor parte forma parte de las congregaciones religiosas, los más jóvenes se refugian en las cátedras universitarias de la Carlos III o el PNUD centroamericano. Salvo cuando llegan oportunidades de hacer gobierno como en el período Toledo.

La acumulación de información sobre el ejercicio del poder político en la década del noventa se ha convertido en un valor agregado muy importante para diseñar cualquier salida de transición a la democracia: ¿Cómo se le preparaban los informes a Nicolás De Bari Hermoza? ¿Quién preparaba la agenda del directorio militar en el que Fujimori sólo es un participante más? ¿Quién ayuda al Pentagonito desde el Departamento de Estado a tener información privilegiada sobre el Perú file? ¿Quién elaboró los projectos que el Presidente Fujimori usó para monitorear la ejecución de infraestructura y políticas de control social? ¿Cómo se prepararon las decisiones económicas en el equipo de Fritz Du Bois en el Ministerio de Economía? ¿Cómo se monitoreó la infiltración militar en la polícia corrupta y como se midieron los éxitos frente a la criminalidad? ¿Cuáles son los resquicios que existen entre el Servicio de inteligencia del ejército y los de las otras armas? y finalmente: ¿Quién se encargó de seleccionar de entre los tecnócratas en ejercicio, a los nuevos cuadros políticos tolerantes del poder militar y con creatividad intelectual para modernizar la dictadura cívico militar , que pensaban duraría unos años más?


Vladimiro Montesinos es, bajo ésta perspectiva y mas allá de su actual condición criminal, un personaje admirable. Maximizó sus habilidades naturales, su poca formación interdisciplinaria y su habilidad para la conversación de a dos. Consiguió todo eso sin asistir a ninguna escuela de Government o Public Policy. Así fue, un arequipeño con peruanidad standard, lo que implicaba prejuicios standard con esta estratificada y segmentada porción de territorio latinoamericano. Me lo imaginó decidiendo sobre el futuro de militares, políticos o personas comunes y corrientes. Me lo imagino con su pequeño equipo de asesores, aquellos que solo conocen el password " albee", tomando la coca cola, pidiendo que enfríen más la habitación. Alguna vez lo escucharon decir que tal tema se le puede presentar al Presidente de ésta manera, que se puede convencer a ese ministro de no presentar la carta de renuncia mientras se le otorga esta otra facilidad y que los informes de las visitas de Sofia Macher a Washington deben ser preparados en dos hojas.

Estoy instalado en una oficina cerca al Pentagonito, éste edificio de lunas verdes y control digital refugia todos mis archivos, los discursos sobre la primer década de Tito Livio, los secretos didácticos de Robert Cooter y los consejos de Ian Vásquez; así observo con tranquilidad la manipulación cotidiana del poder.

Montesinos ha sido un personaje típico de la consejería política del siglo XVI europeo, resolviendo asuntos de militares que no distinguen entre el Impeachment a Clinton, un memorandun de notificación MON de Bush ,una información Humint o una Sigint ( información transmitida por agentes y la transmitida mediante señales electrónicas de interceptación), resolviendo entre el uso de informix o el oracle en temas como los registros de imagen y datos de los principales opositores del régimen a nivel nacional o resolviendo la fuga de información por la venta que hacen los agentes de tercer rango de sus reportes sobre seguridad ciudadana o la intervención del servicio privado de interceptación telefónica que algunos agentes han desarrollado obligados por sus bajos sueldos. (Todavía hasta la fecha).

Cuando escucho a la nueva clase política referirse a Montesinos siento que tienen una mezcla de rabia y algo de envidia: La precariedad democrática, el centralismo oscuro, la transparencia a la mala que la prensa le genera al gobierno del Presidente Toledo; todo se entremezcla. Cuando escucho al serio Gustavo Gorriti, alguna vez asesor de Toledo, siento una sensación mesiánica en sus investigaciones sobre redes de mafias de tercer orden. Robespierre vive y reina. Los secretarios de prensa presidenciales se vuelven asesores, los asesores se vuelven ujieres, pero todos se comparan para bien o para mal con Montesinos, todos envidian su manejo de la data y la logística y eso la verdad asusta.

Charly García tiene un buen final para esto: Los amigos del barrio pueden desaparecer, los que están en los diarios pueden desaparecer, la persona que amas puede desaparecer, los que están en el aire pueden desaparecer, pero los dinosaurios : van a desaparecer. No lo creo . Cada vez que país tambalea el espectro de Montesinos aparece, como en Red Rose de Stephen King. Sólo que Montesinos no está muerto. Nosotros lo creamos, nosotros le tememos, semántica y pasionalmente es un factor de desquicio político para todos.


fernandoophelan@yahoo.com.mx


 
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