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19 de setiembre del 2003
Desde la Matrix Judicial

Interceptaciones electrónicas: Jugando a los espías del mundo

Escribe Fernando O'Phelan


ace unos días hemos recordado la cruel acción terrorista de Al Qaeda en Nueva York, también hemos visto la reproducción de diálogos entre militares en los días del Golpe de Estado a Salvador Allende. Estos días en Lima estamos siguiendo paso a paso el desenlace del espionaje electrónico a Alejandro Toledo. En medio de todo eso nos ha sorprendido la torpeza de los agentes del CNI peruano que parecen no saber que la tecnología está más adelantada que ellos, y que pedir los registros telefónico de unos periodistas, averiguar los antecedentes judiciales o copiar archivos en un diskette es solo una prueba del atraso nacional.

"(...) nos ha sorprendido la torpeza de los agentes del CNI peruano que parecen no saber que la tecnología está más adelantada que ellos, y que pedir los registros telefónico de unos periodistas, averiguar los antecedentes judiciales o copiar archivos en un diskette es solo una prueba del atraso nacional".

Nacho García, de Libertad Digital, nos cuenta que el 5 de septiembre de 2001 el Pleno del Parlamento Europeo aprobó una resolución histórica donde denunciaba la existencia de una red de espionaje de las comunicaciones operada por Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Nadie hizo caso, hasta que seis días después Al Qaeda atentó contra los Estados Unidos. Todos los países de la Unión Europea se unieron a la guerra contra el terrorismo promovida por George W. Bush. Ese día todos descubrieron que el sistema de software y satélites "Echelon" es un arma esencial para luchar contra el terror pero también para conocer lo que hacen los gobiernos, las empresas y cualquiera que pueda convertirse en objetivo político. De una licitación a una votación en el congreso, pasando por la vida privada de los funcionarios públicos.

Hoy en día cualquiera de nosotros, si quisiera escuchar lo que habla el Presidente de la Corte Suprema o un Congresista, puede comprar en el mercado local, por ejemplo, un micrófono para escuchar a través de la pared estándar, que pesa poco más de 100 gramos y por un precio cerca de los 150 dólares. También puede comprar un sistema de micrófono remoto con batería de manganeso. Incluso en internet se recomienda para salones judiciales unos anuladores GSM para impedir el funcionamiento de celulares en espacios de 30 metros.

Pero por más que adquiriéramos esos equipos ¿Es posible que alguien dispuesto a escucharnos, leer nuestros mails, lo pueda hacer? No se trata de llegar a la paranoia de ese muchacho que duerme en las calles cerca del Congreso de la República porque cree que el SIN de Montesinos le instaló un chip en el estomago, como una versión chicha de Matrix 1, se trata de pensar con tranquilidad que las actuales preocupaciones por la interceptación electrónica en todas sus modalidades forma parte de un tema mas complejo de escuchar al vecino, al político enemigo o al juez corrupto. El tema es que la interceptación electrónica es hoy un arma no convencional de lucha política, financiera y comercial.

”El sistema "Echelon", afirman, se equipó con computadoras a los que se dotó de un programa denominado "Diccionario", que servía para seleccionar los mensajes interceptados en función de diversas palabras clave, algo bastante similar al funcionamiento de los buscadores de Internet. Para los países del tratado angloamericano era necesario poner en marcha un sistema automatizado que agilizara el trabajo a sus empleados y disminuya los costos del programa de espionaje global. Hasta ese momento, criptólogos militares, traductores y analistas trabajaban en decenas de bases por todo el planeta (incluso en el Perú) para interceptar, criptoanalizar, traducir y producir informes de inteligencia para las autoridades de los países anglosajones.”

Todo parece pues un capítulo de la película “Inteligencia Artificial”, mezclada con “Patriot Games”, ”Informe Pelicano” y “Enemigo Público”. Demasiado como para observarlo desde un programa político en las noches de domingo en Lima. Hoy el programa "Echelon", permite a los países del tratado angloamericano operar sus bases de espionaje vía satélite prácticamente por control remoto. Sus principales bases se encontrarían en la sede de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) en Fort George Meade (Maryland, EEUU) y en la base británica de Menwith Hill (Yorkshire, Inglaterra).

"Los acontecimientos recientes en el affaire Panizo-Ventana Indiscreta no sólo nos plantea el tema de la debilidad de los gobiernos por tapar con acciones muy primitivas sus falencias, sus errores o sus "jugadas".

Así que si Usted lee éste artículo desde Internet tendrá la sensación que lo que escribe al mail de Agenciaperu.com lo podrán leer no solo en Lima sino en cualquier lugar del mundo. El mismo temor le dará si hace una llamada desde un celular cualquiera. Nadie esta protegido, todos desconfían. ¿Pero que hacen los norteamericanos para evitar que algo así les ocurra cuando no están en posición de escuchar sino de ser escuchados?


Ellos consideran que hay que garantizar la seguridad y la confianza de sus conciudadanos en el espacio cibernético. Están tratando de actualizar a las autoridades judiciales y policiales para la era Internet, de unificar las normas aplicables a las diferentes tecnologías como el teléfono y el correo electrónico. Han propuesto legislación que pondría en manos de dichas autoridades herramientas para perseguir a los delincuentes en el espacio cibernético, reforzando al mismo tiempo el derecho ciudadano a no ser importunado en su vida privada en la era electrónica.

En una reciente reunión en la Casa Blanca sobre Seguridad Cibernética, el sector privado, que es dueño y opera la mayoría de las computadoras de que dependen los norteamericanos, reconoció su responsabilidad de ir a la vanguardia en cuanto a la seguridad en el uso de las computadoras y las redes. El gobierno reconoció que debía comportase como ciudadano modelo, en cuanto a sus prácticas en la seguridad de la información y el respeto a la intimidad.

Los acontecimientos recientes en el affaire Panizo-Ventana Indiscreta no sólo nos plantea el tema de la debilidad de los gobiernos por tapar con acciones muy primitivas sus falencias, sus errores o sus “jugadas”. También nos plantea el tema de la interceptación electrónica del ciudadano no sólo como un vulgar y peruano “chuponeo” sino como un tema mas sofisticado que no hay que rehuir. Tenemos muchas leyes redactadas para la era del teléfono, deben ser actualizadas para la era de la Internet. (O sino que el debate sobre señales de los canales denominados Panamericana Televisión lo demuestre)

Hay que pensar en unificar las normas para interceptar comunicaciones electrónicas, inalámbricas o de cable. La legislación peruana actual contiene reglas que varían mucho en cuanto a la autoridad para interceptar una comunicación que puede tener quienes se encargan de hacer cumplir las leyes, según el medio que utilice el individuo: correo electrónico, llamada telefónica o modem de cable.

Quizás Natale Amprimo debería generar una propuesta que eleve la norma legal para interceptar el correo electrónico al nivel de las normas estrictas y de larga data que rigen para interceptar llamadas telefónicas. Se podría entonces, por primera vez emplear órdenes judiciales para autorizar la interceptación de correo electrónico sólo después de la aprobación a alto nivel y exclusivamente en casos de delitos graves. La violación de estas reglas llevaría a la eliminación de las pruebas en un juicio. Al mismo tiempo, las reglas que aplican al uso creciente de modem de cable también podrían ser unificadas con la norma aplicable al teléfono, preservando reglas estrictas, que limiten el acceso del gobierno a los registros de los subscriptores a la televisión por cable.( Mágico o no).

Se ha demostrado que los Estados Unidos, junto a sus países aliados, pueden interceptar todas las comunicaciones por satélite, buena parte de las que se realizan por cables submarinos y una importante cantidad del tráfico de Internet. Que incluso son capaces de interceptar los cables submarinos de fibra óptica, aunque esto sólo es posible si se tiene acceso a los puntos donde salen a la superficie o en aquellos lugares en los que se instalan amplificadores para potenciar la señal antes de volver a introducirla en el cable para que siga su camino. Así pues, aunque el Sr. Catter en Lima diga que no ,cualquier fax o llamada telefónica internacional, videoconferencia o correo electrónico que pase por un nodo de comunicaciones "pinchado" por una de estas agencias de inteligencia de señales, es susceptible de ser interceptado.

¿Qué nos queda? Lima es una ciudad donde el chisme corre más rápido que cualquier interceptación electrónica. No hay red mundial ni encriptación que lo impida. Mas halla de la broma, lo preocupante es saber que ya se trate de fines de seguridad nacional como en los Estados Unidos o de real politik ente inversionistas extranjeros competidores en el Perú, lo que un funcionario público anota como borrador de un posible decreto supremo o lo que un parlamentario peruano de bajo nivel “amarra“ con sus colegas, en cualquier caso, hay que aceptar todo esto como un costo de la globalización en la comunicación humana. Veamos pues el tema de manera racional y no como tribu que descubre el telégrafo y despide a su Almirante porque nos tomaron una foto desde el arbusto.

 

fernandoophelan@yahoo.com.mx


 
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