|
¿Décimo
planeta?
El descubrimiento de un nuevo mundo detrás de Plutón
Escribe
Isaac Bigio
Hace
unos días se ha fotografiado un nuevo mundo que está atrás
del noveno planeta y que podría ser muy semejante a éste tanto
en tamaño como en órbita y composición. Debido a nuevas tecnologías
ahora sería posible detectar en los siguientes años nuevos
mundos similares a Plutón pero a miles de millones de kilómetros
de distancia. Estaríamos entrando a una ola de descubrimientos
que podrían alterar nuestra percepción de nuestro sistema
solar y que nos obliguen a aceptar la existencia de una serie
de planetas o 'planetoides' que orbiten tras el sol pero que
estén muy por detrás de nuestros planetas tradicionales.
El
décimo planeta?
En 1930 se dio a conocer la existencia del
noveno planeta. En 1978 se mostró que éste,
Plutón, tiene una luna Charón, la cual posee
la mitad de su tamaño y con quien conformaría
un ‘planeta doble’ compartiendo una atmósfera
común.
El 17 de febrero se ha descubierto ‘2004
DW’, otro mundo que está 2,400 millones de kilómetros
más alejado que Plutón y que podría tener
un 70% del diámetro de éste. Este nuevo cuerpo
astral tendría 1,600 kilómetros de diámetro,
un poco más que el diámetro de Charón
(1,300 Kms), un poco menos que el de Plutón (2,300
kms) y alrededor de un tercio de Mercurio (quien posee un
diámetro de 4,800 kilómetros).
Hasta hace algunos años los científicos
no hubiesen tenido ningún problema en caracterizar
a este nuevo cuerpo como si fuera un planeta. Sin embargo,
en la medida que recientemente se han venido descubriendo
otros nuevos mundos de similares proporciones a Plutón
a más de mil millones de distancia que éste,
los medios académicos aún debaten si se debe
clasificar a éstos como planetas. Se viene usando el
término ‘Objetos Trans Neptunianos’, pero
esta definición también es imprecisa pues incluye
a cuerpos pequeños del tamaño de asteroides
como de entes mayores más similares al noveno planeta.
‘2004 DW’ es el ‘planeta’
más grande que se ha encontrado en el cinturón
de Kuiper que está detrás de Neptuno y Plutón.
Mas es posible que pronto se divisen en esa región
nuevos mundos que sean más grandes que Plutón
e incluso que Mercurio.
Detrás
de Neptuno y Plutón
En el cinturón trans-neptuniano, en
la periferia del sistema solar, se calcula que puede haber
entre 35,000 y 70,000 objetos con diámetros de cien
o más kilómetros. El más grande que se
conocía previamente es Quaoar, revelado en junio pasado,
y que tiene un diámetro de 1,250 kms. Le siguen otros
dos cuerpos de 900 kms de diámetro (Varuna y 2002 AW197).
El encuentro de estos nuevos mundos crea un
desafío a la ciencia. Estos no son cometas y tampoco
son lunas que giran en torno a un planeta. Son más
grandes que un asteroide (‘2004 DW o Quaoar pueden por
sí solos ser tan grandes como la suma de la masa de
todos los 50,000 asteroides conocidos). Sus descubridores,
Mike Brown (Caltech), Chad Trujillo (Gemini Observatory) y
David Rabinowitz (Yale), les denominan ‘planetoides’
o ‘plutinos’.
Trujillo asegura que pronto se encontrarán
por lo menos otros 5 a 20 de éstos con diámetros
de alrededor de mil kilómetros, y posiblemente ‘super-plutones’
(mundos mayores que el del noveno planeta). Recién
hace un lustro se han fabricado cámaras de 172 mega-pixeles
que permiten captar estos objetos. En la medida que falta
terminar de investigar el 85% de dicha región, muchas
sorpresas podrán darse.
Para darse una idea de lo alejado que están
estos mundos es necesario usar una medida llamada ‘Unidad
Astronómica’ (UA).Esta es la distancia que media
entre la Tierra y el Sol (150 millones de kilómetros.).
Uranio y Plutón están hoy a 30 UA, pero Quaoar
está a 42 UA, Veruna a 43 UA y 2004 DW a 45 UA.
No se sabe exactamente que materiales componen
a estos nuevos mundos pero se conjetura que están conformados
por similares porciones de roca y hielo, y cuya constitución
es similar a la de Plutón. Pueden tener metanol (gas
natural helado), metano (hielo alcohólico) u óxido
de carbono (gas seco).
Planetas
helenos y planetoides amerindios
‘2004 DW’ es un membrete provisional.
En el código astronómico la W significa el 23
objeto celestial descubierto en la cuarta quincena (letra
D) del año 2004. Quaoar, en cambio, ya tiene un nombre
propio aprobado por la comunidad científica.
Mientras todos los planetas hermanos de la
Tierra llevan los nombres de dioses helenos, este planetoide
ha sido bautizado con el nombre de un dios indígena.
Quaoar es una divinidad de la mitología de los antiguos
habitantes nativos de Los Ángeles. Para los tongva
o sangabrielinos es la gran fuerza que hace danzar y cantar
a las divinidades.
A medida que se vayan descubriendo más
de estos mundos o que éstos sean más grandes
que el noveno planeta podríamos ir a una revisión
de nuestra interpretación del sistema solar. Algunos
científicos conjeturan con la posibilidad de ‘degradar’
a Plutón de su condición de planeta. Plutón
tiene un tamaño menor al de 7 lunas del sistema solar
y su órbita es distinta a la del resto de 8 planetas.
Mas, también se puede ir a una nueva
concepción en la cual se establezca una red de pequeños
‘nuevos’ alejados planetas que serían tantos
o más que los tradicionalmente conocidos y que tal
vez acabarían con denominaciones amerindias. En ese
caso tendríamos una ‘inflación’
de planetas y tendríamos que calcular el número
de los que tenemos en el sistema solar con cifras de dos dígitos,
las mismas que estarían en constante crecimiento.
Frente a los 4 planetas rocosos cercanos al
Sol (Mercurio, Venus, la Tierra y Marte) y a los 4 grandes
gigantes de gas (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno)
se podría hablar de una tercera categoría de
plutones, los cuales tendrían una alta composición
de hielo.
Otros científicos no descartan la posibilidad
que se pueda encontrar un planeta X con un tamaño incluso
mayor al de la Tierra e incluso que nuestro Sol tuviese un
astro acompañante con quien estuviese entrelazado y
que pudiese ser una ‘estrella enana marrón’.
Misión
a Plutón y los plutonios
Hasta el momento Plutón nunca ha sido
visitado o fotografiado de cerca. Poco se conoce de él.
En el 2000 la NASA congeló los planes para lanzar una
nave a Plutón y el cinturón Kuiper, pero luego
el congreso norteamericano aprobó re-lanzar el proyecto.
En el 2006 el ‘Expreso Plutón-Kuiper’ deberá
partir para arribar 10 años más tarde a Plutón
para luego emprender viaje para estudiar otros objetos del
cinturón trans-neptuniano.
El riesgo es que si la expedición se
demora más hay el riesgo de que Plutón se vaya
alejando aún más del sol hasta llegar a una
distancia de 50 UA. A medida que ello va pasando su atmósfera
se va congelando (impidiendo investigarla) y se hace más
dificultoso el poder aprovechar de la luz para fotografiarle.
Estas exploraciones son importantes para que
nos den cierta luz sobre los posibles planetas o planetoides
que están en los rincones más oscuros de nuestro
sistema solar.
bigio2004@yahoo.com
Isaac
Bigio es un analista internacional, ha obtenido grados y postgrados
en historia y polìtica econòmica en la London
School of Economics, donde tambièn ha enseñado.
Premio Dillons (Waterstone) a la excelencia. Escribe para
unos 200 medios.
|