 |
Escribe:
Isaac Bigio |
GRAN BRETAÑA: Crece la nueva extrema derecha
ran Bretaña se venía reclamando como uno de los pocos países europeos donde no surgían nuevos partidos masivos xenofóbicos antiinmigrantes. Sin embargo, las elecciones euro-parlamentarias del 10 de junio han demostrado que a las islas británicas ya está llegando dicha ola.
El Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) se convirtió en el que más ha crecido en estos comicios. Este no tiene un claro y desarrollado programa. Es, sobre todo, una fuerza en torno a una sola demanda: sacar a su país de la Unión Europea. Su símbolo es el signo monetario de la libra esterlina (una L estilizada) con las siglas partidarias. UKIP se pronuncia igual que you keep (usted mantiene) y la imagen dada al público es que ellos son quienes quieren mantener a la libra esterlina, evitando no sólo al euro, sino a cualquier regulación de la UE.
Su mensaje es muy simple: la Unión Europea le cuesta muchos millones por hora al Reino Unido, permite más inmigrantes y hace que el país vaya perdiendo su propia independencia a favor de los burócratas de Bruselas. El camino a seguir es el de Noruega o Suiza los cuales tienen buenos acuerdos comerciales con Europa, pero no una unión.
El UKIP ha montado una millonaria campaña acompañada de la adhesión de prominentes estrellas, incluyendo a la actriz Joan Collins. Uno de sus mecenas, Paul Sykes, le dona diariamente unos 20 mil dólares.
UKIP sostiene que no es un movimiento racista. Sin embargo, uno de sus consignas es NO a la inmigración ilegal y a que puedan llegar nacionales de los nuevos 10 miembros orientales de la UE a quitar trabajos y beneficios a los británicos.
El portavoz de UKIP es Robert Kilroy Silk, conductor de un programa televisivo quien fue echado de la BBC al acusar a los árabes de ser “bombarderos suicidas, amputadores y represores de mujeres”.
El UKIP ha golpeado en la derecha tanto al BNP (Partido Nacional Británico) como a los conservadores. Los primeros provienen del neonazismo, están conectados al grupo terrorista C18 (Comando Adolfo Hitler), se relacionan con Le Pen y promueven el “poder blanco” y enfrentamientos contra gente de color (especialmente asiáticos).
UKIP se distancia de esa tradición neofascista y, mas bien, se inscribe en una escuela libertaria y conservadora. Se postula como el único partido moderado y democrático que está contra la inmigración.
Por otro lado, han causado estragos en los tories. El conservadurismo británico ha cambiado cuatro veces de líder en un sexenio y se mantiene en una fuerte pugna interna entre los proeuro y los euroescépticos. Michael Howard, su actual jefe, ha buscado unir al partido y sostiene que el suyo se encuentra en el centro rodeado de los extremos proconstitución europea (laboristas y liberales) y prosalida de la UE (UKIP).
El crecimiento de UKIP ha generado muchas adhesiones de parte de algunos conservadores. Su prédica resulta muy atractiva dentro de los euroescépticos. El Daily Telegraph, diario semioficial de los tories, le ha dado mucha cobertura, al mismo tiempo que su editorial abiertamente llama a no votar por el candidato conservador a la alcaldía de Londres.
Para el laborismo, la irrupción de UKIP le ayuda a aminorar un mayor despegue del neonazismo y evitar que se agigante la oposición conservadora. Es mas, genera un cierto cuadro de crisis dentro de los tories y una situación que posteriormente podría conllevar a minar la autoridad de su nuevo líder.
Mas, el crecimiento de UKIP también le afecta. Kilroy fue antes parlamentario laborista y su prédica contra los inmigrantes y en favor de destinar los miles de millones de dólares destinados a la UE calan en diversos sectores obreros británicos y bases tradicionales del laborismo.
Pese a su plataforma libertaria el UKIP está lleno de personas que tienen posiciones muy a la derecha. Su candidato a la alcaldía londinense, Frank Maloney, cuestiona que en Camden, un distrito de esta urbe, hay “demasiados gays”. Aidan Rankin, uno de los redactores del manifiesto del UKIP, escribe para la Tercera Vía, una escisión del neonazi Frente Nacional. Mike Nattrass, jefe del UKIP y organizador de su regional centro-oeste, proviene del ultraderechista Partido Nueva Gran Bretaña. Alistair McConnachie, uno de sus ejecutivos, dijo a sus miembros: “No acepto que las cámaras de gas existieron para ejecutar judíos, por la simple razón de que no hay evidencia física directa que indique que tales cámaras de gas existieron”.
La fuerte votación por el UKIP implica, más que una identificación con dicha fuerza, el querer mostrar un rechazo a la UE en elecciones europeas y poco concurridas e importantes. Se espera que en un año, cuando se den las elecciones generales, donde más gente participa y se discuten cuestiones más amplias, el UKIP retroceda en sus porcentajes electorales.
Sin embargo, el crecimiento de estas fuerzas se verá incentivada con las actuales políticas laboristas. Por una parte, el deterioro de la imagen y credibilidad de Blair y de los servicios sociales les da caldo de cultivo. Por otro lado, la dureza adoptada por el gobierno contra los inmigrantes y asilados les hace ver como el sector más consecuente en recortar la inmigración.
bigio2004@yahoo.com
Isaac
Bigio es un analista internacional, ha obtenido grados y postgrados
en historia y polìtica econòmica en la London
School of Economics, donde tambièn ha enseñado.
Premio Dillons (Waterstone) a la excelencia. Escribe para
unos 200 medios. |