| La prisión de Abu Garib no debe ser demolida
Mejor sería readecuarla como museo contra las torturas
Escribe
Isaac Bigio
Recientemente el presidente George W. Bush ha anunciado la destrucción de la cárcel en la cual varios soldados suyos fueron fotografiados vejando sexualmente a prisioneros iraquíes.
Él ha presentado este paso como un intento de salvar la imagen de sus FFAA y de erradicar lo que fuera inicialmente un centro de torturas de Saddam Hussein.
Sugerimos que este edificio debe ser preservado. No planteamos que éste siga funcionando para seguir deshumanizando presos, sino que éste se mantenga y reacondicione como un museo.
Auchwitz, por ejemplo, ha sido preservada intacta. El terrible campo de exterminio nazi no fue desmantelado por las tropas soviéticas. Se le conservó para mostrar al mundo los horrores del holocausto antisemita.
Abu Garib es tanto un modelo de lo que fueron las torturas del Baath iraquí así como de sus continuadores aliados. Los EEUU, que anunciaron que iban a liberar al país de las violaciones a derechos humanos, decidieron seguir utilizando esta célebre prisión pero para aplicar sus propias formas de vejación. Invirtieron en ésta para refaccionarla y readecuarla.
Mientras Abu Garib será erradicada, ningún oficial de peso norteamericano está siendo examinado. Se pondrá en corte marcial a algunos soldados rasos y se ha producido la transferencia del general Ricardo Sánchez, pero el secretario de defensa, Donald Rumsfeld, y todo el alto mando se mantiene incólume. Es más, los ocupantes exigen que, cuando se produzca la transferencia del gobierno a civiles iraquíes, las tropas extranjeras sigan estando inmunes a la justicia local.
Desde que se inició la invasión en Marzo 2003 hasta la fecha han muerto entre 10 a 11 mil civiles iraquíes. Las matanzas continúan y la última fue una que asesinó a varias decenas (incluyendo criaturas) en una boda en la frontera con Siria. Mas, ningún funcionario foráneo que haya asesinado o torturado a iraquíes podría ser arrestado o juzgado en la república donde se hubiesen cometido los crímenes.
Lo acontecido en Abu Garib es muy serio. Las fotos muestran una práctica de sadismo pornográfico que se encontraba incentivada desde las más altas esferas. En estas se puede ver que los soldados norteamericanos no actuaban a escondidas o en cuartos cerrados. Más bien, se mostraban orgullosos posando ante cámaras golpeando o humillando sexualmente a sus prisioneros tanto en las celdas como en los pasadizos.
A los prisioneros iraquíes se les desnudaba, apilaba, violaba, apuñeteaba, se les obligaba a aparentar tener relacione entre el mismo sexo, se les atacaba con perros, se les amarraba, se les defecaba, se les exigía comer comida vetada por sus creencias o hacer el símbolo de la cruz, y, en general, se les reducía a meros instrumentos de la morbosidad.
Donald Rumsfeld, no podía estar ignorante de ello. Él visitó dicha prisión semanas antes que se produjeran esas fotografías. El New Yorker ha denunciado que estas prácticas estaban alentadas por órdenes de arriba.
Los desnudos de Abu Garib en los hechos desnudan la gesta de Bush y le hacen ver cuan distanciada esta de su prédica democratizante y liberadora.
Al querer arrasar con Abu Garib, Bush quiere evitar una mayor investigación al respecto. La opinión pública norteamericana exige un esclarecimiento. Una investigación real debe ser conducida para mostrar al mundo todas esas prácticas y quien las instruyó. Se debe revelar los lazos que hay con distintos organismos de inteligencia desde Norteamérica hasta Israel, y como estas prácticas se han dado en distintos operativos de la CIA desde Chile a Indonesia.
Durante años EEUU demandó que Iraq abriese sus arsenales a las inspecciones de Naciones Unidas. Sin embargo, Washington no permite que la ONU supervise Abu Garib o Guantánamo y menos aún sus depósitos donde tiene a la mayor parte de las armas de destrucción masivas que hay en el planeta.
Abu Garib debe mantenerse como un símbolo de lo que fue un régimen tenebroso y criminal (como el de Hussein) que, en vez de ser depuesto por su propio pueblo, acabó siendo remplazado por fuerzas que han continuado maltratando y abusando a los iraquíes.
Sin llegar a los extremos de Auchwitz, en Abu Garib se practicó en menor escala una forma de antisemitismo: no contra los judíos sino contra el pueblo semita más grande (el árabe). La fobia contra musulmanes es la nueva forma de racismo que se viene pregonando en Occidente.
La invasión lanzada para eliminar los lazos entre Saddam y Bin Laden demostró que estos no existían. Más bien, un reciente reporte de inteligencia británico asegura que Al Qaeda es quien más ha sacado ventaja de la guerra iraquí al punto que hoy se acerca a los 20,000 combatientes.
Abu Garib indica que en vez de haberse encontrado armas de destrucción masiva en Iraq, los ocupantes impusieron en estas prisiones armas de deshumanización masiva.
bigio2004@yahoo.com
Isaac Bigio es un analista internacional, ha obtenido grados y postgrados en historia y polìtica econòmica en la London School of Economics, donde tambièn ha enseñado. Premio Dillons (Waterstone) a la excelencia. Escribe para unos 200 medios. |