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23 de mayo del 2007
TRIBUNA / Cine
María Antonieta
(Marie Antoinette/ Francia 2006)
Dirección: Sofía Coppola.
Con: Kirsten Dunst, Jason Schwartzman, Rip Torn, Molly Shannon, Judy Davis, Steve Coogan, Asia Argento, Marianne Faithful, Aurore Clement, Shirley Henderson, Danny Huston

Extravíos de una Reina Adolescente en Versalles

Sobre María Antonieta de Sofía Coppola

Escribe César Guerra Linares

D


esde sus dos primeros filmes, el interés de Sofia Coppola radicó principalmente en contar historias de mujeres jóvenes cuyo transcurso de vida las llevaba a descubrir situaciones totalmente nuevas, inéditas; en el caso de Vírgenes Suicidas (1999) el descubrimiento tenía que ver con los cambios naturales de la adolescencia y con las primeras manifestaciones amorosas, causantes cómo no de confusión. En Perdidos en Tokio (2003) la co-protagonista se encontraba desconcertada por estar en un país desconocido y alejado de muchas de sus costumbres, circunstancia que la llevaba a replantearse varias cosas.

En María Antonieta (2005)  (basada en el libro María Antonieta: El Viaje de Antonia Fraser),Coppolacontinúa el derrotero de sus dos trabajos previos  – por supuesto con todas las diferencias tanto explícitas como implícitas que existen en relación con los otros dos filmes - en lo que respecta a haber en la historia una joven extraviada y confundida (una reina adolescente) en un lugar y circunstancia ajenos a lo que previamente había vivido, empero, en lo que los tres filmes coinciden es en la presencia de la soledad y en la procura, en la medida de lo posible, de la felicidad y el amor. 

Sofia Coppola al filmar María Antonieta se aparta de cualquier intento de biografiar a la reina o de ceñirse a lo que los historiadores o biógrafos han escrito sobre ella; lo que la directora busca es relatar una segmento de aquella vida, también con licencias, como es el que se relaciona con la banalidad, el dispendio hasta con la extravagancia de los que la reina fue artífice. Tal vez la figura histórica de María Antonieta sea una de las más injustamente tratadas por la historia y de las que se ha hecho mayor escarnio. Por tal motivo si bien la directora no se pone del lado de la joven reina de manera cabal sí intenta comprenderla.

María Antonieta como decíamos se enfoca en mostrar lo que ocurre dentro de los inmensos salones y jardines de Versalles, y cómo se concentra en ellos todo el boato y derroche de una corte ombliguista, distante de las crecientes necesidades del pueblo francés. María Antonieta, ni bien llega a la corte francesa, es rodeada de un séquito que incluye damas de compañía, sirvientes quienes a su manera y según sus posibilidades buscarán adularla para sacar algún provecho. Tanto el tono cuanto el ritmo de la película es ligero, relajado acorde a lo que las imágenes revelan asimismo los movimientos de cámara ayudan a crear esa condición de ligereza. La película hace un dibujo bastante cercano de las actitudes y acciones de la legión áulica que pulula por palacio, la cual está a la espera de que haya un cambio de mando para reacomodarse y no perder ningún privilegio cuando ese cambio se produzca, para esa legión hay una frase que les es grata: “A rey muerto rey puesto”. 

La joven reina tiene que asumir responsabilidades que su corta edad dificulta, debe crecer de golpe y acatar las órdenes que le son encomendadas por su madre. Al llegar a su nueva “casa” se deslumbra y desconcierta por la suntuosidad, respecto a esto

Debemos tener en cuenta que el asombro natural que cualquier persona puede tener al enfrentarse a una realidad así le debemos agregar el hecho de que se trata de una adolescente cuya edad permite de manera más fácil el asombro.

La directora logra comunicar la fascinación que María Antonieta siente cuando descubre paulatinamente dicha realidad. La adolescente para acostumbrarse a ella saca a relucir su natural coquetería femenina, y la mejor manera de expresarla es empezar a adquirir ropa, zapatos, hacerse peinados. Todo esto se vuelve para ella en una distracción y un juego. Madame deficit como también se la conocía es el centro de toda la frivolidad que la película exhibe, sin embargo, mediante esa perspectiva se logra presentar como pocas veces ha logrado el cine el desapego e indolencia que la corona francesa tenía respecto de su pueblo. Tal vez la reiteración de las actitudes frívolas se exceda en ciertas escenas pero es el riesgo que la directora asume para acercarse de modo preciso a ese estado de superficialidad y lo consigue.

La opción de Coppola de contemporaneizar a María Antonieta poniéndola como si fuera una chica de estos días no es algo forzado, pues si nos fijamos bien todo lo que hoy conocemos como diseños de moda, o peinados estilizados así como la pretensión por lucir lo último de la moda ya tenían lugar en la Francia del siglo XVIII y antes, es decir que lo que se considera como algo de fines del siglo XIX o del siglo XX en adelante ya eran práctica común para los cortesanos en aquellos siglos. Por tanto el combinar música barroca del siglo XVIII con grupos de los años ‘80 y ‘90 como: Siouxie and The Banshees, The Cure, New Order, The Radio Department, The Strokes, entre otros, es un aporte que consideramos importante para el enriquecimiento de la puesta en escena, y no lo vemos forzado es más sirve para crear un contraste interesante, por tanto discrepamos de algunos críticos que consideran arbitraria la inclusión de dicha música.

Son pocas las películas que han tratado los momentos previos de la Revolución Francesa desde la perspectiva de los monarcas y no desde un afán pro-revolucionario, un ejemplo notable de ese escaso grupo lo aporta Eric Rohmer con La Dama y El Duque que si bien tiene notorias diferencias en el enfoque y en la forma respecto de María Antonieta coinciden en esa mirada de decadencia y ocaso. Hay dos escenas reveladoras de esto mismo: la primera, es en la que aparece María Antonieta haciendo una reverencia final al pueblo alzado en armas y la segunda, la imagen de la habitación de los reyes hecha pedazos, ambas son símbolos de que una vieja era ha terminado para dar paso a otra. El título del libro en el que se basa esta película versa sobre el viaje, pero no solo físico sino sobretodo vital ya que la protagonista inicia su travesía pasando por diversos momentos que la llevarán a un punto sin retorno cuando sea capturada y finalmente guillotinada.     

María Antonieta es una obra más que estimable que pese a algunos defectos anotados líneas arriba como la sobre exposición, por momentos, del aspecto superficial de la corte de Versalles y la pérdida de fluidez y ritmo en algunos tramos de la historia, es en balance una película arriesgada que sale, en general, bien parada de la apuesta hecha por su directora. Finalmente, es una obra que creemos que con el tiempo irá ganando mayor consenso.

 
   
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