La herencia del claro oscuro
“Elegí el tema de la fotografía de una manera autodidacta. A los 15 años heredé una cámara fotográfica de mi familia. Empecé a hacer fotos y descubrí el mundo mágico de la fotografía en blanco y negro, y comenzó a apasionarme. Luego, estudié arte en Caracas, en la Universidad Armando Reverón. Comencé a acercarme a diferentes lenguajes, pero el que más me gustó fue la expresión en la fotografía. Insistí en que la fotografía fuera mi medio. Terminé dando vuelta al lenguaje que hasta hoy en día me funciona”.
La fotografía en Venezuela
“El ambiente fotográfico en Venezuela es muy bueno. Hay gabinetes de fotografía contemporánea amplios que incluyen fotos a nivel mundial. Existe una historia de 120 años de fotografía. Hay fotógrafos, contemporáneos muy buenos, como Luis Britto o Nelson Garrido, quienes rescatan los conceptos de los documentales clásicos”.
La fotografía contemporánea peruana
“No me parece tan amplia. Conozco treinta o cuarenta fotógrafos contemporáneos, y creo que estoy siendo muy generoso con las cifras. No conozco mucho. El movimiento de arte contemporáneo de fotografía lo veo escaso. Llegué hace cuatro años al Perú y me decían que la fotografía no se mueve. Pero no es así me doy cuenta que la gente es más abierta a la fotografía”.
Daniel y la fotografía
“Hacer fotografía me produce equilibrio. Si no tomo fotografías me vuelvo loco. Creo imágenes para después hacer laboratorio que me encanta. Me gusta la composición. La fotografía es lo que mejor hago en mi vida”.
Imágenes de color
“Vengo de la fotografía en blanco y negro. Empecé a componer el collage con ciertos colores y desde ahí he pasado a jugar con puro color y abstracción con una investigación de luz. La luz del día como la luz de interiores me interesa pero con un color particular. Eventualmente no escojo los tonos grises a no ser que sean naturales. Por ejemplo, la luz de París tiene muchos grises y es diferente a la luz del Caribe”.
El instante de la luz
“Para trabajar fotografía a color uno tiene que entender los colores y el funcionamiento de la luz. Este conocimiento me ayuda a saber cuáles son los momentos adecuados para tomar una foto”.
Ausencia del género humano
“Me interesa que la foto sea atemporal. Que refleje lugares que no se entiendan bien de dónde son. Que los sitios no sean tan reconocibles. Cuando hago fotos y pongo personas, les doy el carácter que éstas sean extrañas y no protagonistas. Por ejemplo, en la Serie Reflejo que expongo, si te das cuenta, me interesa crear un lago ficticio en un sitio que hay un castillo, ese en realidad no es un lago natural, es el techo de un carro que alquilé en Europa para pasear y que me sirvió para crear el lago. Me gusta jugar con la imagen e indagar en el mundo de las geometrías. Juego con diferentes temperaturas de colores y en cada una hay una composición con alguna abstracción. Rescato la parte natural”.
Juntando pedazos
“Mis colages son como crear una historia. Busco imágenes para registrarlas y luego armo la historia. A veces son lúdicas y a veces son abstractas. Desmitifico el concepto de la fotografía perfecta como tal. La fotografía es un medio más. La fotografía es un lenguaje que tanto como en el revelado uno puede mirar y jugar con varios productos”.
Las instalaciones en blanco y negro
“Mis instalaciones invitan al personaje. Te envuelven”.
Imágenes mirando por el avión
“Tiene que ver con mirar el mundo a través de una ventana. Eso le da la sensación de lo transitorio. En un avión se da una relación transitoria que me llama la atención porque ni siquiera dentro de un avión es fácil de ver e investigar. Todo pasa muy rápido. Un avión pasa y todo lo que se ve es ajeno. Lo que hice en esta serie es tratar de reflejarme dentro del avión hacia afuera en todas la ventanitas y cuando llego al final estoy viendo desde fuera del avión hacia dentro. Es como hacer lo inverso”.
El cuarto oscuro
“Hacer laboratorio no es indispensable para hacer foto. Pienso que es una experiencia muy interesante para conocer cómo funciona la luz y la situación reflex, que es la imagen cuando pasa a través de la luz. Para mí, el revelado supone entender el proceso y la marca. Es jugar con la escala de grises y los contrastes que hay en la imagen que se crea. Es una sensación de reflexión y reflectiva. Al entender esto, logras tener criterio para hacer muchas cosas. Las imágenes no solamente se capturan, se necesita la parte reflexiva”.
El amor mueve montañas
“Me quedé en el Perú porque me enamoré”.
|