¿Cree usted que en el Perú el Estado cumple a conciencia su función de proteger nuestro Patrimonio, esto en vista que acaba de aprobarse la ley sobre este tema?
JUAN VILLAMÓN: Siendo el Perú un país muy rico en Patrimonio falta mucho más interés en todas las esferas, tanto en la política como en la educación.
ALFONSO CASTRILLÓN: Siento no poder contestar esa pregunta.
¿Debería haber un régimen especial si se quiere ser eficiente en el campo de la protección y conservación?
AC: El régimen lo da la ley, que es la que reglamenta toda acción ciudadana.
JV: Más que ello, debe crearse conciencia de lo nuestro como respuesta de identidad.
¿Qué sucede con nuestros gobernantes cuando se trata de conservar un bien, sea este de cualquier índole?
AC: Los Gobernantes que hemos tenido no han sabido nada sobre Patrimonio, con decirte que en la época del presidente Belaunde se destruyó la Casa Beltrán, con hermosos balcones republicanos, para ampliar el jirón Cuzco. Y se podría hablar de otros casos...
JV: Lamentablemente, la mayoría desconoce el tema
Generalmente los seres cuidamos y protegemos lo que amamos ¿Qué sucede en el Perú?
AC: La respuesta es simple: los peruanos no amamos lo que tenemos. En relación a lo precolombino, la burguesía nacional no se identifica con el pasado andino. En la República no hubo, y no hay, una clase aristocrática con conciencia de mecenas, como en otros lugares de América, que donara pintura, escultura y otros objetos de arte.
JV: Lo que sucede es la falta de identidad que existe en nuestro medio.
Por ejemplo, la arquitectura, que ha sufrido destrucciones, agregaciones. ¿Cuál es el límite que se debe respetar para que no se altere nuestro Patrimonio?
AC: En arquitectura tengo entendido que existe una lista de solares de la Vieja Lima y aún de la moderna, declarados Patrimonio nacional, pero igual se destruyen cuando intervienen los intereses económicos.
JV: Tantos cambios nos llevan a ver que "el Patrimonio" se convierte en obra nueva, como por ejemplo la Plaza Mayor de Lima, en la que solamente la Casa del Oídor, La Catedral y la Pileta se han conservado, lo demás pertenece al siglo XX.
¿Existe una conciencia científica, antropológica, arqueológica en el país sobre estos temas?
AC: No existe una conciencia profesional sobre el Patrimonio, existe un acendrado individualismo que busca sólo el éxito personal. Los pocos que alguna vez han protestado no han sido escuchados y sus reclamos han caído en saco roto.
JV: En el mundo, en general, sí. Pero en nuestro caso requerimos de mayor educación y difusión.
¿Tendría alguna sugerencia respecto a la protección de nuestro Patrimonio?
JV: Para proteger primero hay que conocer y para conocer primero hay que educar. |