| ¿Qué significa Paqarina?
El título del libro se refiere al Cusco moderno del siglo XX. Es el lugar donde se nace. “Paqari”, vocablo quechua, significa “amanecer” y también “crear” e “inventar”. Paqarina es el lugar donde se inventa y se crea. Es un concepto que me he permitido crear para explicar cómo Cusco se constituye como una región moderna. Cómo se inventa un lugar.
¿A partir de cuándo Cusco se inventa como una región moderna?
En realidad es a finales del siglo XIX y en la primera década del siglo XX que ya se venía gestando un proceso de reflexión sobre los problemas regionales y las posibilidades de desarrollo de la región. Por esa época se crea un instituto de estudios de carácter positivista. La gran perspectiva para las elites económicas cuzqueñas era la llegada al atlántico. La posibilidad de poder exportar los productos agrícolas de la zona a Europa directamente. Por ello hay toda una organización a nivel de elite de estudiar la geografía del lugar.
Esta modernización ¿parte de los mismos peruanos o hay influencias extranjeras?
Parte de los mismos cuzqueños. Es un movimiento regional. El hito fundamental tiene que ver con la pérdida de la Guerra del Pacífico del Perú. En el Cusco sienten que este proyecto liberal, criollo y costeño, es una derrota. Al mismo tiempo se une con una conciencia muy clara del aislamiento de la región y el empobrecimiento que se da en el caso cuzqueño. Hay una suerte de nostalgia por el grandioso pasado precolombino y colonial. Como resultado se nota un esfuerzo por recuperar la presencia cuzqueña dentro de imaginario nacional. Se descubre que el Cusco puede ser, o ha sido, un espacio fundamental para el Perú. Es un proyecto triple de memorias: la incaica, la colonial y la de región. Es a partir de este momento que se comienza a pensar en la necesidad de recuperar en el espacio nacional la presencia del Cusco.
Alrededor de este movimiento ¿qué papel juegan los viajeros, los peregrinos?
Este proceso de finales del XIX realizado por los positivistas, que empiezan a estudiar sistemáticamente la región, tiene que ver con un miedo muy grande a la invasión de productos extranjeros que vienen vía Lima. De hecho, se ven amenazados por la llegada de productos de otras partes. Por otro lado, está la puesta en marcha del ferrocarril que empieza abrir caminos. La inminencia de grandes cambios se siente como un hecho.
¿Por qué el estudio de los viajeros?
Porque los viajeros del 900 van a permitirnos entrar dentro del imaginario que existe sobre la ciudad del Cusco en el XIX. Es interesante observar cómo esta ciudad ha sido construida culturalmente a través de los relatos de viajeros del XIX. Esta presencia va a ser importante para la reformulación de los propios cuzqueños sobre su espacio nacional. Entonces, empiezo a ver los relatos que nos muestran una ciudad muy paradójica. Por un lado, una ciudad con una presencia histórica impresionante para los viajeros, donde domina la realidad precolombina, un pasado esplendor colonial; y al mismo tiempo la comprobación del aislamiento y la pobreza contemporánea. La mayoría de los relatos de viajeros son escritos en lengua inglesa. Son de viajeros británicos y norteamericanos. También vamos a tener un componente adicional que es la presencia de la visión protestante. Estos, al enfrentarse a la ciudad, están haciendo mapas imaginarios. En muchos casos, Cusco aparece como un espacio decadente, despoblado y realmente incapaz de acceder a la modernidad.
Riva Agüero jugó un papel importante ¿Qué nos dice sobre los viajeros?
Riva Agüero vieja el año 1912 a Cusco. Es uno de los primeros caballeros de la elite peruana criolla que decide recorrer parte del territorio nacional prácticamente a pie. Lo que los españoles de la generación del 98 llamaron “papearse el país”.
Riva Agüero encuentra que el Cusco leído en las crónicas de Garcilaso es el espacio paradigmático del mestizaje nacional. Él está a la búsqueda de un paradigma histórico. Empieza una serie de reflexiones de carácter literario y cultural con el sello de la literatura del Perú independiente. Incluso, fue recibido en el Cusco por todos los agentes culturales y profesores universitarios de la ciudad. Riva Agüero se encuentra con una ciudad que no responde al Cusco leído en las crónicas de Garcilaso. Es una ciudad que a medias puede entender, entiende la arquitectura colonial pero la incaica le parece abrumadora, sombría, inaccesible. Expresa su imposibilidad de acercamiento a la ciudad donde la mayor población habla quechua. Por lo tanto, se produce un fenómeno en el que él va a construir la ciudad como un sepulcro violado. Tiene un encuentro de carácter trágico. Riva Agüero va a difundir el mito de la despoblación del Cusco. Y los viajeros ¿qué nos dicen al respecto?
Los extranjeros crean el mito de la despoblación para traer más inmigrantes. La ven con pocas posibilidades de modernizarse por dos factores: la lengua predominante que es el quechua y la mayor parte de población indígena. Este es un factor social muy fuerte. Para el caso de los viajeros norteamericanos que algunos son misioneros protestantes. Las prácticas religiosas de los cuzqueños les parecen sumamente repulsivas.
¿Qué rol juega le descubrimiento de Machu Picchu en esto?
Machu Picchu va ser un hito dentro de este proceso. Hemos visto primero cómo se construye el Cusco, cómo existe en los imaginarios tantos extranjeros como peruanos. Hasta ese momento dentro de la elite regional persistía el proyecto positivista del XIX. Es decir, de modernizar construyendo caminos, tirando selvas, utilizando capital extranjero. En 1911 primero lo que pasa es que el proceso del llamado descubrimiento de Machu Picchu se va a dar en un contexto de disputa. Se cruzan dos lógicas muy importantes: el proceso de modernidad de Estados Unidos y el proceso de modernidad del Perú.
Desde el punto de vista de los Estados Unidos, el descubrimiento significaba la creación de un nuevo paradigma que sirviera de modelo para un país que se considera así mismo ultra modernista. El paradigma es el de imperio. El descubrimiento de Machu Picchu, a través de las expediciones de la universidad de Yale y de la revista National Geographic , lográ la comprensión de un paradigma que se estaba buscando: un modelo americano de imperio. Dentro del proyecto de nación de los Estados Unidos ya estaba muy claro que se constituiría una nación como imperio. Una manera de justificar este proyecto, que los diferencia e independiza culturalmente de Europa, era buscar modelos en la misma América. Estas expediciones tuvieron apoyo desde el Presidente de la República hasta el Departamento de Estado Norteamericano. Se sumaron además, una serie de instituciones científicas de mucho prestigio y de mucho dinero de los Estados Unidos. Cuentan con petroleros, comerciantes, fabricantes de armas. Se llega aquí con el objeto de encontrar ciudades antiguas y excavar sistemáticamente. Llevar los materiales de una cultura, que ellos consideran como la cuna del todo el continente americano lo encuentran en le Perú.
¿Y Bingham?
Hiram Bingham es una figura que, sin saberlo, calza muy bien en el proyecto. Tiene el perfil de un aventurero, es hijo de una familia de evangélicos protestantes de mucho prestigio, pertenece a la tercera generación de estos pastores. Su destino estaba orientado a ser pastor hasta que conoce a Alfreda Mitchell, nieta de Charles Tiffany. Se casa con ella y encuentra una manera cómoda de tener dinero. Eso le permite tener una serie de contactos en la Universidad de Yale. Esta universidad lo promueve para hacer cursos de historia. Además, las buenas relaciones con la elite política de la época van a permitir que lo envíen como representante de los Estados Unidos en el primer Congreso Panamericano realizado en Santiago de Chile en 1908.
Después de ese congreso viaja al Perú y tiene su primer contacto con el Cusco. Llega de una manera casual a Choqquequirau, y el Prefecto de Apurimac lo lleva prometiéndole una excursión muy interesante. Bingham estaba inmerso en la búsqueda de tesoros para lo cual había formado una pequeña empresa, y no tenía una formación sobre las culturas y civilizaciones precolombinas. Conocía el proceso de independencia del siglo XIX latinoamericano. Es así que sube a las ruinas más por un espíritu aventurero de escalar y de sortear dificultades de carácter geográfico. Mostrar su fuerza física y su resistencia fue su logro. Se limita a seguir las líneas del manual para viajeros. Es decir, sacar muchas fotos y hacer turismo. Llega a Choqquequirau y se lleva algunas cosas a la Universidad de Yale. Resulta que cuando está en los Estados Unidos, leyendo unos libros sobre historia del Perú, encuentra que existe una montaña llamada Coropuna. Según esa información, y su interpretación de la lectura, la montaña estaba en el Sur, en la zona donde él había estado. Sería supuestamente la montaña más alta de todo el hemisferio continental.
Hay que tener en cuenta que él siempre está pensando en términos continentales. El Perú como tal no le interesa. También le llama la atención porque simultáneamente una mujer feminista y escaladora, Annie Peck, había llegado a la cima más alta del Huascarán. Para Bingham, el Coropuna es el nevado más alto. Por este motivo viaja nuevamente y arma un nuevo proyecto. Una expedición científica que se maquilla con los objetivos de una expedición arqueológica. Para lograr el financiamiento se inventa el proyecto de buscar ciudades Incas y que éstas sean cartografiadas. La verdad era escalar. Es así que cuenta hasta con el apoyo del presidente de entonces el presidente José B. Leguía.
¿A dónde llega primero?
Primero llegó a Machu Picchu. Una parte de las ruinas estaba descubierta. Sube solo y toma muchas fotografías. La gente que vive en la zona lo lleva. Sube en 45 minutos y un niño le va mostrando la ciudad. Cuando baja no le informa lo que ha visto a los compañeros de la expedición. En un principio no se da cuenta de la magnitud de la ciudad.
¿Crees que este silencio tuviera otras intenciones?
Podría ser. Tengo la impresión que no sospechó las dimensiones de su encuentro. Él en su relato, y en las cartas a su esposa, le cuenta que había subido a Machu Picchu. “Es como otras ciudades de la zona”, escribe. Lo que le impresiona son unos huesos. Este hecho lo va a difundir como su mayor hallazgo. Sería los huesos más antiguos del hombre americano de unos veinte mil años. Esa es la impresión más fuerte que tiene. Está registrada en su diario. El objetivo principal es escalar el Coropuna. Con un equipo de gente y llevando sus dos banderas: de la Universidad de Yale y la de Estados Unidos pone en marcha su objetivo.
Regresa a Estados Unidos. Da una conferencia de prensa en la que difunde sus descubrimientos para justificar científicamente la expedición, y demostrar éxito declara que ha descubierto los huesos fósiles más antiguos del continente americano. Segundo, que ha escalado el punto más alto del hemisferio y finalmente que ha descubierto ocho ciudades antiguas. Menciona cuáles son. Entre ellas aparece Machu Picchu. Allí va ser que los cuzqueños se sientan maltratados al ser ignorados en sus declaraciones. Se inicia los conflictos. Bingham en la ciudad gringa aparece como el descubridor promesa y es alabado por el propio presidente los Estados Unidos.
¿Se da cuenta en algún momento de la verdadera dimensión del descubrimiento?
El aún no se da cuenta. Después de ese gran éxito consigue el auspicio de National Geographic. En 1912 monta una segunda expedición contando con mayores auspicios de empresas. Llega al Perú con un equipo más grande. Los acompaña un osteólogo (especialista de huesos), del museo Peabody de Yale. Este se da cuenta que los grandes huesos eran nada menos que huesos de vaca del mercado. No se dice en el momento. Pero cuando regresan el secreto se pone en evidencia. Paralelamente excavan Machu Picchu. La idea de extraer los tesoros era parte del botín sin tener aún la verdadera noción de la gran ciudad.
¿Cuándo descubren su verdadera importancia?
Cuando descubren que los huesos no son lo que pensaban se empieza el proceso de invención norteamericana de Machu Pichu. Además, la señora Annie Peck había llegado semanas antes a una de las cimas del Coropuna. Se proclama que había llegado al punto más alto con su bandera feminista incluida. Entonces, la auto proclamación de Bingham es otro fraude. Ante estos dos fracasos le queda solamente el recurso de la búsqueda de ciudades antiguas. Dentro de las ciudades encuentra que Machu Picchu, por su carácter intacto de ciudad, le da el material que necesita para construir una extraordinaria historia. Lo dice en una carta a su esposa. En 1913 en un primer artículo escrito para la National Geographic , exclusivo y con fotos, comienza a inventar historias. Una que Machu Picchu era una ciudad totalmente desconocida por los cuzqueños. Una ciudad que nunca fue descubierta por los españoles sino que un americano la ha visto por primera vez. Que por primera vez surge una ciudad incaica intacta. Para él los españoles eran salvajes, ignorantes y católicos.
¿Es a partir de esto que empiezan con el paradigma de imperio?
Sí. Machu Picchu aparece como el lugar de origen del imperio incaico. En segundo lugar como la ciudad refugio de los últimos tiempos. Se la presenta como una historia redonda.
El origen de un imperio que no fue visto por los españoles. Este descubrimiento de la ciudad perdida de los incas se convirtió en su motivo y, al mismo tiempo, en el inicio y fin del imperio.
¿Cuál fue la actitud del Estado Peruano?
En el Perú se vive una gran inestabilidad política. En un inicio estaba el presidente Leguía que daba las autorizaciones a los expedicionarios. Con el siguiente gobierno popular de Guillermo Billinghurst se da un endurecimiento de los permisos oficiales sobre las expediciones. Poco a poco crece entre opiniones limeñas como cuzqueñas, que estas expediciones, que se infiltran como científicas, son el saqueo del patrimonio. Lo dicen varios autores. Valcárcel es uno de ellos. Con el apoyo del instituto Histórico del Cusco y el prefecto de ese entonces paran las expediciones, los cinco años de saqueos. Las leyes estaban dictadas para el resguardo de nuestro patrimonio solamente que ellos las ignoraban. Excavaron y se llevaron los objetos apoyados por las embajadas británica y norteamericana. La última expedición fue muy conflictiva. Se prohíbe las excavaciones. Bingham, al ignorar las leyes, está a punto de ir a la cárcel. Gracias al apoyo de la embajada británica se fuga. Quedan sus colaboradores quienes apuran el trabajo. Algunas cosas salen por Bolivia, otras por vías desconocidas. Lo cierto es, que algunas piezas llegan al Callao. Quintanilla el entonces, Director del Museo Nacional, revisa todas las cajas. Es ahí donde se gestiona la llevada de los objetos por dos años con el serio compromiso de devolverlos.
¿Se cumple la promesa?
Jamás. Se comprometieron a mandar las fotografías, a enviar los informes científicos y nunca mandaron ni las fotos ni los informes ni los objetos. Nunca se supo que pasó hasta que el 2001 en el Museo Peabody de la Universidad el Yale se inaugura una gran exposición: Descubriendo el misterio de los Incas en Machu Picchu. Por primera vez y en más de 90 años se presenta al público norteamericano una parte de los objetos que se llevaron.
¿Viste las piezas?
Cuando estuve por allá no me las quisieron mostrar. El señor Burger, director del Museo, me dijo que él estaba preparando la exposición y no me podía mostrar nada. Solamente hay unos huesitos y unos restos de telas, dijo. En todo caso, sospecho que muchos objetos, que deberían estar en el Perú, están en diferentes instituciones y museos.
Tuve acceso a ver las fotografías en corto tiempo. Descubro una foto muy interesante, donde se pone en manifiesto la mentira de Bingham cuando afirma que Machu Picchu estaba toda cubierta de maleza. Lo cual es totalmente falso.
¿Cuáles sería los pasos que debe dar el estado peruano para recuperar nuestros bienes?
Me parece que debiera haber una política coordinada de todas las instituciones peruanas ligadas a la conservación del patrimonio arqueológico histórico. La expectativa es crear un gran museo regional cuzqueño. Las piezas deben retornar. Creo que hay negociaciones oficiales en ese sentido. Lamentablemente, desde Yale, se argumenta que el Perú no cuenta con las posibilidades de crear un museo que responda a los desafíos de conservación del patrimonio del siglo XXI. Las experiencias de los museos del norte cuestionarían esta afirmación.
¿Qué nos podrías decir sobre las memorias locales?
Finalmente, el libro del Cusco Paqarina Moderna … quiere, a través de la reconstrucción de este proceso cultural regional, llamar la atención. La necesidad de reflexionar sobre la importancia de las memorias locales peruanas es una tarea urgente. La conservación de las memorias de las diferentes regiones del Perú es una pieza fundamental como para poder pensar en la posibilidad de un desarrollo nacional equitativo, justo, de acuerdo a las aspiraciones de los diferentes sectores sociales peruanos.
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