TABLAS / ESPECIAL  
Yuyachkani – palabra quechua que significa “pensar” o “recordar” – es el nombre del grupo que representa el desarrollo del teatro nacional como ningún otro. Su obra compleja y autentica conecta la tradición, los mitos y las costumbres con la labor pedagógica, en un proceso creativo donde está presente tanto en el mundo artístico como el político y social. En este contexto se enmarca, además, el trabajo de los ‘Yuyas’ con la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR).

Escribe Anna Zwenger / agenciaperu.com
YUYACHKANI: EL CONCEPTO

Fundado por algunos jóvenes teatristas el año 1971, Yuyachkani realizó muchos cambios hasta lograr desarrollar su identidad como un grupo profesional que tiene, como característica principal, el trabajo de diversos aspectos de la realidad peruana.

Escena de la obra 'Sin Título', de Yuyachkani.

Según explica Miguel Rubio Zapata, director y fundador del grupo, Yuyachkani “intenta construir una teatralidad con plena conciencia de nuestra cultura y memoria. Queremos hacer teatro peruano con toda la complejidad que esto implica. Para eso tenemos que acercarnos a través del teatro a lo que es la diversidad peruana: allí encontraremos los factores de nuestra identidad”.

Para lograr esa identidad y referirse al presente, los 'Yuyas' vieron la necesidad de unir varias disciplinas como la danza, la música, el canto o la pantomima, con el uso de máscaras y vestuarios, con lo cual se alimentan de las artes plásticas. Además, salieron de las salas de teatro en búsqueda de un espacio de creación diferente, para encontrarse a través del diálogo teatral con la gente en mercados, plazas y calles. Todos estos elementos son básicos para el grupo en el intento de lograr un intercambio comunicativo con la vida real.

TRAS LA VERDAD

Yuyachkani participó, con las acciones escénicas “Rosa Cuchillo” y “Adiós, Ayacucho”, en las audiencias públicas del 2002 llevadas a cabo por la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR). Dentro del objetivo de abogar por el florecimiento de la memoria y la importancia de la verdad y los derechos humanos, llegar a este punto supuso un desarrollo inevitable para el grupo.

Entrar en este dialogo teatral con el pueblo significó reflexionar y valorar la historia a través de un proceso de teatralidad creativa. La intención fue romper la barrera entre el público y el espectáculo para abrir un espacio en que el espectador crea y completa lo mostrado con su propia identidad. Con esto, Yuyachkani, así como los representantes de la CVR en todo el país, facilitaron un intercambio con el pueblo para expresar su verdad.

El grupo venía desarrollando durante las últimas tres décadas una dinámica de trabajo dramático y escénico que se fusionaba con la lucha perseverante contra la indolencia e ineptitud política. Sin embargo, la participación en estos acontecimientos importantes otorgó una nueva razón de existir a los Yuyas como grupo teatral: se enfocaron temas relacionados a la violencia, los problemas sociales y los crímenes a los derechos humanos.

Los resultados de este trabajo productivo son impresionantes. Las obras más importantes de Yuyachkani son: Los músicos ambulantes (1983), Encuentro de zorros (1985), Contraelviento (1989), Adiós, Ayacucho (1990), No me toquen ese valse (1990), Hasta cuando, corazón (1994), Retorno (1996), Antígona (2000), Santiago (2001), y Hecho en el Perú (2003).

Pero pese a la colaboración colectiva, donde se busca reunir la variedad teatral con las diversas facetas de la vida, los Yuyas han mantenido un espacio para el desarrollo de cada integrante del grupo.

Escena de la obra 'Sin Título', de Yuyachkani.

SIN TITULO – UNA INSTALACCIÓN

En esta línea de producción aparece el más reciente trabajo del grupo: Sin titulo – técnica mixta. Esta obra es una InstalAcción (como la denomina el grupo) en la que participan todos los actores de Yuyachkani bajo la dirección de Miguel Rubio. Con este espectáculo se intentan sumergir al espectador en un espacio de múltiples imágenes y significados, referidos a la realidad del país.

Cuando el visitante entra en la sala observa, además de documentos y testimonios referidos al reciente pasado, a los propios actores como parte de una exposición. El grupo se inspira en una instalación plástica, donde se exhiben objetos de arte. Parece que todo permanece quieto hasta que, de repente, cada vitrina empieza a ‘activarse’. Esta InstalAcción supone una mezcla entre el actor humano y la materia: lo móvil e lo inmóvil.

Si bien puede parecer a primera vista que lo que se observa es un desván (un espacio lleno de archivos y objetos sin ningún orden cronológico), lo cierto es que el recorrido a través de estos documentos lograr remecernos, gracias a esta muestra palpable de la historia reciente del Perú, una historia en la que se repite el sufrimiento, el dolor y la pérdida.

Pese a esto, Yuyachkani no pretende dar una clase de historia. La idea de esta acción es la de presentar una “partitura escénica”. Como nos lo explicó Fidel Melquiades, encargado del trabajo plástico y de la concepción escénica: “Queremos crear una estructura dramática compuesto de imagen – acción – y a veces palabra o sonido”.

Mediante diversos escenarios pequeños y móviles, que se desplazan a través del tiempo y del espacio, el grupo desarrolla una dinámica que expone con sensibilidad y fuerza la desesperación y locura de la guerra. Esta escenificación ofrece para el espectador la posibilidad de transitar en la historia, y reflexionar sobre el pasado. Mediante diferentes imágenes, las acciones escénicas mantienen una pequeña historia y estructura dramática con desarrollo y final; hecho que a la larga construye los eslabones que conforman la composición, el conjunto.

Con una impresionante fuerza simbólica y expresividad, el grupo crea una historia tangible y presente. Gracias al repetido despedazamiento de la escenografía y la repartición del espacio en esos diversos escenarios, se hace consciente la variedad del destino de las victimas. La corrupción, el abuso del poder y la violencia, que se repiten a lo largo de la historia, se muestran a través de la caricatura humorística sobre el poder del Estado. Máscaras de Fujimori, Montesinos, Hermosa Ríos y Nélida Colán personifican a los políticos responsables de estos terribles acontecimientos.

Este viernes 27 de agosto se cumplió un año de la entrega del Informe Final de la CVR. En esta fecha Yuyachkani realizó un evento público frente del Palacio de Justicia. De esta forma, el grupo sigue vigilante y activo en la lucha por justicia, para que el proceso iniciado se detenga.

 

SIN TITULO – técnica mixta,
Presentado del 21 de Agosto al 17 de Octubre 2004,
Sábados 8.00 p.m. y Domingos 6.30 p.m.,
CASA DE YUYACHKANI
Jr. Tacna 363, Magdalena del Mar, Lima
Fuentes:
Persistencia de la Memoria, 2000 (video documental)
Alma Viva, 2002 (video documental)
Notas sobre Teatro. De: Miguel Rubio Zapata. Editado por Yuyachkani, 2001.
 
 
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