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Crónica de sobremesa
16 de noviembre del 2001

Premier Dañino no desaprovechó la oportunidad para concertar con Lourdes Flores.

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El otro CADE

La semana pasada se realizó en Chiclayo la trigésimo novena edición de la reunión de ejecutivos, CADE. Pero en ella no sólo se expusieron diversas propuestas macroeconómicas. Fuera del auditorio central, los participantes alistaron sus baterías para establecer sus alianzas comerciales y disfrutar de los tres días de jornada.


Escribe Silvia Cuevas / agenciaperu.com

El CADE no sólo son sesudas exposiciones y debates económicos. Fuera del auditorio, como es costumbre, se realiza el otro CADE. Entre bocaditos, copas y café el escenario se convierte en el punto de encuentro ideal para hacer contactos comerciales.

Esta vez hubo más de una oportunidad de concretar alianzas. La primera noche, el grand Hotel Chiclayo, ofreció un cóctel de inauguración a ritmo de marinera norteña.

Los asistentes abandonaron el auditorio y se integraron a la velada rápidamente. En ella, un locuaz ministro Kuczynski demostraba sus dotes de imitador y un alegre Julio Favre celebraba el primer día del evento. A este cóctel no faltó el incansable Eduardo Mc Bride, coordinador de Perú Posible. Y el Premier Dañino, envidiablemente acompañado, demostró que tiene jale con las chiclayanas.

Los Chistosos, aquí caracterizando a PPK y Toledo, amenizaron la jornada.

CADE DE RISA

Lejos de las angustias económicas, en Motupe, los dueños de Backus organizaron un almuerzo campestre. En éste no se hizo esperar el toque criollo, comenzando por el bufete que prepararon los anfitriones del agasajo, el mismo que fue acompañado con música de Cecilia Barraza. Ella cantó, bailó y bromeó con los asistentes.

En esta reunión, la pauta fue marcada por los encargados de amenizar la velada, convirtiendo esta recepción en un CADE de risa. La inesperada aparición de Los Chistosos fue bien recibida por los asistentes.

Entre los invitados, el más risueño de todos fue el ministro Pedro Pablo Kuzcynski, quien celebró el ingenio de los chistosos con innumerales risotadas.

Al almuerzo también asistió, por breves segundos, la lideresa de Unidad Nacional, Lourdes Flores Nano, quien sólo después de probar copiosamente la sazón chiclayana abandonó el lugar.

PPK junto a Guillermo Rossini, su imitador. A la izquierda, Fernando Armas.

LA RESACA DE TODO LO VIVIDO

Al tercer día de la jornada, los asistentes hicieron una evaluación del evento. Aunque algunos, que prefirieron no identificarse, comentaron que su sensación era de incertidumbre y hasta cierto pesimismo, otros se mostraron más optimistas.

Quien graficó mejor la atmósfera reinante entre los asistentes fue Raúl Otero, el Presidente de IPAE. "Yo creo que estamos golpeados pero optimistas, yo diría que eso es. No nos podemos echar a muerto; los que se echan a muerto, pierden".

Sin lugar a dudas, la Conferencia Anual de Ejecutivos se ha convertido en un indicador que mide el pulso de nuestra economía. Y este año no ha sido la excepción.

Este CADE, a diferencia de otros, sólo logró congregar aproximadamente 500 empresarios, reduciendo sus participantes casi a la mitad, en comparación con otros años.

Toledo, tibiamente aplaudido.

En épocas de vacas flacas, los ejecutivos deben pensar dos veces antes de desembolsar 1250 dólares para asistir a un evento. Pero los organizadores aseguraron que el esfuerzo valió la pena. El tema escogido fue competitividad empresarial. Para Susana Eléspuru, presidenta del CADE, este tema es relevante en tanto sea asumido como la base de las relaciones empresariales en economías sólidas.

EL GOBIERNO EN LA MIRA

Para sorpresa de muchos, esta vez no hubo hora Cabana, pero sí una llegada al más puro estilo de Los Magníficos. Con un despliegue impresionante de seguridad el presidente Toledo y algunos de sus ministros llegaron puntualmente al evento.

PPK, parece celebrar su gran aceptación en el CADE.

En pleno discurso de inauguración se creó un enorme desconcierto. El presidente repentinamente salió del auditorio y más de un periodista se puso d vuelta y media. La calma regresó cuando se hizo evidente que la urgencia presidencial no se debía a asuntos gubernamentales sino a necesidades fisiológicas.

Toledo tuvo un discurso orientado a transmitir al auditorio una señal de optimismo, basado en indicadores económicos favorables, pero al finalizar, sólo recibió quince segundos de tibios aplausos.

Quien sí cosechó mayores muestras de afecto empresarial fue el ministro de Economía Pedro Pablo Kuzcynski. Su estrategia: hablar el mismo lenguaje de los empresarios, sin por eso dejar de lado el conjunto de variables macroeconómicas reseñadas también por el presidente Toledo.

Padre Wicht apuesta por cortar el cordón umbilical.

Y aunque la mayoría de empresarios estuvo expectante a los discursos del gobierno, hubo quienes incentivaron a cortar el cordón umbilical. El padre Juan Julio Witch, Decano de la Facultad de Economía de la Universidad El Pacífico, sostuvo en su exposición que las relaciones paternales entre el gobierno y los empresarios suele generar situaciones de corrupción y eso es peligroso. "El empresario debe buscar formas innovadoras de subsistir sin la necesidad de los favores de los gobiernos, cualquiera que este fuese".

Pero estas diferencias se quedaron en el auditorio. Al finalizar la jornada, de la trigésima edición de los CADE, los organizadores ofrecieron una fiesta a todo dar en el museo Tumbas Reales de Sipán. Allí los asistentes encontraron la excusa perfecta para olvidar sus preocupaciones económicas por un momento y disfrutar de una histriónica velada.