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Según documento del FBI
29 de octubre del 2001
Venero comprometido en lavado de dinero del Banco de Comercio.
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Banco de Comercio comprometido en lavado de dólares

agenciaperu.com

Agenciaperu.com tuvo acceso a la declaración jurada presentada por el Agente Especial de la Dirección Federal de Investigaciones (FBI) Robert J. Jones ante el Juez Letrado del Distrito Sur de Florida, Peter Palermo en abril de este año. El documento informa sobre el resultado de la investigación de un equipo de agentes del FBI que estuvieron en el Perú.

DINERO DE LA MAFIA NO REGRESARÍA A PERÚ

La declaración tiene por objeto sustentar tres solicitudes de inmovilización y bloqueo de cuentas bancarias registradas en los Estados Unidos por US$ 10´176,000.

Estas son las siguientes:

- Cuenta No. 3290226044 del Citibank por US$ 3´976,000 a nombre de Greco Business Ltd. , César Gamarra y Víctor A. Venero.

- Cuenta No. 0ME555046 del Prudential Securities Inc. Por US$ 5´700,000 a nombre de Cheryle Mangino Diaz, esposa de Pedro Díaz, primo de Venero.

- Cuenta No. 003447665856 del Bank of America por US$ 500,000 a nombre de Sandro Tafur Arevalo, yerno de Venero.

El agente del FBI afirma que estas cuentas deben ser confiscadas por las autoridades estadounidenses por cuanto han vulnerado las leyes norteamericanas por estar involucrados en delitos de lavado de dinero, fraude bancario y haber sido transferidos ilegalmente a los EE.UU.

Según el agente, el FBI pudo rastrear y localizar estos fondos "pertenecientes" a Víctor Alberto Venero Garrido y Vladimiro Montesinos.

Para las autoridades policiales estadounidenses está claro que estos fondos fueron obtenidos "por una amplia gama de conductas delictivas en el Perú y los Estados Unidas".

Por eso afirma que tiene sujetas a investigación tanto a Venero como Montesinos y Cheryle Magnino, la esposa de Pedro Diaz, primo de Alberto Venero.

El agente declara que "existen elementos suficientes para pensar que los investigados, a sabiendas de que los fondos eran producto de actividades ilícitas, realizaron múltiples transacciones financieras con estos fondos para ocultar su naturaleza, ubicación y procedencia".

Según las leyes estadounidenses constituye un delito federal transportar, trasmitir o transferir títulos-valores o sumas de dinero en comercio internacional por un valor de US$ 5,000 o más a sabiendas que han sido robados, apropiados ilícitamente o adquiridos mediante fraude". Por lo tanto estos fondos están sujetos a confiscación.

CONTRA LA CPMP

La investigación que el FBI ha conducido en el Perú concluye que se ha podido establecer que Venero Garrido, Vladimiro Montesinos y otros participaron en un patrón y una conspiración de actos delictivos de fraude, hurto y apropiación ilícita en contra del gobierno peruano".

Añade que esta conducta delictiva "empleó métodos fraudulentos y de otro tipo para arrebatar al gobierno peruano, las instituciones financieras peruanas y la Caja de Pensiones Militar y Policial millones de dólares y su derecho inalienable a servicios honestos".

La investigación también menciona al prófugo ex mandatario Fujimori. En uno de sus párrafos anota que "este patrón y conspiración para cometer actos delictivos comenzó a inicios de 1990 y continúo hasta fines del año 2000 en que el presidente Alberto Fujimori renunció a su cargo y pidió asilo".

CASOS CONCRETOS

El agente del FBI relata que Alberto Venero influyó en el directorio de la Caja de Pensiones Militar y Policial (CPMP) para que en marzo de 1994 adquiriera el 51% de las acciones de Financiera del Sur (Finsur).

Luego Venero se encargaba de buscar proyectos de construcción inmobiliaria para Finsur que la CPMP se encargaba de financiarlos. "Por ejemplo, anota el agente, construían un centro comercial, un edificio nuevo o adquirían o remodelaban edificios antiguos. Venero Garrido poseía o controlaba encubiertamente las compañías constructoras que ganaban las licitaciones para los proyectos de inversión. Venero Garrido creo el patrón de inflar el costo real de los proyectos de inversión de la Caja de Pensiones en un 25% y facturaba a Finsur según correspondía".

El agente afirma que los proyectos que Venero recomendaba eran automáticamente aprobados por el directorio de la Caja ya que varios de sus miembros recibían coimas del propio Venero.

En uno de esos proyectos Venero construyó un centro comercial como inversión de Finsur. "El proyecto que estaba valorizado en US$ 25´000,000 fue fraudulentamente inflado en US$ 8´000,000. Venero y sus secuaces compartieron el excedente de US$ 8´000,000".

Añade que Venero constituía empresas de fachada para canalizar créditos de Finsur a cambio del pago de una coima equivalente a un porcentaje del valor del préstamo.

La investigación también refiere que Venero y algunos miembros del directorio de Finsur fueron autorizados por las autoridades locales para comprar aviones y equipos de guerra. El trabajo de los agentes del FBI identifica a por lo menos dos transacciones importantes que involucraban aeronaves de guerra durante los años 1995 y 1998. El primero por US$ 402 millones y el segundo por US$ 350 millones.

"Estos precios incluían un margen ilegal del 30% respecto del precio efectivo que Venero Garrido y sus asociados pagaron por los aviones de guerra, que costaron al gobierno peruano una suma excedente de US$ 150 millones", declara el agente.

Si se toma en rigor la investigación del agente estadounidense sólo por estas dos transacciones Venero y Montesinos habrían recibido una coima de US$ 225 millones.

El agente añade que los fondos ilícitamente logrados primero fueron depositados en el Banco de Comercio y luego distribuidos "en múltiples cuentas bancarias internacionales y posteriormente transferidos a instituciones financieras norteamericanas".

En base a los testimonios y declaraciones tomadas por los agentes del FBI se establece que Venero utilizó "muchas veces el Pacific Industrial Bank y el Banco Wiese, en el Perú y en las Islas Caimán, así como el Citibank de los Estados Unidos".

La investigación también incluye las declaraciones que el propio Venero entregó a las autoridades estadounidenses, admitiendo la comisión de delitos.

Después de su regreso al Perú, Venero admitió que retiró US$ 30 millones en efectivo a partir de marzo del 2000 en representación de Montesinos.

La entidad bancaria que recibió los depósitos en efectivo fue el Banco de Comercio (el mismo banco que había sido adquirido por Finsur).

Para lavar estos fondos se usaron los nombres de varias personas como titulares de cuentas. De esta manera, aunque el dinero en efectivo se depósito a favor de Vladimiro Montesinos, se hizo creer que pertenecía a muchas otras personas y, por lo tanto, que provenían de fuentes legítimas. "Algunas de estas personas no tenían conocimiento de que se estaba usando cuenta abierta a su nombre" refiere el agente.

Para realizar las transferencias, se llevaron enormes sumas de dinero en maletas a las oficinas de Banco de Comercio. Según instrucciones de Venero Garrido, su representante dijo a los funcionarios del banco que le dinero en efectivo provenía de "depósitos de repatriación" (es decir, dinero ganado en el extranjero que estaba siendo reingresado al Perú).

Algunos días después de depositar los US$ 30 millones, el dinero fue transferido por cable a varios bancos internacionales y eventualmente puesto en fideicomiso en el Pacific Industrial Bank.

Analizando las declaraciones de impuesto a la renta de Venero entre 1990 y 1999, las autoridades policiales estadounidenses encuentran que son incongruentes con sus depósitos en el exterior. Venero sólo declara tener en ese período ingresos por US$ 1.5 millones.

Según las mismas investigaciones, Venero depositó en bancos suizos otros US$ 10.2 millones y una suma indeterminada en Islas Caimán.