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| Congresista
Ernesto Herrera, presentando su informe a la prensa (Foto
cortesía Congreso de la República). |
Aseguran
que privatización de hoteles fue un mal negocio para el Estado
agenciaperu.com
El
congresista Ernesto Herrera Becerra, presidente de la Comisión
Investigadora de los actos de corrupción cometidos
durante el gobierno de Fujimori, aseguró que pese a
los beneficios tributarios de que gozaron las empresas de
servicios de hospedaje, las cuales se constituyeron hasta
diciembre de 1995, los compromisos de inversión que
asumieron sus representantes han sido incumplidos en un 81%,
y de los tres operadores privados que cumplieron con sus compromisos,
no han cancelado, hasta el momento, las cuotas por la compra
a plazos de los hoteles.
El
congresista indicó que el campo de trabajo de la Comisión
fue el sector hotelero del Estado, compuesto por cuarenta
y siete hoteles o "unidades de negocio", que corresponden
a las cadenas Enturperú (hoteles de Turistas, Hostales
y Albergues), Emturim (Cusco, Urubamba) y Ertur-Kuelap (Trujillo,
Chiclayo) y la Región nororiental.
Herrera
señaló que para vender los hoteles, el Estado
realizó importantes inversiones previas como el saneamiento
económico financiero que incluyó las deudas,
reparaciones, mantenimiento, y otros, por un monto de nueve
millones veinticuatro mil dólares.
La
transferencia de los hoteles al sector privado fue bajo las
modalidades de venta o concesión. Se vendieron en cinco
subastas en el año 1995, siendo una de las adjudicadas
el Hotel de Chiclayo a la empresa Consorcio Hotelero, representado
por el ministro de Economía de ese entonces, Jorge
Baca Campodónico.
Este
hecho está siendo investigado porque en ese entonces
habría habido incompatibilidades entre su cargo de
ministro con el de representante de una empresa privada para
adquirir bienes del Estado.
Herrera
Becerra explicó también que se cancelaron veinte
unidades u hoteles al contado y veinticinco a plazos, a través
del Programa de Promoción Empresarial (PPE) cuyo seguimiento
es realizado por Cofide.
Los
veinticinco hoteles vendidos a plazos sumaron treinta y siete
millones de dólares, de estos, trece millones representaron
las cuotas iniciales y veinticuatro fueron financiados a través
del PPE.
Los
beneficios incluyeron un plazo de crédito de cinco
años y un año de gracia; el pago del 70% del
monto de financiamiento, el 30% como cuota inicial y el saldo
en cuotas semestrales con una tasa libor a 180 días
más un 2%.
Bajo
estas condiciones, los propietarios se comprometieron a que
los hoteles funcionen, como tales, por un período de
cinco años, salvo que cancelaran la totalidad del monto
al tercer año de funcionar como centro de hospedaje,
y cumplir con el compromiso de inversión en un tiempo
no mayor de tres años.
Los
compromisos de inversión de los hoteles ascendieron
a cinco millones 300 mil dólares, y los pagos por amortizaciones
fueron ocho millones 330 mil dólares, además
de dos millones 280 mil de intereses.
Según
el estudio de investigación, seis operadores no han
pagado el saldo financiero ni cumplido con los compromisos
de inversión (son las compañías Santa
Patricia, Distribuidora S.A. - con cuatro hoteles- y Constructora
Gonzales Marchant ). Los compromisos de inversión no
se cumplieron en su totalidad, sólo se canceló
el 11%, equivalente a 300 mil dólares. Del monto financiado,
sólo se ha cancelado un millón de dólares
(12%).
Por
estas operaciones, informó el congresista Herrera Becerra,
el Tesoro Público ha recibido sólo 21 millones
de dólares. Ante estos hechos, la Comisión Investigadora
recomienda que resuelvan los contratos y se ejecuten las garantías
en aquellos que hayan incumplido con las cuotas acordadas
con el Programa de Promoción Empresarial; a Cofide,
que no proceda a reestructurar las deudas en plazos mayores
a los estipulados en los contratos de compra venta; a Indecopi,
que realice una evaluación integral en coordinación
con Comide y ProInversión antes del acogimiento a insolvencia
de las empresas hoteleras incluidas en el PPE.
También
se recomienda que el Ministerio Público realice una
inmediata investigación preliminar para delimitar las
responsabilidades en que podrían haber incurrido los
inversionistas en la privatización de los hoteles,
al haber incumplido parcial o totalmente con las obligaciones
estipuladas en sus contratos.
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