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Regionalización
en su hora cero
En cuarenta
días, los peruanos habrán elegido veinticinco gobiernos
regionales, los cuales ya son parte del presupuesto económico
del 2003. Sin embargo, hasta el momento, las regiones no saben cuáles
serán sus funciones, sus competencias ni sus limitaciones.
La regionalización avanza a paso firme, solo que sobre un
camino, que no termina de asentarse.
Escribe María
Isabel Torres
y
Miguel
del Castillo
/ agenciaperu.com
El futuro político
del país se acerca a su hora cero. Desde la costa, hasta
la selva, los partidos políticos y movimientos independientes
regionales se preparan para formar parte del gobierno.
Sin embargo,
la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, el marco legal que
debe determinar las competencias regionales, aún no ha sido
aprobada por el Congreso de la República.
REGIONES
SIN LEY
De acuerdo a
Walter Alejos, presidente de la Comisión de Descentralización,
la demora se justifica.
"Lo que sucede es que hemos puesto el dictamen en comisión
a una mayor consulta ciudadana, hemos coordinado mejor con el ejecutivo,
hemos recibido aporte de los propios congresistas que han presentado
proyectos y de esta manera tenemos un dictamen mucho mas rico, mucho
mas consistente", sostiene.
Lamentablemente,
la falta de una ley de regionalización ha convertido la campaña
electoral en una avalancha de promesas que ni siquiera los propios
candidatos saben si podrán ser cumplidas.
Para Luis Chirinos,
coordinador de un grupo de ONGs dedicadas a investigar el proceso
de descentralización, la ausencia de la ley de regionalización
exige una actitud responsable de las organizaciones políticas
que participan en las elecciones.
"Nos corremos
el riego de que las expectativas de la población no tengan
que ver tanto con la descentralización en sí misma
sino con la avalancha de ofertas y promesas electorales de los candidatos",
agrega Chirinos.
PRESUPUESTOS
VIRTUALES
 |
| Walter
Alejos: "Va a ser fundamental un acuerdo político en las
regiones". |
Pero la falta
de un marco jurídico no es el único bache en el camino
hacia la descentralización. El presupuesto presentado por
el ministerio de Economía y Finanzas para el año 2003
ha causado malestar entre los políticos de oposición
y los candidatos regionales.
El presupuesto
asigna 9 598 millones de soles a las veinticinco regiones, pero
el gobierno central se reserva 33165 millones para el solito.
A primera vista
la cifra asignada a las nuevas regiones es todo un record, ya que
representa prácticamente el doble de lo que se le asignó
este año a los CTARES. Sin embargo, es preciso leer con detenimiento
las letras pequeñitas que están al pie del nuevo presupuesto.
De los nueve
mil millones y medio de soles asignados a las regiones, prácticamente
un tercio existe solo en el papel.
Lo que sucede
es que este año, por primera vez, el Ministerio de Economía
y Finanzas ha incluido dentro del presupuesto las exoneraciones
tributarias que cada año el gobierno ofrece. Lo que quiere
decir que el dinero de lo impuestos que el ejecutivo no cobra en
varios departamentos ha sido considerado como plata en efectivo.
Casi un presupuesto virtual.
Este monto solo
se haría efectivo en las regiones, si los presidentes regionales
deciden levantar las compensaciones tributarias.
"El dinero
que El estado no recibe porque son exoneraciones, lo contabiliza
como si las regiones las fuera a recibir en efectivo. No solo eso,
sino que lo asigna a diversas partidas, para que se hagan carreteras,
obras, etc. Entonces da la impresión de que las regiones
van a tener una capacidad de gasto que no tienen", denuncia
el congresista Javier Diez Canseco.
De acuerdo a
Diez Canseco, el presupuesto presentado por el ejecutivo evidencia
que no existe verdadera voluntad de descentralizar la economía
de parte del gobierno central.
De la misma
opinión es Juan Figueroa, congresista aprista y miembro de
la comisión de descentralización. "No hay posibilidad
de que ni siquiera los proyectos especiales como el PRONAA, FONCODES
O PRONAMACHS ingresen dentro del paquete de transferencias del gobierno
central a los gobiernos regionales", afirma Figueroa.
EL PODER
DESPUES DE LA REGIONALIZACION
El gobierno
de Alejandro Toledo ha apostado por la regionalización como
un instrumento que busca evitar que la protesta popular recaiga
siempre y a toda hora sobre sus espaldas. Pero el presidente está
equivocado si cree que los provincianos no han percibido la jugada.
De acuerdo a
las primeras proyecciones electorales, el
nuevo mapa político del país no tendrá representación
del gobierno en ninguna presidencia regional, mientras que el
APRA lograría ganar en ocho o diez regiones, el movimiento
Nueva Izquierda en dos localidades, y Acción Popular, Somos
Perú y Unidad Nacional, uno cada uno. Los frentes y movimientos
regionales podrían ganar diez presidencias.
"La verdad
es que va a haber un conflicto probable entre expectativas de la
población y posibilidades efectivas de los gobiernos regionales
y un conflicto entre el gobierno central si esto no es tratado correctamente",
agrega Javier Diez Canseco.
Aunque el congresista oficialista Walter Alejos, piensa que la solución
recaerá en un nuevo acuerdo de gobernabilidad, esta vez,
regional
"¿Cómo
compatibilizar entre una gran demanda y escaso presupuesto? Lo único
que queda ahí es concertar, pactar para priorizar los proyectos
y tratar de conducirse con esos presupuestos. Va a ser fundamental
un acuerdo político en las regiones", afirma Alejos.
El gobierno
tiene previsto, concluidas las elecciones, iniciar una campaña
para lograr un acuerdo de gobernabilidad regional.
Pero al margen
de las proposiciones y las discusiones capitalinas, lo que tampoco
se conoce con claridad son las propuestas y protestas que se reservan
los aspirantes a las regionales.
Algunos de estos
debates internos seguramente le causaran más de un dolor
de cabeza al gobierno central el próximo año. En el
siguiente reportaje: Las regiones Loreto y Arequipa, las piedras
en el zapato de Alejandro Toledo.
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