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"En
cinco meses se sentirán los efectos de la reactivación"
El
jueves último, un grupo de ex trabajadores afiliados
a la Comisión Intersectorial de Trabajadores (CITE)
irrumpió en el Congreso y protagonizó actos
vandálicos como romper faroles y vitrales. ¿Qué
exigían estas personas? Nada menos que la reposición,
luego de diez años, de sus puestos de trabajo. Estos
y otros temas fueron abordados por el ministro de Trabajo,
Fernando Villarán, en una entrevista con Cecilia
Valenzuela en el programa Entre Líneas.
Entrevista
Cecilia Valenzuela / agenciaperu.com
¿Es
justo el pedido de los trabajadores de la CITE?
A la
mayoría de los trabajadores se les pagó los
beneficios sociales correspondientes, incluso se les dio
algunos incentivos que fueron debidamente cobrados, según
hemos comprobado.
¿Entonces
cómo es posible que ahora pidan ser reincorporados
en los puestos que ya les liquidó sus beneficios?
Existe
un porcentaje que sí tiene derecho a un estudio para
ver si procede la reposición, pero que no es el caso
de la mayoría. Sin embargo, muchos de ellos están
pensando que han sido presionados y que, por lo tanto, tendrían
derecho a la reposición.
Pero algunas de esas empresas en las que ellos trabajaban
ya no existen.
Sí,
efectivamente ya no existen y por eso tenemos grandes dificultades
con algunos casos.
¿Qué posibilidades reales tiene el gobierno
actual de reponer en sus puestos de trabajo a estas personas?
El argumento
que más se ha utilizado en estos últimos días
es que si se ha repuesto a los miembros del Tribunal Constitucional
y a los militares y diplomáticos cesados por el gobierno
anterior, también habría que hacerlo con los
trabajadores del sector público y de las empresas
privatizadas. Ese argumento no es válido porque a
los miembros del Tribunal los sacaron porque se oponían
a la política del gobierno. Lo mismo que los diplomáticos.
Mientras que privatizar empresas fue una decisión
de Estado y evaluar y reducir personal fue una decisión
del sector público. El gobierno actual continúa
con esa política de concesiones y privatizaciones
y también quiere hacer un Estado más eficiente
al servicio del ciudadano. Eso no es un ensañamiento
personal. Son casos y procesos diferentes.
Agitación en las calles, paros y marchas en provincias
y enfrentamientos en el propio Congreso. Esta situación
se parece un poco a lo que ocurrió en el Ecuador
y que precipito la caída de Mahuad.
Espero
que no. Nosotros sabíamos que nos enfrentábamos
a grandes expectativas de la población porque durante
diez años se tapó la olla. Pero tenemos paciencia
y cada vez es más evidente que hay una fuerza política
que quiere desestabilizar el gobierno. Esa fuerza la están
moviendo el montesinismo y las redes que todavía
quedan vivas.
¿Sólo
es lo que queda del montesinismo y del fujimorismo o es,
quizás, una alianza como la que hubo en 1968 Apra-Uno?
En este caso serían Apra-Unidad Nacional.
Yo creo
que todas las fuerzas democráticas del país
quieren que este gobierno se mantenga y dure hasta el 2006.
Desgraciadamente, parece ser que existen algunos grupos
tentados a acelerar un poco ese proceso. Espero que la cordura
prime en estas fuerzas políticas.
El
presidente Alejandro Toledo ha dicho que existe un afán
desestabilizador y una suerte de intriga entre algunas fuerzas
políticas y las Fuerzas Armadas. ¿Esto es
verdad? ¿Ustedes tienen pruebas?
Es evidente
que hay un interés político de esta fuerza
que llamamos montesinistas y de una red de aliados que quiere
buscar mejores condiciones para que la justicia no se aplique
plenamente. Un gobierno débil les conviene a ellos.
Pero al margen de la intencionalidad política lo
cierto es que estas personas que actuaron con tanta violencia
el jueves último y cientos de miles de peruanos no
tienen un trabajo estable en este momento. ¿Cuándo
y desde dónde va a comenzar la reactivación
en materia de trabajo?
Bueno
ese es uno de los objetivos principales del gobierno y la
política
económica va en esa dirección. Las medidas
que se han tomado como el incremento de sueldo de los empleados
públicos y de los maestros, la reducción del
impuesto selectivo y los créditos a través
del banco de la Nación, todo eso propicia una mayor
demanda y esta, a su vez, se transforma en mayor producción.
¿Tiene usted un cálculo, un plazo?
Calculo
que en los próximos cuatro o cinco meses se debe
estar sintiendo los efectos de la reactivación. Nosotros
ya preveíamos este desfase y por eso impulsamos el
proyecto A Trabajar, que es un programa de empleo temporal
y que es inmediato. Este ya empezó en el campo rural
a través de Foncodes.
En
el tema de la concertación, el gobierno está
reuniéndose con líderes sindicales y políticos.
¿Qué va a pedir al Gobierno a estas personas?
¿Qué va a pedir, por ejemplo, a los sindicalistas
y a los trabajadores?
Bueno,
con los trabajadores tenemos un diálogo muy fluido
en el Consejo Nacional del Trabajo y no solo con ellos,
sino también con los empresarios. A estos últimos
les interesa tener empresas eficientes, competitivas y rentables.
Los trabajadores quieren un empleo estable o lo más
estable posible y también mejoras en sus ingresos
y eso solo se logra a través de la eficiencia y la
productividad. El principal recurso humano en las empresas
son sus trabajadores y los trabajadores capacitados son
los que le permiten ser más competitivos.
¿En este dialogo concertador qué ofrece el
gobierno? ¿Qué exige, qué pide?
Nosotros
buscamos el apoyo de todas las fuerzas para que permanezca
la democracia. Al gobierno le interesa un crecimiento de
seis o siete por ciento de las exportaciones y a los empresarios
les interesa también la estabilidad y el crecimiento
de sus empresas. Los trabajadores quieren tener más
ingresos y eso se logrará con un mayor crecimiento.
¿En
el caso del diálogo concertador con los trabajadores,
no hay una suerte de doble discurso: por un lado político
y por el otro económico? Por ejemplo, en el proyecto
de presupuesto del 2002 no está previsto ningún
incremento salarial para los trabajadores. ¿Cómo
pedir concertación y acuerdos de gobernabilidad si
no hay un tratamiento acorde?
El acuerdo
se dio a principios de gobierno. Lo que nosotros queremos
hacer es reactivar la economía, incrementar los ingresos
del Estado y la tributación y de ese mismo cuero
nuevamente saldrá el aumento para los empleados públicos.
¿Hay alguna proyección de incremento salarial
para el próximo año?
Sí,
nos hemos comprometido a duplicar los ingresos de los maestros
en los próximos cinco años.
¿Cómo van a enfrentar el anuncio del ministro
Pedro Pablo Kuczynski para reducir los montos que percibe
un sector de pensionistas para cubrir las pensiones de otro
sector de jubilados? ¿Van a estar de acuerdo?
Creo
que sí van a estar de acuerdo. Sabemos que ha colapsado
el sistema pensionario en Colombia y en Brasil. Lo que nosotros
queremos es evitar eso. Actualmente el sistema de pensiones
le cuesta a todos los peruanos mil 300 millones de dólares
al año. El problema es que hay más o menos
300 mil pensionistas en la ley 19990 y unos 200 mil en la
20530. Pero mientras que los primeros sólo reciben
300 millones de dólares, los segundos perciben un
total de mil millones de dólares y son menos. Dentro
de eso no hay un reparto equitativo. Algunos tienen pensiones
de doce mil o quince mil soles que, por tener cédula
viva, se va incrementando conforme aumenten los sueldos
en las empresas públicas.
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