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Ministro de Trabajo, Fernando Villarán
19 de noviembre del 2001

"En cinco meses se sentirán los efectos de la reactivación"

El jueves último, un grupo de ex trabajadores afiliados a la Comisión Intersectorial de Trabajadores (CITE) irrumpió en el Congreso y protagonizó actos vandálicos como romper faroles y vitrales. ¿Qué exigían estas personas? Nada menos que la reposición, luego de diez años, de sus puestos de trabajo. Estos y otros temas fueron abordados por el ministro de Trabajo, Fernando Villarán, en una entrevista con Cecilia Valenzuela en el programa Entre Líneas.

Entrevista Cecilia Valenzuela / agenciaperu.com

¿Es justo el pedido de los trabajadores de la CITE?

A la mayoría de los trabajadores se les pagó los beneficios sociales correspondientes, incluso se les dio algunos incentivos que fueron debidamente cobrados, según hemos comprobado.

¿Entonces cómo es posible que ahora pidan ser reincorporados en los puestos que ya les liquidó sus beneficios?

Existe un porcentaje que sí tiene derecho a un estudio para ver si procede la reposición, pero que no es el caso de la mayoría. Sin embargo, muchos de ellos están pensando que han sido presionados y que, por lo tanto, tendrían derecho a la reposición.

Pero algunas de esas empresas en las que ellos trabajaban ya no existen.

Sí, efectivamente ya no existen y por eso tenemos grandes dificultades con algunos casos.

¿Qué posibilidades reales tiene el gobierno actual de reponer en sus puestos de trabajo a estas personas?

El argumento que más se ha utilizado en estos últimos días es que si se ha repuesto a los miembros del Tribunal Constitucional y a los militares y diplomáticos cesados por el gobierno anterior, también habría que hacerlo con los trabajadores del sector público y de las empresas privatizadas. Ese argumento no es válido porque a los miembros del Tribunal los sacaron porque se oponían a la política del gobierno. Lo mismo que los diplomáticos. Mientras que privatizar empresas fue una decisión de Estado y evaluar y reducir personal fue una decisión del sector público. El gobierno actual continúa con esa política de concesiones y privatizaciones y también quiere hacer un Estado más eficiente al servicio del ciudadano. Eso no es un ensañamiento personal. Son casos y procesos diferentes.

Agitación en las calles, paros y marchas en provincias y enfrentamientos en el propio Congreso. Esta situación se parece un poco a lo que ocurrió en el Ecuador y que precipito la caída de Mahuad.

Espero que no. Nosotros sabíamos que nos enfrentábamos a grandes expectativas de la población porque durante diez años se tapó la olla. Pero tenemos paciencia y cada vez es más evidente que hay una fuerza política que quiere desestabilizar el gobierno. Esa fuerza la están moviendo el montesinismo y las redes que todavía quedan vivas.

¿Sólo es lo que queda del montesinismo y del fujimorismo o es, quizás, una alianza como la que hubo en 1968 Apra-Uno? En este caso serían Apra-Unidad Nacional.

Yo creo que todas las fuerzas democráticas del país quieren que este gobierno se mantenga y dure hasta el 2006. Desgraciadamente, parece ser que existen algunos grupos tentados a acelerar un poco ese proceso. Espero que la cordura prime en estas fuerzas políticas.

El presidente Alejandro Toledo ha dicho que existe un afán desestabilizador y una suerte de intriga entre algunas fuerzas políticas y las Fuerzas Armadas. ¿Esto es verdad? ¿Ustedes tienen pruebas?

Es evidente que hay un interés político de esta fuerza que llamamos montesinistas y de una red de aliados que quiere buscar mejores condiciones para que la justicia no se aplique plenamente. Un gobierno débil les conviene a ellos.

Pero al margen de la intencionalidad política lo cierto es que estas personas que actuaron con tanta violencia el jueves último y cientos de miles de peruanos no tienen un trabajo estable en este momento. ¿Cuándo y desde dónde va a comenzar la reactivación en materia de trabajo?

Bueno ese es uno de los objetivos principales del gobierno y la política
económica va en esa dirección. Las medidas que se han tomado como el incremento de sueldo de los empleados públicos y de los maestros, la reducción del impuesto selectivo y los créditos a través del banco de la Nación, todo eso propicia una mayor demanda y esta, a su vez, se transforma en mayor producción.

¿Tiene usted un cálculo, un plazo?

Calculo que en los próximos cuatro o cinco meses se debe estar sintiendo los efectos de la reactivación. Nosotros ya preveíamos este desfase y por eso impulsamos el proyecto A Trabajar, que es un programa de empleo temporal y que es inmediato. Este ya empezó en el campo rural a través de Foncodes.

En el tema de la concertación, el gobierno está reuniéndose con líderes sindicales y políticos. ¿Qué va a pedir al Gobierno a estas personas? ¿Qué va a pedir, por ejemplo, a los sindicalistas y a los trabajadores?

Bueno, con los trabajadores tenemos un diálogo muy fluido en el Consejo Nacional del Trabajo y no solo con ellos, sino también con los empresarios. A estos últimos les interesa tener empresas eficientes, competitivas y rentables. Los trabajadores quieren un empleo estable o lo más estable posible y también mejoras en sus ingresos y eso solo se logra a través de la eficiencia y la productividad. El principal recurso humano en las empresas son sus trabajadores y los trabajadores capacitados son los que le permiten ser más competitivos.

¿En este dialogo concertador qué ofrece el gobierno? ¿Qué exige, qué pide?

Nosotros buscamos el apoyo de todas las fuerzas para que permanezca la democracia. Al gobierno le interesa un crecimiento de seis o siete por ciento de las exportaciones y a los empresarios les interesa también la estabilidad y el crecimiento de sus empresas. Los trabajadores quieren tener más ingresos y eso se logrará con un mayor crecimiento.

¿En el caso del diálogo concertador con los trabajadores, no hay una suerte de doble discurso: por un lado político y por el otro económico? Por ejemplo, en el proyecto de presupuesto del 2002 no está previsto ningún incremento salarial para los trabajadores. ¿Cómo pedir concertación y acuerdos de gobernabilidad si no hay un tratamiento acorde?

El acuerdo se dio a principios de gobierno. Lo que nosotros queremos hacer es reactivar la economía, incrementar los ingresos del Estado y la tributación y de ese mismo cuero nuevamente saldrá el aumento para los empleados públicos.

¿Hay alguna proyección de incremento salarial para el próximo año?

Sí, nos hemos comprometido a duplicar los ingresos de los maestros en los próximos cinco años.

¿Cómo van a enfrentar el anuncio del ministro Pedro Pablo Kuczynski para reducir los montos que percibe un sector de pensionistas para cubrir las pensiones de otro sector de jubilados? ¿Van a estar de acuerdo?

Creo que sí van a estar de acuerdo. Sabemos que ha colapsado el sistema pensionario en Colombia y en Brasil. Lo que nosotros queremos es evitar eso. Actualmente el sistema de pensiones le cuesta a todos los peruanos mil 300 millones de dólares al año. El problema es que hay más o menos 300 mil pensionistas en la ley 19990 y unos 200 mil en la 20530. Pero mientras que los primeros sólo reciben 300 millones de dólares, los segundos perciben un total de mil millones de dólares y son menos. Dentro de eso no hay un reparto equitativo. Algunos tienen pensiones de doce mil o quince mil soles que, por tener cédula viva, se va incrementando conforme aumenten los sueldos en las empresas públicas.