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"Nunca
recibí un centavo de Fujimori"
Mañana
el Congreso debe elegir al Defensor del Pueblo de los próximos 5
años. Después de muchos aplazamientos y frustradas votaciones sólo
quedan dos candidatos, el actual Defensor, el doctor Walter Alban,
quien ocupa el cargo de manera interina en reemplazo de Jorge Santistevan,
y el abogado Francisco Eguiguren, según se comenta, el candidadato
del gobierno al cargo.
Entrevista Cecilia Valenzuela / agenciaperu.com
¿Por qué razón deberían elegirlo
a usted como defensor del pueblo y no a Walter Albán?
Yo no creo que se deba plantear así esto. Puedo decir, en
todo caso, qué vinculación tengo yo con la Defensoría
del Pueblo como tema, y por qué yo he postulado. La decisión
de por qué se debe preferir a uno u otro es una posición
política que tomarán los congresistas en función
de sus propios criterios.
Si usted
tuviera que describirse ¿Qué virtudes diría
usted que tiene para ocupar el cargo de Defensor?
Son dos preguntas difíciles. Para no hablar de virtudes,
yo tengo, más o menos, 24 años de abogado, casi 20
siendo profesor universitario, sobre todo de derecho constitucional
en la Universidad Católica, Departamento de Derecho. He trabajado
siempre en la defensa del estado de derecho, en la investigación
y la asesoría jurídica, en instituciones como DESCO,
y la Comisión Andina de Juristas (CAJ), fui director de la
Academia de la Magistratura durante dos años, tema que ahora
algunos usan para decir que he sido fujimorista o asesor de la reforma
de Fujimori. He combinado mi tarea académica en la Universidad
con la investigación y publicación de libros. He asesorado
a entidades públicas y privadas en derecho constitucional,
derechos humanos, y defensoría del pueblo. He sido y soy
consultor internacional para diversas instituciones en programas
de cooperación de desarrollo en estos temas.
¿Por
qué me vinculo a la Defensoría?
Es que yo nunca he postulado a ningún cargo público.
¿Quién
lo vincula a la Defensoría?
Yo.
Cómo
es eso: usted fue, tocó la puerta.
No. Cuando fui director en la CAJ diseñé un proyecto
con el apoyo de AIDE, en el año 93 o 94, de lo que serían
las bases organizativas para el futuro Defensor del Pueblo de Perú.
En esa época, un grupo de profesores universitarios me sugirió
que postulara y lo hice. Estuve en la terna final, que por su puesto
el oficialismo fujimorista no iba a escoger, y que a Dios gracias
tampoco los hizo con los otros dos candidatos. Jorge Santisteban
es elegido en el segundo intento. Yo soy amigo de Jorge Santisteban,
tengo la mayor admiración por él, y cuando fue defensor
trabajé en varias asesorías.
AMIGO Y CONTRINCANTE
¿Él
lo convocó o fue Walter Albán?
Con Walter Albán nos conocemos de toda la vida. Más
que de amistad, se puede hablar de una relación de hermandad.
Con Walter escribimos la tesis juntos, hemos estudiado la carrera
juntos, hemos sido compañeros de promoción. Cuando
yo fui director de la CAJ, él fue mi director adjunto.
Compartieron
la tesis, ¿pero ahora qué comparten?
Yo comparto el recuerdo de una gran amistad.
¿Ya
no hay una gran amistad?
Espero que sí.
¿No
se están hablando?
No, pero porque cada uno tiene cosas que hacer.
¿Es
cierto que Albán se enteró que usted postulaba a través
de un mensaje suyo a su teléfono?
Es verdad. Pero mira, yo soy amigo de Walter, he trabajando asesorándolo
y apoyándolo cuando él ha sido defensor. He sido uno
de los grandes propulsores de su candidatura en su momento.
Hace tres
meses usted fue uno de los grandes defensores para que Walter Albán
se quede en la Defensoría, y de pronto recibe una llamada
suya que no contesta porque no puede, pero escucha el mensaje: "voy
a competir contigo".
No es cierto. Lo conversamos una noche larga en su casa, a su regreso
de Europa, cuando, como parte de mi trabajo, yo comenté que
había conversado con algunos congresistas que me habían
sugerido "por qué no postulas tú". Lo dejamos
como un tema abierto. Y lo que yo le dije en algún momento
era "por qué no postulamos los dos y a ver qué
pasa". Mira, los hermanos Soto juegan fútbol en dos
equipos distinto, y no pasa nada, a veces uno gana y otro pierde.
Cuando dos amigos compiten, lo único que se debe pedir es
licencia y lealtad. No es ningún delito postular a ser defensor
del pueblo.
¿Pero
usted cree que Walter Albán esperaba que usted también
compitiera?
Creo que no. Como a mí tampoco me gusta que tengamos que
dirimir los dos. Mire, cuando tengo que decidir si postulo o no,
en la puerta de avión rumbo a España, es cuando lo
pienso, recapacito, y lo llamo y le explico que había reflexionado
e iba a postular.
¿Y
él qué le dice?
Pregúntenle a él.
No le gustó,
no es cierto.
Seguramente, pero yo no soy capaz de traiciones.
EL FUJIMORISMO
¿Por
qué trabajo usted con Dellepiani que era una persona evidentemente
vinculada a Santiago Fujimori? Todos sabían en qué
andaba, usted es una persona informada.
Querida Cecilia, usted también es una persona informada y
nos conocemos de hace años. Creo que más allá
de lo interesante o periodístico de la pregunta, ni tu ni
nadie me puede mirar a la cara y decir "tú has sido
un fujimorista". Yo acepto la pregunta porque viene con un
interés periodístico, y porque es parte del acoso
que por allí algún sector ha lanzado. Pero voy a aprovechar
este espacio para aclarar el tema: fui elegido director de la Academia
de la Magistratura por un consejo electivo, encabezado por Manuel
Sánchez Palacios, del Jurado Nacional de Elecciones, entre
otros juristas. Nunca fui elegido por el fujimorismo sino por una
entidad autónoma en ese momento. He sido crítico del
régimen. Cuando éste intervenido el Poder Judicial
y la Academia de la Magistratura, el consejo directivo es cesado
a mediados del año 96. Renuncio con mi equipo al consejo
directivo, y éste me dice "mira, a nosotros ya nos echaron,
pero nos ha tomado trabajo encontrar a un director, quédate,
da la pelea, y si no se puede te vas o te botan". Así
que me quedé un tiempo, me llama el señor Dellepiani,
quedamos en una reunión y me dice "nosotros queremos
que la Academia funcione, le garantizamos a usted su autonomía".
En los dos años que fui director, de un cargo que duraba
tres ya que renuncié, mi consejo directivo, recompuesto,
tuvo a personas como Marcial Rubio que no tiene nada que ver con
el fujimorismo.
Se arrepiente
de esa etapa
No, para nada.
Pero qué
se logró, si luego Montesinos y Fujimori reestructuraron
y adaptaron el Poder Judicial a sus intereses.
Fueron dos años de lucha, se han difundido dos vladivideos,
y en uno de ellos Montesinos me insulta, y dice que yo quería
que se nombre magistrados titulares, cosa que es cierta, y quería
darles la mejor formación que se les podía dar.
CONVERSACIÓN CON BARUCH IVCHER
El empresario
de televisión, y dueño de Frecuencia Latina, Canal
2, llamó al programa para conversar por unos instantes con
Eguiguren. Aquí los resultados.
IVCHER: Fui
muy perseguido por el gobierno de Alberto Fujimori. En la lucha
me encontré con todos los que combatieron contra la dictadura,
y volver a la democracia. Me encontré con Walter Albán,
o con Jorge Santisteban, pero nunca jamás me encontré
con usted, y nunca he escuchado su nombre. Sólo lo he visto
en la revista Sí, de este argentino prófugo, siendo
parte del comité editorial, o en la redacción principal,
de una revista que ayudo mucho al régimen, y me combatió
tanto a mí como a todos los luchadores por la democracia.
EGUIGUREN: Me sorprende que no sepa quién soy yo, señor
Ivcher, ya que yo he sido el abogado del Estado peruano en la época
del presidente Paniagua, encargado de la ejecución de su
sentencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que
aceleró el trámite para pagarle lo que la corte dijo
que le debían pagar, así que me sorprende que no recuerde
mi nombre.
Yo he hablado
de la época de Fujimori, cuando usted fue asalariado del
gobierno. Y cuando usted fue abogado del Estado en la época
Paniagua, el único alegato que hizo para mi caso frente a
la Corte fue pedir un pronunciamiento para que digan si se habían
violado mis derechos o no. Y sobre el otro caso, la reparación
de las consecuencias, usted pidió que sea "posterior
a la defensa de fondo, porque es de interés indispensable
del Estado llegar a una solución amistosa". Quedamos
en vernos, según lo acordado por la Corte, pero llegué
al Perú nunca lo vi. Esta es la primera vez que veo su rostro
en mi vida.
(Baruch Ivcher se despide, y se va del aire)
Bueno, la vida es así, suceden muchas cosas, parece que hay
que entrenarse para esto. Yo quiero decir, muy respetuosamente,
que no acepto que usted me llame a mí asalariado del gobierno
fujimorista, en primer lugar porque nunca recibí un centavo
de ese dinero. Yo no quiero dar más pie a esto porque creo
que es una frase desinformada. En todo caso, señor Ivcher,
creo que usted conoce más del fujimorismo que yo.
En segundo lugar, sí fui colaborador de la revista Sí.
El dueño, el señor Angulo, a quien conocí en
Ginebra y fuimos amigos en la Universidad, me pedía de vez
en cuando artículos para la revista. A una persona que escribe
se los juzga por lo que escribe. Lea mis columnas, si quiere yo
se las puedo mandar, a ver si en alguna hay una frase de elogio
al fujimorismo, y no una condena sistemática al mismo.
CECILIA VALENZUELA:
Pero su presencia avalaba un puesto como ese.
¿A sí? Yo no he estado en la época mala. Yo
sólo colaboré por unos años con la revista,
no trabajé en ella.
¿Por
qué trabajar en una revista como esa?
Conocía al señor Angulo y me parecía una persona
cordial.
En cuanto al caso del señor Ivcher, yo fui nombrado por el
presidente Paniagua cuando la sentencia ya estaba dada. Yo sí
he condenado los atropellos del régimen fujimorista a personas
como el señor Ivcher, tan es así que he aceptado participar
en la ejecución de la sentencia. Yo sólo debía
resolver el problema económico. Ahora bien, la Corte Interamericana
impuso pagarle por conceptos de daño moral la cantidad de
25 mil dólares, y por resarcimiento de daños jurídicos,
50 mil. ¿Es poco? Sí. Ivcher pedía 7 millones,
pero eso no es lo que da la Corte.
El señor
Ivcher ha dicho que cogió el dinero, y que cuando volvió
al Perú nunca recibió la llamada suya para reunirse
según el acuerdo del la Corte.
El abogado del Sr. Ivcher es Alberto Borea.
¿Y
se ha reunido usted con Borea?
Tres veces. Pero no lo he vuelto a ver ya que presenté mi
renuncia al cargo ni bien terminó el gobierno de transición.
Además el dinero de Ivcher se le fue embolsado en una cuenta,
por gestión mía y del ministro de Justicia, nunca
fue cobrado. Llamaron los abogados de Ivcher pidiendo más
dinero, y nosotros dijimos no, la Corte ya lo ha estipulado así.
De hecho, le pedimos a la Corte una aclaración, cosa que
hicieron. Además coincidieron en mi tesis de que cualquier
otra reparación se debía formular a la justicia interna.
EL FAVORITO DE PERÚ POSIBLE
¿Es
usted o no el candidato a la Defensoría del Pueblo por el
gobierno?
Quien sea elegido como defensor del pueblo no va a ser el candidato
de ningún grupo particular, sino que va a gozar de la confianza
de los distintos grupos políticos.
Lo que ocurre
es que el cargo no debe ser si quiera sugerido por algún
grupo, debe ser independiente. ¿Es o no el favorito del gobierno
en esta elección?
Por lo que he leído en los periódicos soy el candidato
que tiene la simpatía del presidente. Yo siempre he dicho
que, de ser así, agradezco ese reconocimiento de un presidente
democráticamente elegido por le pueblo a una persona independiente
y con trayectoria. Para ser defensor del pueblo se necesita la aprobación
de diferentes grupos políticos.
Por lo menos
sí es candidato del Canciller
El canciller García Sayán no vota. Él es mi
amigo, pero también lo soy de Carlos Ferrero, Henry Pease,
Luis Solari, y muchos otros miembros de Perú Posible. Como
soy amigo de Antero Flores Araoz, o Lourdes Flores porque yo he
trabajado en la defensa de los derechos desde hace mucho.
¿Cree
que va a ganar?
Yo lo único que deseo es que haya defensor del pueblo el
martes. Si soy yo, seguramente sonreiré mejor, si el Walter,
le daré mi respaldo. Y, bueno, si me toca perder, qué
mejor que perder en manos de un amigo.
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