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28 de enero del 2002
Procurador José Ugaz

"Más de 40 personas han pedido acogerse a la ley de colaboración"

Luego de catorce meses de ardua gestión, José Ugaz Sánchez-Moreno se aleja de Procuraduría ad hoc creada para el caso Montesinos - Fujimori. Cecilia Valenzuela de Entre Líneas conversó con él sobre los avances en la investigación, las amenazas de Montesinos contra los testigos que se adhirieron al programa de colaboración eficaz, la extraña actitud de la Fiscalía de la Nación y los manotazos de la mafia por resucitar, entre otros temas.

Entrevista Cecilia Valenzuela / agenciaperu.com

Ha pasado un año y usted ya no quiere renovar el contrato para seguir en la procuraduría. ¿Por qué? ¿Ha sido demasiado el trabajo?

No es un año, en realidad son catorce meses. Desde un comienzo lo tomé como un encargo temporal, porque así se planteó. Yo tengo una actividad profesional y académica que deje en suspenso primero por seis meses, que se renovaron por otros seis y así llegamos a los 14 meses. A estas alturas me parece que el sistema anticorrupción está bastante bien afiatado. Hay un sistema de fiscales provinciales anticorrupción y de jueces que funciona, la procuraduría es ya una institución consolidada y las investigaciones están avanzadas a un nivel que garantiza que los procesos llegaran a buen término y con las sentencias condenatorias para sancionar a todos los que estuvieron involucrados con esta organización criminal. Por lo tanto creo que es tiempo de dejar la posta y volver a mis actividades particulares.

Siempre y cuando la Fiscal de la Nación no decida rotar a todo el personal de las fiscalías anticorrupción, como lo que ha venido haciendo en los últimos días.

Sí, han habido algunos cambios de fiscales adjuntos y la Fiscal de la Nación ha señalado que forma parte de una rotación de rutina del Ministerio Público.

Pero eso suena a absurdo.

En realidad son personas que ya tienen una especialización y que han desarrollando un buen trabajo. A nosotros -claro que no somos parte del Ministerio Público ni podemos intervenir en esas decisiones- nos parece que lo lógico hubiera sido mantener en sus puestos a estas personas, que no sólo han ganado experiencia, sino que tienen un bagaje de conocimiento por las investigaciones que están a su cargo,

Un ejemplo es el de la removida fiscal Ada Gotuzzo. Hemos recibido excelentes comentarios de parte de miembros de la policía anticorrupción por su trabajo coherente y, sobre todo, coordinado, en el caso de la interceptación telefónica, pero sobre todo en el de Villanueva Ruesta, que es muy peligroso porque aún hay muchos cabos que no se terminan de atar. Hace poco escuchamos declaraciones de la Fiscal de la Nación, y en un momento da la sensación de que piensa cuestionar también la labor de la fiscal Magallanes. ¿Está la estructura anticorrupción realmente afiatada?

Yo me he referido a la fiscalía anticorrupción y al juzgado. Y por supuesto a la policía anticorrupción.

Pero esas fiscalías no están libres de que la Fiscalía de la Nación decida hacer modificaciones con razones que todavía no están claras.

Nosotros hemos cuestionado, con todo derecho además, algunas de las decisiones de la Fiscalía de la Nación y eso ha generado controversias. Incluso se ha dicho que hay un exceso de figuración o que se reacciona infantil o adolescentemente al cuestionar determinadas decisiones. Creo que como parte del sistema anticorrupción la procuraduría expresar su preocupación cuando ocurren situaciones como ésta de los supuestos 77 millones de dólares que Montesinos entregaría o cuando se pide una cierta flexibilidad en el trato a Montesinos, como si las condiciones de prisión que está purgando fueran inhumanas o violatorias a las reglas de Naciones Unidas. Un locutorio es un medio de aislamiento del procesado para que éste no incurra en actos que ya cometió en el pasado, como dar entrevistas internacionales o amenazar a terceras personas. Montesinos tiene derecho absoluto a conferenciar con su abogado, solamente que no hay contacto físico y eso ocurre en los países más avanzados del mundo. Por cierto ese locutorio que tanto incomoda a Montesinos, porque le impide realizar algunas de las maniobras que le gustaría, no constituye ninguna ilegalidad, por eso nos parece que este pedido para retirar el locutorio es inconveniente, más aún cuando viene de una altísima autoridad del Estado.

Exactamente. La Fiscal de la Nación ha enviado una carta solicitando que Montesinos sea tratado de forma justa y que se le respeten sus derechos. Estoy citando a grandes rasgos el tenor de su carta pero es, en resumen, lo que dice. Con esa carta Montesinos puede ir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos a plantear el debido proceso para que se revise todo lo actuado.

Y además sobre una base falsa, porque a mí sí me consta que tanto el ministro Fernando Olivera como las autoridades penitenciarias y los distintos jueces involucrados en este proceso, están controlando que las condiciones en las que está Montesinos reúna los estándares legales de cualquier nación civilizada. Por lo tanto, darle argumentos sobre una base falsa y decir que está en condiciones de prisión inconveniente es darle la posibilidad a este sujeto para que mañana plantee una acción contra el Estado argumentando que una alta autoridad como la Fiscalía de la Nación, considera que la situación en la que está detenido no es legal.

Eso no nos queda claro como ciudadanía. ¿A quién defiende la fiscalía? ¿No defiende a la sociedad? Montesinos es el peor enemigo de ella.

Así es. Pero primero hay que aclarar que por muy delincuente que haya sido Montesinos se debe velar, en una sociedad civilizada, por sus derechos y si está privada de su libertad está tiene que darse en condiciones compatibles con su dignidad de persona humana. Creo que la intervención de la fiscalía es razonable en la medida en que controla de legalidad. Pero de ahí a llevar a satisfacer ciertos niveles de exquisitez de Montesinos para que no le pongan un vidrio de por medio y de decir que eso afecta su derecho de defensa, es una afirmación que no tiene mucho sustento.

En las calles hay una sensación, que además mortifica a la gente, sobre esta situación y ocurre que Ugaz se va. ¿Por qué se va? Se dice que porque cobro buen dinero y ahora es famoso.

Esos parecen titulares de Expreso. Hay rumores y muchos, a raíz de una campaña, precisamente, de ese diario. Se cree que vine a la procuraduría a hacerme millonario y no he ganado un centavo más del que ganaba antes de asumir el cargo y tampoco me voy porque haya sido presionado o porque tenga cansancio o temor. Simplemente considero que mi ciclo ya termino. Sin embargo, ahora que el Estado montó un sistema de anticorrupción, percibo que en la sociedad civil no hay una reacción sistémica para luchar contra ella. Existe una cierta anomia social porque no hay en las calles una suerte de reacción para sostener y respaldar a las instituciones que vienen luchando contra la corrupción. Por eso, parte de mi compromiso es, al dejar la procuraduría, involucrarme en una organización de la sociedad civil que tiene por objetivo la lucha contra la corrupción: Pro Ética, organización a la que he sido invitado a participar y que va a ocupar una buena parte de mi dedicación en el futuro.

Usted comenzó su labor con Fujimori. Él mismo lo contrató. ¿Por qué le aceptó a Fujimori el contrato?

Originalmente a mí me convocó el ministro de Justicia, Alberto Bustamante, con quien he compartido aulas en la universidad. Yo soy todavía profesor en la Universidad Católica, él fue mi profesor en algún momento y la primera solicitud no fue para ser procurador. A mí me llamaron un día primero de noviembre y Bustamante me planteó la necesidad de generar una orden de captura contra Montesinos. Eran los días en que Fujimori estaba en esta búsqueda loca en Chaclacayo. A mí por supuesto, como creo que a cualquier penalista responsable, me parecía una oportunidad extraordinaria: generar la captura para un individuo que yo estaba convencido ya a esas alturas que era un delincuente y que merecía ser sancionado. Por lo tanto, acepté la solicitud y se preparó la primera denuncia que generó, a su vez, la primera orden de captura contra Montesinos. Al día siguiente el gobierno suizo notificó al Perú sobre las cuentas de Montesinos por 48 millones de dólares. Ese momento se me hizo la oferta para ser el procurador. Lo único que vino a mi mente fue que si me daban las garantías de autonomía para mi trabajo era un reto que no podía dejar de asumir, me parecía absolutamente necesario que en este país se iniciara, en ese momento, un proceso de saneamiento, de ruptura con la impunidad que había sido la regla. Por esa razón acepté.

¿Pero no sospechó de Bustamante, que era un militante activo del fujimorismo?

Creo que Bustamante ha cometido graves errores políticos pero no hemos encontrado evidencia, hasta el momento, de hechos delictivos. Como mucha gente que estuvo vinculada al fujimorismo y que uno puede criticar su posición política, pero no todos son ladrones.

¿No tenía escrúpulos ni ética, pero no era ladrón?

No me toca a mí calificar su posición política. Lo que sí le puedo decir es que en términos penales no hay ningún hecho que vincule a Bustamante con delitos patrimoniales.

Con relación a las comisiones del congreso que convergen con Montesinos tenemos información de que, básicamente, la información delictiva que dio Montesinos a la comisión Estrada es la misma que dio ante la fiscalía. ¿Cómo cree usted que deberían actuar esas comisiones?

He venido planteando, desde un primer momento, que todos los temas que ya están en proceso judicial no deberían ser conocidos por ninguna otra autoridad. De hecho hay una norma constitucional que señala que ninguna autoridad debe abocarse a lo que ya es materia de conocimiento del Poder Judicial y eso no por razones institucionales, sino porque crea confusión y, de alguna manera, implica una manipulación de la prueba que puede ser contraproducente para los intereses de la investigación judicial. Todos hemos visto audiencias públicas, en el congreso por ejemplo, en las que fueron exhibidos testigos que tenían calidad de reservados o se anunciaron responsabilidades penales de personas que iban a ser denunciadas, y que estaban alertas o escamotearon pruebas o huyeron, etc. Lo más importante de un proceso judicial es la reserva, por lo menos en su primera instancia mientras se toman decisiones fundamentales. Las comisiones investigadoras del congreso muchas veces se contraponen a estas investigaciones y a estas reservas. Por supuesto no tenemos ninguna razón para considerar que es inconveniente que el congreso investigue. Nosotros mismos hemos coordinado, por ejemplo, con la comisión Townsend en su momento, ahora lo hacemos con la comisión que preside Javier Diez Canseco porque, consideramos, que los delitos económicos que van a ser de su conocimiento son aquellos que no hemos tenido tiempo ni capacidad técnica para investigar, lo mismo que el tema de la deuda externa y otros más complejos, como el manejo de los dineros de la privatización etc.

Usted ha dicho que hay tres testigos que han colaborado con la procuraduría que han sido amenazados de muerte. ¿Quiénes son?

No puedo revelar sus nombres porque están sujetos a procesos de colaboración, pero sí le puedo decir que Montesinos ha seguido enviando amenazas por Internet, por escrito y valiéndose de emisarios no solamente a tres sino a varias personas, haciéndoles saber que si dan información que lo perjudique va a tomar represalias. Luego de su captura, en Venezuela se encontraron muchos correos electrónicos de Montesinos y se ha establecido su estilo redacción en el que curiosamente encontramos que utiliza muchos diminutivos y, por ejemplo, dice "mi querido Ernestito te solicito que colabores conmigo, de lo contrario tu nietecita puede sufrir algún tipo de accidentito". Es una forma perversa de Montesinos de amenazar a la gente y, efectivamente, hay estas tres personas que han venido colaborando y que han sido objeto de amenazadas.

¿Cuántos testigos se han acogido a la ley de colaboración eficaz? ¿Cuántas personas han colaborado eficazmente con la procuraduría y con la justicia?

Por intermedio de la procuraduría han sido más de 25 las solicitudes que hemos recibido y las principales ya están siendo materia de procesos judiciales. El proceso de colaboración tiene varias etapas: primero es la solicitud, luego un periodo largo de verificación, que se hace con el Ministerio Público y si se llega a verificar la información se firma un acuerdo en el que intervienen la fiscalía, la procuraduría y el solicitante. Ese acuerdo luego es entregado en el ámbito judicial y si el juez lo aprueba tiene calidad de sentencia. El primero que se ha aprobado es el de Javier Corrochano. En este momento hay cuatro procesos más que están a nivel judicial pendiente de aprobación.

¿El de Matilde Pinchi Pinchi se va a aprobar?

Es uno de ellos y quien decide si se aprueba o no es el juez. Nosotros esperamos que sí porque consideramos que los términos del acuerdo a los que se ha arribado con la fiscalía y con ella son satisfactorios.

Aparte de Matilde Pinchi Pinchi, ¿quiénes son los otros? ¿ Luis Duthurburu?

Son muchísimas las personas que han solicitado acogimiento. No sólo están las 25 que han llegado por el camino de la procuraduría, también están las que acudieron directamente a la fiscalía que, me parece, son más de 40.

¿Pero hay un límite?

El único límite es el que establece la ley. Por ejemplo para poder conseguir un beneficio y entregar un derecho a uno de estos imputados por colaboración, ésta debe proporcionar información eficaz y oportuna. Si viene una persona X y me cuenta cómo se cometió un delito y luego vienen los otros diez que lo cometieron con él, es información que ya no me interesa porque no es oportuna ni eficaz. La fue el del primero. El otro límite es que los cabecillas no pueden acogerse a ningún tipo de beneficio, por eso me llamó la atención que los abogados de Montesinos dijeran que él quería negociar la entrega de estos famosos 77 millones de dólares a cambio de que se le dé algún tipo de beneficio a su hija o a su esposa. Eso no es posible, Montesinos no tiene margen de negociación porque la ley lo excluye expresamente.

¿Cuántos juicios se ha ganado usted en estos 14 meses?

He tenido 18 denuncias, de las cuales ya se han archivado cuatro y tengo catorce pendientes. De hecho esta semana estoy citado en la policía de drogas por supuesto delito de narcotráfico.

¿Quién lo ha denunciado?

Un sujeto que no existe. Hemos verificado en la RENIEC y hemos descubierto que ha utilizado un nombre y un DNI falsos y he sido citado por la policía para aclarar mi supuesta participación.

Era el costo y usted lo sabía.

Absolutamente previsible y la verdad es que no me altera el pulso esa situación porque sé y tengo confianza porque no hay ningún hecho, en mi carrera profesional o mi vida personal, que tenga carácter delictivo.

Usted ya lleva catorce meses investigando a Vladimiro Montesinos y mucha gente se pregunta cuándo será condenado y cuánto tiempo podría pasar en la cárcel, teniendo en cuenta que muchas veces las condenas en el sistema judicial peruano son cortas por algunos delitos o se suman. ¿En cuantos años podría estar Montesinos libre?

El primer juicio oral empieza mañana 28 de enero y es el caso de Alberto Kouri, el primer caso que llegó a conocimiento de la autoridad judicial. Creo hay más de 200 investigaciones y en casi todas está vinculado, por alguna que otra razón, Montesinos y nosotros, en la procuraduría, estamos convencidos de que más de un hecho delictivo de los que se le imputan y que le está siendo probado merecen sanción de cadena perpetua. En el sistema peruano la pena máxima sala al resto de las sanciones, por lo tanto si se consigue una condena de cadena perpetua el resto de procesos se subsumen ahí y siguen el curso de éste. ¿Cuándo se podrá conseguir una sentencia de este tipo? Yo estimo que todavía quedan algunos meses o años por delante.

¿Años?

Éste es un proceso complejo. Doscientas investigaciones no se pueden procesar en un solo tiempo hay hechos que ni siquiera han sido materia de denuncia todavía. Dentro de tres o cinco meses se seguirán abriendo procedimientos, investigaciones y esto irá en un proceso acumulativo que, creo, ni siquiera este gobierno terminará de ver.

Años de show. ¿Puede ganar Montesinos?

No creo. No creo que una sociedad como la nuestra que ha sido tan impactada permitiría jamás que Montesinos gane. Creo que vamos a estar todos alerta para que eso no ocurra.

Gracias por venir esta noche a Entre Líneas y por su gestión. Por representar al Estado, o sea a todos nosotros en un juicio contra el personaje que más a dañado a nuestra sociedad en los últimos años.

Agradezco sus palabras. Quiero decir que no solamente estoy agradecido a este gobierno que decidió ratificarme en un encargo tan delicado por cuenta del país, sino también a la prensa que ha sido un aliado muy importante para la búsqueda de pruebas. Al inicio de nuestra gestión casi todas nuestras denuncias iban acompañadas de recortes periodísticos porque eran las únicas fuentes de investigación válidas que había en nuestro país. Este proceso no hubiera avanzado como lo ha hecho si no hubiéramos tenido periodistas de investigación bastante alertas que han posibilitado que tengamos aliados muy importantes para nuestro trabajo.

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