"Más
de 40 personas han pedido acogerse a la ley de colaboración"
Luego de
catorce meses de ardua gestión, José Ugaz Sánchez-Moreno
se aleja de Procuraduría ad hoc creada para el caso Montesinos
- Fujimori. Cecilia Valenzuela de Entre Líneas conversó
con él sobre los avances en la investigación, las
amenazas de Montesinos contra los testigos que se adhirieron al
programa de colaboración eficaz, la extraña actitud
de la Fiscalía de la Nación y los manotazos de la
mafia por resucitar, entre otros temas.
Entrevista Cecilia
Valenzuela / agenciaperu.com
Ha pasado
un año y usted ya no quiere renovar el contrato para seguir
en la procuraduría. ¿Por qué? ¿Ha sido
demasiado el trabajo?
No es un año,
en realidad son catorce meses. Desde un comienzo lo tomé
como un encargo temporal, porque así se planteó. Yo
tengo una actividad profesional y académica que deje en suspenso
primero por seis meses, que se renovaron por otros seis y así
llegamos a los 14 meses. A estas alturas me parece que el sistema
anticorrupción está bastante bien afiatado. Hay un
sistema de fiscales provinciales anticorrupción y de jueces
que funciona, la procuraduría es ya una institución
consolidada y las investigaciones están avanzadas a un nivel
que garantiza que los procesos llegaran a buen término y
con las sentencias condenatorias para sancionar a todos los que
estuvieron involucrados con esta organización criminal. Por
lo tanto creo que es tiempo de dejar la posta y volver a mis actividades
particulares.
Siempre y
cuando la Fiscal de la Nación no decida rotar a todo el personal
de las fiscalías anticorrupción, como lo que ha venido
haciendo en los últimos días.
Sí, han
habido algunos cambios de fiscales adjuntos y la Fiscal de la Nación
ha señalado que forma parte de una rotación de rutina
del Ministerio Público.
Pero eso
suena a absurdo.
En realidad
son personas que ya tienen una especialización y que han
desarrollando un buen trabajo. A nosotros -claro que no somos parte
del Ministerio Público ni podemos intervenir en esas decisiones-
nos parece que lo lógico hubiera sido mantener en sus puestos
a estas personas, que no sólo han ganado experiencia, sino
que tienen un bagaje de conocimiento por las investigaciones que
están a su cargo,
Un ejemplo
es el de la removida fiscal Ada Gotuzzo. Hemos recibido excelentes
comentarios de parte de miembros de la policía anticorrupción
por su trabajo coherente y, sobre todo, coordinado, en el caso de
la interceptación telefónica, pero sobre todo en el
de Villanueva Ruesta, que es muy peligroso porque aún hay
muchos cabos que no se terminan de atar. Hace poco escuchamos declaraciones
de la Fiscal de la Nación, y en un momento da la sensación
de que piensa cuestionar también la labor de la fiscal Magallanes.
¿Está la estructura anticorrupción realmente
afiatada?
Yo me he referido
a la fiscalía anticorrupción y al juzgado. Y por supuesto
a la policía anticorrupción.
Pero esas
fiscalías no están libres de que la Fiscalía
de la Nación decida hacer modificaciones con razones que
todavía no están claras.
Nosotros hemos
cuestionado, con todo derecho además, algunas de las decisiones
de la Fiscalía de la Nación y eso ha generado controversias.
Incluso se ha dicho que hay un exceso de figuración o que
se reacciona infantil o adolescentemente al cuestionar determinadas
decisiones. Creo que como parte del sistema anticorrupción
la procuraduría expresar su preocupación cuando ocurren
situaciones como ésta de los supuestos 77 millones de dólares
que Montesinos entregaría o cuando se pide una cierta flexibilidad
en el trato a Montesinos, como si las condiciones de prisión
que está purgando fueran inhumanas o violatorias a las reglas
de Naciones Unidas. Un locutorio es un medio de aislamiento del
procesado para que éste no incurra en actos que ya cometió
en el pasado, como dar entrevistas internacionales o amenazar a
terceras personas. Montesinos tiene derecho absoluto a conferenciar
con su abogado, solamente que no hay contacto físico y eso
ocurre en los países más avanzados del mundo. Por
cierto ese locutorio que tanto incomoda a Montesinos, porque le
impide realizar algunas de las maniobras que le gustaría,
no constituye ninguna ilegalidad, por eso nos parece que este pedido
para retirar el locutorio es inconveniente, más aún
cuando viene de una altísima autoridad del Estado.
Exactamente.
La Fiscal de la Nación ha enviado una carta solicitando que
Montesinos sea tratado de forma justa y que se le respeten sus derechos.
Estoy citando a grandes rasgos el tenor de su carta pero es, en
resumen, lo que dice. Con esa carta Montesinos puede ir a la Corte
Interamericana de Derechos Humanos a plantear el debido proceso
para que se revise todo lo actuado.
Y además
sobre una base falsa, porque a mí sí me consta que
tanto el ministro Fernando Olivera como las autoridades penitenciarias
y los distintos jueces involucrados en este proceso, están
controlando que las condiciones en las que está Montesinos
reúna los estándares legales de cualquier nación
civilizada. Por lo tanto, darle argumentos sobre una base falsa
y decir que está en condiciones de prisión inconveniente
es darle la posibilidad a este sujeto para que mañana plantee
una acción contra el Estado argumentando que una alta autoridad
como la Fiscalía de la Nación, considera que la situación
en la que está detenido no es legal.
Eso no nos
queda claro como ciudadanía. ¿A quién defiende
la fiscalía? ¿No defiende a la sociedad? Montesinos
es el peor enemigo de ella.
Así es.
Pero primero hay que aclarar que por muy delincuente que haya sido
Montesinos se debe velar, en una sociedad civilizada, por sus derechos
y si está privada de su libertad está tiene que darse
en condiciones compatibles con su dignidad de persona humana. Creo
que la intervención de la fiscalía es razonable en
la medida en que controla de legalidad. Pero de ahí a llevar
a satisfacer ciertos niveles de exquisitez de Montesinos para que
no le pongan un vidrio de por medio y de decir que eso afecta su
derecho de defensa, es una afirmación que no tiene mucho
sustento.
En las calles
hay una sensación, que además mortifica a la gente,
sobre esta situación y ocurre que Ugaz se va. ¿Por
qué se va? Se dice que porque cobro buen dinero y ahora es
famoso.
Esos parecen
titulares de Expreso. Hay rumores y muchos, a raíz de una
campaña, precisamente, de ese diario. Se cree que vine a
la procuraduría a hacerme millonario y no he ganado un centavo
más del que ganaba antes de asumir el cargo y tampoco me
voy porque haya sido presionado o porque tenga cansancio o temor.
Simplemente considero que mi ciclo ya termino. Sin embargo, ahora
que el Estado montó un sistema de anticorrupción,
percibo que en la sociedad civil no hay una reacción sistémica
para luchar contra ella. Existe una cierta anomia social porque
no hay en las calles una suerte de reacción para sostener
y respaldar a las instituciones que vienen luchando contra la corrupción.
Por eso, parte de mi compromiso es, al dejar la procuraduría,
involucrarme en una organización de la sociedad civil que
tiene por objetivo la lucha contra la corrupción: Pro Ética,
organización a la que he sido invitado a participar y que
va a ocupar una buena parte de mi dedicación en el futuro.
Usted comenzó
su labor con Fujimori. Él mismo lo contrató. ¿Por
qué le aceptó a Fujimori el contrato?
Originalmente
a mí me convocó el ministro de Justicia, Alberto Bustamante,
con quien he compartido aulas en la universidad. Yo soy todavía
profesor en la Universidad Católica, él fue mi profesor
en algún momento y la primera solicitud no fue para ser procurador.
A mí me llamaron un día primero de noviembre y Bustamante
me planteó la necesidad de generar una orden de captura contra
Montesinos. Eran los días en que Fujimori estaba en esta
búsqueda loca en Chaclacayo. A mí por supuesto, como
creo que a cualquier penalista responsable, me parecía una
oportunidad extraordinaria: generar la captura para un individuo
que yo estaba convencido ya a esas alturas que era un delincuente
y que merecía ser sancionado. Por lo tanto, acepté
la solicitud y se preparó la primera denuncia que generó,
a su vez, la primera orden de captura contra Montesinos. Al día
siguiente el gobierno suizo notificó al Perú sobre
las cuentas de Montesinos por 48 millones de dólares. Ese
momento se me hizo la oferta para ser el procurador. Lo único
que vino a mi mente fue que si me daban las garantías de
autonomía para mi trabajo era un reto que no podía
dejar de asumir, me parecía absolutamente necesario que en
este país se iniciara, en ese momento, un proceso de saneamiento,
de ruptura con la impunidad que había sido la regla. Por
esa razón acepté.
¿Pero
no sospechó de Bustamante, que era un militante activo del
fujimorismo?
Creo que Bustamante
ha cometido graves errores políticos pero no hemos encontrado
evidencia, hasta el momento, de hechos delictivos. Como mucha gente
que estuvo vinculada al fujimorismo y que uno puede criticar su
posición política, pero no todos son ladrones.
¿No
tenía escrúpulos ni ética, pero no era ladrón?
No me toca a
mí calificar su posición política. Lo que sí
le puedo decir es que en términos penales no hay ningún
hecho que vincule a Bustamante con delitos patrimoniales.
Con relación
a las comisiones del congreso que convergen con Montesinos tenemos
información de que, básicamente, la información
delictiva que dio Montesinos a la comisión Estrada es la
misma que dio ante la fiscalía. ¿Cómo cree
usted que deberían actuar esas comisiones?
He venido planteando,
desde un primer momento, que todos los temas que ya están
en proceso judicial no deberían ser conocidos por ninguna
otra autoridad. De hecho hay una norma constitucional que señala
que ninguna autoridad debe abocarse a lo que ya es materia de conocimiento
del Poder Judicial y eso no por razones institucionales, sino porque
crea confusión y, de alguna manera, implica una manipulación
de la prueba que puede ser contraproducente para los intereses de
la investigación judicial. Todos hemos visto audiencias públicas,
en el congreso por ejemplo, en las que fueron exhibidos testigos
que tenían calidad de reservados o se anunciaron responsabilidades
penales de personas que iban a ser denunciadas, y que estaban alertas
o escamotearon pruebas o huyeron, etc. Lo más importante
de un proceso judicial es la reserva, por lo menos en su primera
instancia mientras se toman decisiones fundamentales. Las comisiones
investigadoras del congreso muchas veces se contraponen a estas
investigaciones y a estas reservas. Por supuesto no tenemos ninguna
razón para considerar que es inconveniente que el congreso
investigue. Nosotros mismos hemos coordinado, por ejemplo, con la
comisión Townsend en su momento, ahora lo hacemos con la
comisión que preside Javier Diez Canseco porque, consideramos,
que los delitos económicos que van a ser de su conocimiento
son aquellos que no hemos tenido tiempo ni capacidad técnica
para investigar, lo mismo que el tema de la deuda externa y otros
más complejos, como el manejo de los dineros de la privatización
etc.
Usted ha
dicho que hay tres testigos que han colaborado con la procuraduría
que han sido amenazados de muerte. ¿Quiénes son?
No puedo revelar
sus nombres porque están sujetos a procesos de colaboración,
pero sí le puedo decir que Montesinos ha seguido enviando
amenazas por Internet, por escrito y valiéndose de emisarios
no solamente a tres sino a varias personas, haciéndoles saber
que si dan información que lo perjudique va a tomar represalias.
Luego de su captura, en Venezuela se encontraron muchos correos
electrónicos de Montesinos y se ha establecido su estilo
redacción en el que curiosamente encontramos que utiliza
muchos diminutivos y, por ejemplo, dice "mi querido Ernestito
te solicito que colabores conmigo, de lo contrario tu nietecita
puede sufrir algún tipo de accidentito". Es una forma
perversa de Montesinos de amenazar a la gente y, efectivamente,
hay estas tres personas que han venido colaborando y que han sido
objeto de amenazadas.
¿Cuántos
testigos se han acogido a la ley de colaboración eficaz?
¿Cuántas personas han colaborado eficazmente con la
procuraduría y con la justicia?
Por intermedio
de la procuraduría han sido más de 25 las solicitudes
que hemos recibido y las principales ya están siendo materia
de procesos judiciales. El proceso de colaboración tiene
varias etapas: primero es la solicitud, luego un periodo largo de
verificación, que se hace con el Ministerio Público
y si se llega a verificar la información se firma un acuerdo
en el que intervienen la fiscalía, la procuraduría
y el solicitante. Ese acuerdo luego es entregado en el ámbito
judicial y si el juez lo aprueba tiene calidad de sentencia. El
primero que se ha aprobado es el de Javier Corrochano. En este momento
hay cuatro procesos más que están a nivel judicial
pendiente de aprobación.
¿El
de Matilde Pinchi Pinchi se va a aprobar?
Es uno de ellos
y quien decide si se aprueba o no es el juez. Nosotros esperamos
que sí porque consideramos que los términos del acuerdo
a los que se ha arribado con la fiscalía y con ella son satisfactorios.
Aparte de
Matilde Pinchi Pinchi, ¿quiénes son los otros? ¿
Luis Duthurburu?
Son muchísimas
las personas que han solicitado acogimiento. No sólo están
las 25 que han llegado por el camino de la procuraduría,
también están las que acudieron directamente a la
fiscalía que, me parece, son más de 40.
¿Pero
hay un límite?
El único
límite es el que establece la ley. Por ejemplo para poder
conseguir un beneficio y entregar un derecho a uno de estos imputados
por colaboración, ésta debe proporcionar información
eficaz y oportuna. Si viene una persona X y me cuenta cómo
se cometió un delito y luego vienen los otros diez que lo
cometieron con él, es información que ya no me interesa
porque no es oportuna ni eficaz. La fue el del primero. El otro
límite es que los cabecillas no pueden acogerse a ningún
tipo de beneficio, por eso me llamó la atención que
los abogados de Montesinos dijeran que él quería negociar
la entrega de estos famosos 77 millones de dólares a cambio
de que se le dé algún tipo de beneficio a su hija
o a su esposa. Eso no es posible, Montesinos no tiene margen de
negociación porque la ley lo excluye expresamente.
¿Cuántos
juicios se ha ganado usted en estos 14 meses?
He tenido 18
denuncias, de las cuales ya se han archivado cuatro y tengo catorce
pendientes. De hecho esta semana estoy citado en la policía
de drogas por supuesto delito de narcotráfico.
¿Quién
lo ha denunciado?
Un sujeto que
no existe. Hemos verificado en la RENIEC y hemos descubierto que
ha utilizado un nombre y un DNI falsos y he sido citado por la policía
para aclarar mi supuesta participación.
Era el costo
y usted lo sabía.
Absolutamente
previsible y la verdad es que no me altera el pulso esa situación
porque sé y tengo confianza porque no hay ningún hecho,
en mi carrera profesional o mi vida personal, que tenga carácter
delictivo.
Usted ya
lleva catorce meses investigando a Vladimiro Montesinos y mucha
gente se pregunta cuándo será condenado y cuánto
tiempo podría pasar en la cárcel, teniendo en cuenta
que muchas veces las condenas en el sistema judicial peruano son
cortas por algunos delitos o se suman. ¿En cuantos años
podría estar Montesinos libre?
El primer juicio
oral empieza mañana 28 de enero y es el caso de Alberto Kouri,
el primer caso que llegó a conocimiento de la autoridad judicial.
Creo hay más de 200 investigaciones y en casi todas está
vinculado, por alguna que otra razón, Montesinos y nosotros,
en la procuraduría, estamos convencidos de que más
de un hecho delictivo de los que se le imputan y que le está
siendo probado merecen sanción de cadena perpetua. En el
sistema peruano la pena máxima sala al resto de las sanciones,
por lo tanto si se consigue una condena de cadena perpetua el resto
de procesos se subsumen ahí y siguen el curso de éste.
¿Cuándo se podrá conseguir una sentencia de
este tipo? Yo estimo que todavía quedan algunos meses o años
por delante.
¿Años?
Éste
es un proceso complejo. Doscientas investigaciones no se pueden
procesar en un solo tiempo hay hechos que ni siquiera han sido materia
de denuncia todavía. Dentro de tres o cinco meses se seguirán
abriendo procedimientos, investigaciones y esto irá en un
proceso acumulativo que, creo, ni siquiera este gobierno terminará
de ver.
Años
de show. ¿Puede ganar Montesinos?
No creo. No
creo que una sociedad como la nuestra que ha sido tan impactada
permitiría jamás que Montesinos gane. Creo que vamos
a estar todos alerta para que eso no ocurra.
Gracias por
venir esta noche a Entre Líneas y por su gestión.
Por representar al Estado, o sea a todos nosotros en un juicio contra
el personaje que más a dañado a nuestra sociedad en
los últimos años.
Agradezco sus
palabras. Quiero decir que no solamente estoy agradecido a este
gobierno que decidió ratificarme en un encargo tan delicado
por cuenta del país, sino también a la prensa que
ha sido un aliado muy importante para la búsqueda de pruebas.
Al inicio de nuestra gestión casi todas nuestras denuncias
iban acompañadas de recortes periodísticos porque
eran las únicas fuentes de investigación válidas
que había en nuestro país. Este proceso no hubiera
avanzado como lo ha hecho si no hubiéramos tenido periodistas
de investigación bastante alertas que han posibilitado que
tengamos aliados muy importantes para nuestro trabajo.
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