Investigación
 Reportes
 Actualidad
 Entrevistas
 Cultural
 Columnas
 Economía
 Sociedad
 Boca Floja
 Multimedia
 Archivo
 Servicios
 Interactiva
 Especiales
 La Agencia

 

  Entrevistas 
14 de enero del 2002
José Ramón Vela, de Telefónica

José Ramón Vela: "Nos hemos reunido con alto mandos militares porque la relación con los organismos militares es muy importante".

Artículos anteriores

Director de Telefónica se reunión con Vladimiro Montesinos (08/01/02)

"Encontramos cables que no tenían explicación y con destino desconocido"

José Ramón Vela, director gerente de Telefónica del Perú, fue acusado por Vladimiro Montesinos de colaborar con el Fujimorato en las interceptaciones telefónicas. El ingeniero Vela conversó con Cecilia Valenzuela en el programa Entre Líneas, de Canal N, negó estas acusaciones y contó detalles hasta ahora no revelados de la relación entre Telefónica y el gobierno de Fujimori. Además, la situación de Canal N y el retiro de Locomotion.

Entrevista Cecilia Valenzuela / agenciaperu.com

Usted ya declaró cuál fue su relación con Vladimiro Montesinos. ¿Por qué cree que Montesinos ahora lo acusa de haber sido el cómplice en la empresa de telefonía?

He dado muchas vueltas al asunto para intentar explicar el por qué. Tengo varias teorías, pero la que me parece más sólida y me tiene más convencido últimamente es el de la venganza.

¿Por qué razón una venganza?

Simplemente porque no colaboramos con ellos. De todas las teorías que hay, de distintos calados y longitudes en el tiempo, con la que me estoy quedando últimamente es la de la venganza. Probablemente les interese para las condenas que les pudiera corresponder en los juicios, pues no será lo mismo si Telefónica colaboró o no.

¿Por qué a su persona ingeniero Vela? ¿Por qué no a otro funcionario?

Supongo que porque soy el máximo responsable ejecutivo de Telefónica.

Esta última semana Montesinos, según el congresista Luis Iberico, volvió a ratificar ante la subcomisión que Telefónica del Perú estaba de acuerdo con la interceptación del espionaje.

Sí, pero yo también me ratificaré si es que me lo piden. Es imposible que las declaraciones de Montesinos sean verdad porque él dice que cuando Antonio Paúcar -ex presidente de la Compañía Peruana de Teléfonos (CPT)- dejó Telefónica, yo me hice cargo de la coordinación de la interceptación telefónica. Debo aclarar que el señor Paúcar dejó Telefónica en enero de 1998 y ese año yo estaba en Argentina, a donde había sido trasladado hacía tres meses y no volví al Perú, sino nueve meses después. Era imposible que ocurrieran los hechos que relata Montesinos, porque yo estaba trabajando en otro país y en otra actividad. Por lo menos esa parte de la historia es mentira. Así hay otras muchas. Telefónica tiene un código de ética que define claramente su accionar y no participa jamás en interceptaciones telefónicas porque lo prohíben las leyes. Las transnacionales tienen unos códigos de ética muy estrictos y para nosotros está claro que la empresa no va a auspiciar ni subvencionar a ninguna campaña política ni a tomar partido político por nadie. Es simple lógica, porque si tenemos una vocación de permanencia a largo plazo en los países donde operamos, sería estúpido dedicarse a subvencionar o a dar fondos para una campaña política. No lo hacemos y no lo haremos.

Sin embargo, se sabe que la interceptación se realizaba a políticos tanto de la oposición como del gobierno; a personalidades, a periodistas y a todas las personas que estaban vinculadas de alguna que otra forma a la cúpula de la mafia fujimontesinistas, es decir a esposas, hijos, amantes, socios, amigos, colaboradores, etc. Si el carácter de la interceptación fue masivo, ¿cómo podemos, realmente creer que la empresa no tenía conocimiento?

Esa es una de las grandes dudas y una de las preguntas que me hacen con mayor frecuencia. La mayoría de la gente, entre las que me incluyo, conoce poco de interceptación telefónica. Nosotros somos especialistas en telefonía clara y legal, esto es en dar servicio y no en la parte oscura, del espionaje y esas cosas. Interceptar no es unir dos hilitos, ahora hay infinidad de tecnologías supermodernas y militares que desconocemos y que más parecen de la Guerra de las Galaxias. El propio Vladimiro Montesinos habla de un equipo que compró y que, decía, le permitía escuchar los teléfonos celulares apagados. No sé si será verdad, a mí me resulta difícil de creer, pero supongo que debe haber algún equipo en el mercado que pueda hacer este tipo de interceptaciones. Lo cierto es que hace muchos años que no se necesitan operadoras de telecomunicaciones, pero también es cierto que, según las investigaciones, habría algún trabajador involucrado. Telefónica tiene, directamente en planilla, diez mil trabajadores; a ellos hay que agregar el personal de las empresas que contratamos, con lo cual superamos las 32 mil personas. Entonces, Montesinos que ha corrompido y ha comprado tantas conciencias pudo encontrar, me imagino, fácilmente algunas personas que hubieran colaborado. Pero lo que sí aseguro es que Telefónica, como empresa, jamás ha participado en ese tipo de prácticas, ni participará.

Usted ha realizado investigaciones internas durante los años en los que había denuncias periodísticas de interceptación. Una de las cosas que el congresista Iberico ha dicho es que Montesinos ha confirmado como ciertas las publicaciones y los reportajes periodísticos que denunciaban las interceptaciones desde el año 1997. También dijo que los periodistas acertamos cuando denunciamos, no sólo la interceptación, sino también los lugares donde éstos se realizaban en secreto. ¿Ustedes no tomaban en cuenta estas denuncias y estas publicaciones?

Nuestra función llega hasta un punto determinado y es la denuncia. La información que los periodistas tienen la ponen en conocimiento de la opinión pública y, supongo, de las autoridades. Nosotros hacemos lo mismo. Cuando detectamos algo lo ponemos en conocimiento de las autoridades, que es la que tiene que investigar. Hemos puesto más de 900 denuncias sobre actuaciones extrañas en la red, que pasan por robo de cable y de línea y supongo que también habrá algo sobre interceptación. Lo que ocurre es que no seguimos investigando porque esa misión le corresponde a la policía. Los que sí hacemos y periódicamente son auditorias, tenemos un equipo que va por sorpresa revisando cosas de la empresa. Entre las cosas que, lógicamente, se han estado revisando todos estos años son los repartidores en las zonas más sensibles de la red, donde pudieran estar ocurriendo no solamente interceptación telefónica, fraude, robo de línea y una serie de cosas que afectan a los clientes.

¿Cuándo comenzaron estas auditorias?

Desde el principio; desde 1994, cuando compramos CPT. Y de hecho se han detectado muchas irregularidades, se ha sacado personal y se han hecho denuncias ante la policía.

¿Estas denuncias son también desde 1995?

Sí. Ahora no hay que olvidar que Telefónica no posee aparatos para interceptar telefónicamente porque no grabamos las conversaciones, simplemente pasan por nuestras redes. Sin embargo mucha gente, incluso algunas autoridades, piensa que las conversaciones quedan grabadas. Nosotros jamás grabamos las conversaciones telefónicas y no tenemos equipamiento para ello. Nuestra red no está preparada para ello. El que quiera grabar una conversación tiene que utilizar elementos ajenos a Telefónica. Como decía, hemos hecho auditorias de todos los distintos elementos que pertenecen a la red y que pudieran ser sensibles no sólo para la interceptación telefónica sino para el robo de línea, que también estuvo muy de moda largo tiempo. Se detectaron mafias internas que ya salieron pero sabemos al servicio de quién o de quiénes estaban. A lo mejor simplemente eran fraudes o además de fraudes hacían otras cosas. Nosotros hemos hecho una labor de limpieza importante.

Usted ha declarado que tiene pruebas para desmentir la acusación de Montesinos. ¿Tiene documentos, grabaciones o algún elemento gráfico?

Pruebas hay directas e indirectas. Como prueba directa ya expliqué que no era ni es posible que nosotros colaboráramos. Se habla, por ejemplo, de que han descubierto 19 ó 20 pisos en Lima y en provincias destinados a la interceptación. Si Telefónica hubiera colaborado no hubiera necesitado tantos pisos para hacerlo. Hay muchas otras pruebas que se pueden argumentar como por ejemplo las instrucciones que se daban dentro de la empresa. Por ejemplo, yo me reúno cada tres meses con los aproximadamente mil mandos y directivos que tiene Telefónica y comentamos los resultados trimestrales y se les informa de determinadas directrices. Cuatro de estas reuniones están grabadas porque se transmitieron por videoconferencia a provincias. En ellas claramente he tocado el tema de la interceptación telefónica y dimos directrices clarísimas para, en caso de detectar alguna, denunciar inmediatamente el hecho y ponerlo en conocimiento de la organización y de su jefe.

Frente a la denuncia que hizo el congresista Javier Diez Canseco sobre la computadora que está conectada a las oficinas de Telefónica desde la ONPE a través de la fibra óptica, ustedes han dicho que forma parte de la conexión entre ambas instituciones. Pero un informe que apareció recientemente en la prensa, firmado por el especialista Farik Matuk, dice que estos equipos de cómputo, vinculados con la preparación del padrón electoral, tienen una capacidad instalada ociosa de alrededor de un 90 por ciento y que al tener conexión con la telefonía data permiten un reconocimiento para un total de cinco mil registros de voz en tiempo real, es decir, a la vez.

Lo que dice ese informe es que se podría haber utilizado superordenadores con esa capacidad para grabar conversaciones telefónicas. Supongo que también podría haber dicho que se podría haber utilizado este gran computador para otros cincuenta mil tipos de aplicaciones. Lo importante es que tenía una conexión con Telefónica, que la ONPE contrata y que es un servicio que la empresa brinda públicamente y que está regulado como tantos otros que tenemos. Yo no digo que se haya o no utilizado ese ordenador para hacer interceptación telefónica. Lo que sí le aseguro es que Telefónica, en el otro extremo de ese circuito, tendría que haber puesto algo, cosa que no ha hecho. Pero además esas conexiones son necesarias para los procesos típicos de la ONPE. En el último proceso electoral, transparente fuera de toda duda, se instaló una capacidad doce veces mayor a la usual.

Cuando compran CPT en el año 1994, ustedes ordenaron una auditoria inmediata y enviaron a sus técnicos a revisar las instalaciones. Pero acá en el Perú se interceptan las comunicaciones y los teléfonos desde la época del gobierno de Alan García. ¿Cuando ustedes asumieron el cargo, encontraron este problema?

Nosotros habíamos hecho unos trabajos de diseño de la red y sabíamos qué red queríamos y cuál teníamos. Sabíamos que teníamos que sustituir toda la planta externa, y no tanto porque hubiéramos investigado y supiéramos que se estaba haciendo interceptación telefónica, sino porque técnicamente esa red estaba absolutamente obsoleta. Por ejemplo, los cables que existían en la red peruana eran muy antiguos, con cubierta de papel y muy sensibles a la humedad. Todo eso daba mala calidad. Sabíamos que teníamos que cambiar todos los cables y botarlos a la basura y esto es lo que se hizo. En el proceso de sustitución de los cables se encontró algunos que no tenían explicación y con destinos desconocidos. Todo se sustituyó con cables nuevos y tecnologías mucho más modernas y de mayor calidad. Ahí terminó todo. No nos dedicamos a investigar para qué estaban esos cables, quién los instaló ni quién los compró porque nuestra primera obligación era poner operativa a la compañía lo más rápido posible y con un servicio de mejor calidad.

Usted ha dicho que visitó el Servicio de Inteligencia en tres oportunidades, que habló con Montesinos sobre tres temas distintos. Pero ¿sólo habló sobre esos tres temas o hubo también otros temas?

Yo visité el SIN en tres ocasiones. La primera de ellas yo no sabía que iba porque había quedado para almorzar con José Francisco Crousillat y recién cuando subí al carro me dijo a dónde íbamos a ir. En alguna ocasión él ya me había manifestado que tenía que conocer a Vladimiro Montesinos. Cuando llegamos me encontré con los entonces ministros Víctor Joy Way y Alberto Pandolfi, éste último a cargo de la cartera de Transportes y Comunicaciones, y con Vladimiro Montesinos. Lo primero que me sorprendió fue encontrar gente tan relevante del gobierno sin haber sido una invitación preparada.

¿Pero usted sabía lo que era el SIN? ¿Se asustó? ¿Se sintió incómodo?

Sí, claro sí sabía lo que era y no me asusté. Pero sí no me sentía a gusto porque uno no está en su ambiente ni está en su entorno, pero sí que tenía claro qué era lo que tenía que hacer.

¿Se sintió como un rehén?

No, lo que yo sentí era que tenía que hacer una gran faena y lidiar con un toro complicado que tenía en la mesa. No sabía para qué me querían y de hecho algunos de los temas que se tocaron en la conversación eran verdaderamente intrascendentes. Pero sí hubo algunos otros muy importantes.

¿Ahí fue cuando le pidió que retirara usted la señal de Canal N?

Sí, al concluir mi conclusión fue que el objetivo de esa reunión era que querían sacar del aire a Canal N.

¿Dejo traslucir Montesinos qué era lo que era lo que más le molestaba de Canal N?

En la conversación se habla de El Comercio, de su personal y de que no están dando informaciones coherentes del gobierno, no estaban colaborando. Había un desagrado general con la familia propietaria.

Esa versión, que usted ha hecho pública en estos días, ha sido ratificada por el presidente del directorio de Canal N, Bernardo Roca Rey, quien nos hizo saber que usted se lo comunicó en su momento. Nicolás Lúcar ha dicho que es mentir que le hayan pedido que intervenga para que Canal N contrate a ese periodista.

Es justo lo contrario. En ese momento, recuerdo, Nicolás Lúcar había salido de América Televisión y se hablaba de una discusión entre él y los Crousillat. Ellos probablemente tuvieron miedo era que Canal N fichara a Nicolás Lúcar y por lo tanto que éste se dedicara a hacerle la guerra.

¿En algún otro país donde Telefónica tiene inversiones han tenido que soportar este tipo de presiones? ¿Han tenido que ir sus funcionarios a ver al jefe del Servicio de Inteligencia?

La verdad es que desconozco. Lo que sí es verdad es que nos hemos reunido con alto mandos militares porque la relación entre las empresas operadoras y los organismos militares es muy importante, porque ambas redes se necesitan.

CANAL N : MAYOR RATING EN SEÑAL DE CABLE

Telefónica ha tenido una evolución importante en nuestro país, incluyendo a sus empresas colaterales como la que provee de cable. Una encuesta última de CPI señala que Canal N es la señal de mayor audiencia en el cable. La misma encuesta también señala que desde 1999, año de la aparición de Canal N, se ha triplicado la publicidad en cable.

Consultado respecto a si su decisión de mantener Canal N fuera de las presiones de Montesinos se debió a lo rentable que estas cifras resultaban para Telefónica, el ingeniero Vela dijo que para era cierto que el cable en el país ha tenido un desarrollo importante, no sólo a nivel de noticias sino también en las otras áreas como deportes. Pero él, en particular, dijo sentir un orgullo especial por haber participado, de alguna manera, en el proyecto de Canal N desde que se iniciaron las conversaciones hasta que se cristalizó en un canal de noticias.

LOCOMOTION

Respecto al retiro de Locomotion de la programación de Cable Mágico, el máximo representante de Telefónica dijo que éste forma parte de un paquete de señales dentro de los cuales hay varios que no tienen mucho rating. Precisó que éstos se están renovando con ofertas nuevas pero que a la vez están intentando, intensamente, llegar a un acuerdo para la reposición del popular canal de animación.

    Más en Entrevistas

  Buscador
  Especiales
 Interactiva
FORO
ENCUESTAS

Derechos Reservados © 2006 / agenciaperu.com / Lima - Perú