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Habla
el hermano de "Tito"
Edgar
Cruz es el hermano de Eduardo Cruz Sánchez, conocido como
el camarada "Tito", el subversivo que, según todas
las investigaciones, fue capturado vivo y ejecutado inmediatamente
después de la operación Chavín de Huántar.
En la siguiente entrevista, el hermano de "Tito" cuenta
algunos detalles de la vida del terrorista cuya muerte ha desencadenado
una controversia judicial y política.
Entrevista Paola Ugaz / agenciaperu.com
(Fotos Daniel Yovera)
¿Quién
era "Tito"?
Era el hermano mayor. El número seis de la familia. A Eduardo
le gustaba estudiar y el deporte, el kung fu. Era un buen hermano,
abnegado. Vino a Lima a estudiar ingeniería química
en la San Marcos, porque nosotros somos de Pomabamba en Ancash.
Y es cuando nos empezamos a distanciar un poco. Nos encontrábamos
cada fin de año.
¿Cuándo
se enteró la familia que Eduardo pertenecía al MRTA?
A raíz de la primera intervención de San Marcos, en
1988, cuando mi hermano es detenido en la universidad y llevado
al penal Castro Castro.
¿Qué
es sintió usted al conocer esta noticia?
Todos en la familia nos sentimos preocupados. Empezamos a pensar
en él, en su seguridad. Y más todavía, en cómo
había llegado ha ese estado sin comunicárnoslo a nosotros
al menos. Nos causó mucha extrañeza eso. Conociéndolo
a él, un muchacho tranquilo.
¿Nunca
pensó que lo que hacía su hermano era reprobable?
Él era un hermano deseoso de salir adelante. Y sobre todo
es una persona que se ha jugado la vida por un ideal, que tal vez
muchos no entienden, pero desde su punto de vista era con la única
finalidad de buscar la justicia para los postergados, los más
necesitados.
¿"Tito"
escapó de Castro Castro en 1990 junto a Polay?
Tengo entendido que sí. En el 90. Todo llevaba a que mi hermano
no había participado en actos delictivos. Estaba a punto
de ser liberado mi hermano, pero se presenta la oportunidad de salir
de con sus compañeros. Después se va a la selva. Ya
sus visitas a la casa eran esporádicas. De manera muy sorpresiva.
Realmente nosotros no esperábamos el momento que él
apareciera. Era ocasional, en el momento menos esperado.
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| Edgar
Cruz cuenta cómo vivió su familia la militancia
de su hermano "Tito", en el MRTA (Foto: Daniel Yovera).
(Más
Fotos) |
¿Cómo
se enteran que su hermano es uno de los secuestradores en la residencia
del embajador japonés?
Cuando ellos comienzan a comunicarse con la prensa se filtra por
ahí que uno de ellos era "Tito". Para aquel entonces,
nosotros ya sabíamos que mi hermano tenía esa denominación.
A nosotros nos llenó de mucha preocupación por la
vida de mi hermano y por la vida de los demás. De todos los
que estaban en la embajada. Porque estaban expuestos a cualquier
situación de violencia. La preocupación fue extrema
para nuestra familia.
¿Qué
opina de la conducta de su hermano?
Yo no estaba de acuerdo con el actuar del movimiento. Todos luchamos
por la verdad, por la justicia por la situación más
favorable a los más necesitados. En lo que no estábamos
de acuerdo era con la metodología, con los medios que ellos
usaban para conseguir esos fines.
¿Es
cierto que la pareja de "Tito" era miembro del MRTA?
Sí, tenía su pareja con quien pensaba mas adelante
tener una vida matrimonial, pero ella lamentablemente estaba presa,
sentenciada a 30 años de presión en Santa Mónica.
Entonces yo me imagino a mi hermano haciendo lo posible para que
la liberen.
¿Qué
pensó al descubrir que los 14 emerretistas fallecieron luego
que el ejército rescatara a los rehenes?
Lo primero que
me llenó, lo que me embargó, fue una terrible tristeza
al saber que mi hermano mayor había fallecido. Pero siempre
guardaba la esperanza de que él hubiera podido salir de la
embajada. Y pensaba que en algún momento íbamos a
encontrarnos. Nosotros sabíamos lo rápido que era
mi hermano e incluso las situaciones difíciles que él
supo afrontar. Entonces, pensábamos que él había
salido con vida efectivamente.
¿Qué
pasó después?
Cuando se dio la intervención de los comandos a la embajada
y se dio la posibilidad de rescatar su cuerpo, la familia decidimos
no recoger el cuerpo, porque ya mi hermano estaba muerto, y no nos
parecía prudente.
¿Pero
ustedes sabían que Tito cometió uno de los peores
crímenes al secuestrar durante 126 días a 71 personas
y corría el riesgo de morir?
Yo no quisiera pronunciarme al respecto, yo respeto mucho a
los rehenes, son familiares de algunos amigos. Lo único que
mi familia reclama es que se haga justicia con mi hermano, ya que
él estuvo con vida después de la operación.
No me pronuncio sobre la embajada, sin duda que fue una situación
muy mala y negativa, pero igual de negativa es la ejecución
de mi hermano cuando estaba rendido.
¿Cuándo
empieza a sospechar que Tito había sido asesinado?
Cuando se da la exhumación (marzo del 2001), ahí es
cuando de manera directa yo reconozco que el cadáver era
de mi hermano, por la dentadura. Luego estaba el testimonio del
ciudadano japonés que certifica que mi hermano salió
con vida después de terminada la operación. Realmente
es que yo me empiezo a preocupar por la justicia. Porque de comprobarse
esto, algunos militares habrían cometido excesos con mi hermano.
Entonces, tomamos la decisión con mi familia de apoyar el
proceso que ya se venía gestando, a través de Aprodeh,
para saber cómo había muerto.
¿Qué
espera usted de la justicia peruana?
Los militares no respetaron la vida de mi hermano. Y lo que nosotros
queremos es realmente es ir hacia delante, determinar a los responsables
y que se aplique la sanción que corresponde.
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