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11 de noviembre del 2002
Álvaro Vargas Llosa:

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Columnas: "Carta Desde la Clandestinidad" por Álvaro Vargas Llosa

"Toledo le tiene miedo al juicio público"

Desde la clandestinidad, el escritor Álvaro Vargas Llosa declaró al periodista José Musse Torres. La siguiente entrevista es una cortesía de www.vargasllosa.org.

agenciaperu.com

JMT: Por algún tiempo la voz rampante en la oposición era sacar del poder al Ing. Fujimori cueste lo que cueste. Sin embargo, para muchos la lavada nos ha salido más costosa que la misma camisa ¿Crees que efectivamente nos ha costado más?
AVLL: Era indispensable que acabara el régimen autoritario. Pero hay muchas democracias. La peor es aquella que por devaluarse tanto abrió las puertas al golpe de Fujimori. Aquella se devaluó en doce años. Toledo la ha devaluado esta vez en cuestión de meses, con actos de corrupción y abuso de poder, y sobre todo destruyendo la credibilidad de la palabra empeñada.

JMT: Cuando decidiste apostar por el candidato Toledo. No supusiste que cualquiera que gobernara el país encontraría el famoso andamiaje mafioso que le permitiera sofocar a la oposición como quisiera. ¿Alguna vez lo discutiste con el Presidente Toledo?
AVLL: Si, y lo dije en público. Por eso pedí el voto blanco y nulo (junto con dos millones de votantes) Había que ponerle candados institucionales a sistema para que no pasara Toledo a usar los mismos instrumentos heredados de Fujimori y Montesinos. Como se lo reprocha hoy el Perú, no hizo las reformas que debió hacer.

JMT: ¿Hiciste una revisión retrospectiva y analítica del candidato? Porque te divorciaste muy rápido de él.
AVLL: Cuando por un milagro, en marzo del 2000, Toledo pasa de 10 por ciento a 50 por ciento en pocos meses y le roban la elección, él hizo lo que algunos pedíamos desde 1992: salir a las calles. Hice lo coherente: salir con él y organizar la resistencia civil junto a él y un grupo osado. También lo ayude a ser creíble en el exterior en un largo recorrido diplomático. Era indispensable para provocar la transición. Una vez que se volvió candidato me pidió acompañarlo y asumir el ministerio de Exteriores en el gobierno. Le dije en público y en privado que no, pero que haría campaña con él. Una vez que vi el entorno peligroso y poco ético que lo rodeaba en vísperas de llegar al poder, y conocí su historia de trampas judiciales y presiones a los medios de comunicación, y manejos gerenciales dudosos en la campaña, perdí toda la ilusión. Llegó el caso Zaraí gracias a la denuncia de Jaime Bayly y luego la reunión que por su intermedio tuve con Zaraí y su madre Lucrecia decidí romper con la campana y advertir a país que era mejor no esperar un gran cambio porque no lo habría. Que alivio siento hoy, a la luz de lo ocurrido con su gobierno.

JMT: ¿Sospechas que hay actualmente un diálogo Montesinos-Toledo?
AVLL: Creo que Toledo le tiene miedo al juicio público. Se ha dicho mucho que Montesinos le sabe cosas. Nunca se ha podido comprobar. Lo que es obvio es que tiene temor, porque las declaraciones que hizo hace algunas semanas previendo la posibilidad de beneficiar a Montesinos "en el interés de la seguridad nacional" (declaraciones a la CNN), que tanto escándalo provocaron, dan que pensar. Seria el ultimo sorprendido si el día de mañana descubriéramos algo.

JMT: ¿Quién maneja la línea dura del gobierno contra ti? ¿Alejandro Toledo o Eliane Karp?
AVLL: El trabajo sucio ocurre así. Toledo lo incentiva, Eliane lo organiza con Pollack, el asesor clave de Toledo y fontanero político, y Fernando Olivera (flamante embajador en Madrid, pobre madre patria) manipula jueces, fiscales, procuradores, etc...

JMT: ¿Cuántos días llevas perseguido políticamente?
AVLL: Casi doce meses. Me he dedicado, a salto de mata, en los respiros de mi defensa, a escribir dos libros. Uno, contando la Conquista desde la perspectiva de la hija mestiza de Pizarro, saldrá en España y Latinoamérica en pocos meses. El otro, una critica a la década liberal de los 90 -en el fondo un análisis de porque todo, desde el populismo hasta el liberalismo, han fallado en América Latina- saldrá en Estados Unidos en inglés primero y luego en castellano en otros países.

JMT: ¿Has considerado en algún momento entregarte a las autoridades judiciales?
AVLL: No hay autoridades judiciales. Hay delincuentes judiciales y policiales en esa operación. De chiquito me enseñaron en el colegio que a los matones nunca se les baja la cabeza.

JMT: Susana, tu esposa se ha convertido en tu fiel escudera ¿Esta ella segura? ¿Hay amenazas contra la familia?
AVLL: Los primeros meses fueron muy duros. A Susana la siguieron agentes del gobierno. Cuando Susana apoyo a Zaraí en una rueda de prensa, me dictaron la orden de captura y la declaración de contumacia, el mismísimo instrumento que uso Montesinos contra sus críticos (Montesinos, dicho sea de paso, también me abrió acusaciones en la fiscalía por traidor a la patria). Le mandaron matones por la tarde, que le decían perra y amenazaban con golpear a nuestros hijos. La siguieron todo el día. A mis hijos he hecho todo lo posible para protegerlos de este salvaje criminal asedio, no solo físicamente sino también emocionalmente. Creo haberlo logrado. Mi mayor preocupación fue siempre que Toledo y su mujer, usando a los israelíes, les provocaran algún "accidente" a Susana o los niños. Sé que estoy lidiando con gente vil y además encanallada por el poder, que en el Perú es ilimitado para un Presidente y su entorno.

JMT: En el lado humano. ¿Cuánto tiempo puedes estar lejos de tu esposa e hijos?
AVLL: He pasado temporadas pero lo duro fueron los primeros meses. Luego un hecho providencial, un grupo de policías que tenían la misión de arrestarme y me salvaron, pudieron resolver eso, al menos por ahora. Nunca he contado el episodio porque no quería ponerlos en riesgo. Las peores persecuciones siempre son redimidas por gentes del aparato del Estado que son capaces de un instante de nobleza. N siquiera sé quienes son, ni conozco sus nombres. Es fascinante: escribí "En el reino de espanto" admirando esos héroes secretos que luchaban desde adentro del aparato por redimir a la causa de la libertad y no sospechaba que yo mismo seria algún día objeto de su grandeza anónima. Cuando me tuvieron, pudieron haberme encerrado y prefirieron quedar bien con su conciencia dejándome ser libre, solidarizándose conmigo y compartiendo conmigo la información que tenían sobre como se había tramado esta operación de baja ley en Palacio.

JMT: Ser periodista y tener juicios por difamación son casi dos palabras que van profesionalmente en una misma línea. Hasta se podía decir que un periodista sin juicios simplemente esta haciendo una carrera insípida y desapercibida. Sin embargo tu situación ha cambiado dramáticamente ¿Sientes que tu vida corre peligro? ¿Qué viene después de acusarte de secuestrador?
AVLL: Los juicios por difamación fueron la coartada, como ocurría en tiempos de Montesinos, que siempre perseguía periodistas bajo ese pretexto. Mi declaración original -que el Perú modernizaba su flota aérea en secreto y que Toledo había comentado su decisión con sus asesores- ya esta comprobada hasta la saciedad y el propio Toledo, después de negarlo, ha tenido que admitirlo diciendo con ese cinismo que le es característico, que "no permitirá" que "ningún periodista le impida modernizar los aviones". Maravillosa ironía...Ocurre que ellos necesitaban un pretexto. Como ese pretexto quedo sin piso, ahora me acusan, delirio montesinesco donde los haya, de !!!secuestro!!!!!!!! Pronto seré un asesino o un violador. La miseria moral de quien persigue no conoce limites mas allá de la fuerza que tenga el perseguido para defenderse. La mía es muy pequeña porque no hay Estado de Derecho, no hay una sola institución que proteja mis derechos. La inmensa mayoría de peruanos lo ve igual que yo y entiende que soy objeto de una cobarde persecución por decir la verdad en la campana electoral, pero no hay un sistema de derechos sólido, de modo que esa ventaja numérica es desventaja institucional.

JMT: ¿La SIP apoya tu caso? Como interpretas los aplausos que recibió el Presidente Toledo en la última reunión.
AVLL: Si, varias organizaciones apoyan mis reclamos de justicia. La SIP hizo referencia explicita al acoso judicial en su informe sobre el Perú y ha estado en contacto continuo conmigo. Los aplausos en su reunión son los mismos que le daban a Fujimori, un gesto de relaciones publicas.

JMT: Mario Vargas Llosa cuando habla duro provoca terremotos. Su influencia mundial como líder de opinión es cada vez mayor. Dijiste en una entrevista que se pronunciaría después de su ayuno en Marbella. Este ya finalizó y no se pronuncia sobre tu caso. ¿Esta sacrificando a un hijo por algo superior al gobierno de Toledo que es la democracia peruana? o ¿Hablamos de desavenencias de fondo y forma?
AVLL: Mi padre criticó los juicios antes de salir de Lima, pero desde entonces no ha conocido en detalle los alucinantes episodios de esa persecución. Se fue pensando que Toledo cumpliría la promesa que le hizo en Palacio de Gobierno cuando le dijo que la persecución acabaría. A las pocas horas de esa reunión, Toledo les dijo a sus asesores en otra reunión: "Lo he hecho cholito", frase muy peruana que quiere decir: lo he engañado, soy mas vivo que él. Mi padre, que padeció en carne propia la injusticia de un tribunal por el caso Uchuraccay y que combate el abuso de poder, sabe bien la monumental venganza política que hay detrás de esa acoso.

JMT: Has tenido éxito como gurú. Advertiste al Presidente lo que tenía que hacer en el caso Zaraí. No escucharte le ha costado mucho y al país más. ¿Te atreverías a especular sobre el mandatario? Con tan bajos ratios de aceptación popular ¿Crees que terminará su gestión?
AVLL: Siempre supe que el tiempo pondría las cosas en su lugar. El tiempo es el gran sucedáneo de la Justicia en los países injustos. Siempre supe que Zaraí seria reivindicada, que el país conocería la dimensión nada ética de Toledo, que saldría a la luz ese entorno despreciable. Pero también sabia que había un precio alto que pagar por decir las cosas antes de tiempo aguarle a mucha gente la fiesta democrática que Toledo me aguo a mi en la campana. Toledo debe acabar su mandato. Solo si corrompe la democracia a niveles que hacen peligrar la propia democracia deben entrar a funcionar los mecanismos constitucionales para reemplazarlo, como paso con Collor de Mello en Brasil. En ningún caso y bajo ninguna circunstancia, deben intervenir los militares. Aprendamos por una vez en nuestra historia a resolver nuestros líos entre civiles.

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