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Ketín
Vidal: "El tema se ha politizado"
Antonio
Ketín Vidal, el artífice de la captura de Abimael
Guzmán un ya lejano 12 de setiembre de 1992, habla sobre
los pormenores de esta exitosa operación, y opina sobre cómo
es recordado este suceso en la actualidad.
Entrevista Cecilia
Valenzuela / agenciaperu.com
El décimo
aniversario de la captura de Abimael Guzmán es una fecha
importante para la sociedad peruana, pero debe ser mucho más
que importante para usted.
Lamentablemente, después de la captura de Abimael Guzmán,
han ocurrido una serie de circunstancias que no ha permitido que
la opinión pública conozca a plenitud cómo
se ingenió y estructuró todo ese trabajo para llegar
a esa conclusión. El tema se ha politizado, y también
se lo ha tratado con mucha mezquindad por parte de la propia oficialidad,
en fin, este trabajo tan importante ha tenido un manejo inmerecido
este trabajo de la DINCOTE dentro de un conjunto de otras operaciones,
como es la captura de Polay, de Víctor Cárdenas, o
la cúpula de Sendero Luminoso (SL) y el MRTA.
¿Qué
significó SL para el Perú?
SL para el Perú, desde mi punto de vista, llegó a
constituirse en una verdadera amenaza para la estabilidad, hasta
el punto de que llegó a influir en el estado de ánimo,
psicológico, de la colectividad: había confusión,
desesperación, y hasta cierto punto desesperanza, a través
de los asesinatos, los coches bombas, los apagones, todo ese conjunto
de acciones criminales. Aparentemente no había en el horizonte
una clara solución.
¿Fue
necesario el 5 de abril del 92 para capturar a Guzmán, o
golpear en la médula a la organización terrorista?
Los trabajos que se hicieron en la DINCOTE, tanto la captura de
Abimael Guzmán como de los otros líderes senderistas,
han respondido a una estrategia que se dio en el ámbito meramente
policial. No puedo desconocer el aspecto económico que el
gobierno dio para hacer esos trabajos, pero sin embargo este es
un tema que se ha desarrollado estrictamente en el ámbito
policial.
Este trabajo
venía de años atrás, porque cuando en los años
ochenta SL declara la guerra al Perú, las Fuerzas Armadas
no sabían quién era el enemigo, no sólo no
lo veían sino que no lo conocían realmente.
Ese es verdad, para ser honestos, esto ha sido un proceso, y a través
de éste se han venido acumulando una serie de informaciones.
No es algo que haya surgido a último minuto, todos han contribuido
a lo largo de estos años al desmontaje de este grupo. Como
SL trabajaba en la clandestinidad, creo que hubo un error en la
estrategia en el ámbito policial, se trabajo como si ella
fuera organización criminal con algunas características
muy peculiares. Pero hubo visión, creo, inexacta del problema.
¿Qué
no era política?
Por eso es que cuando asumimos el comando de la DINCOTE hacemos
una reorganización total, privilegiando el campo de la inteligencia.
¿La
mayoría de los hombres de la DINCOTE tuvieron que estudiar
el maoísmo, por ejemplo?
Si, claro, como parte de su trabajo, porque como podía hacer
interrogatorios a esta gente que venían de preparación
que tenían en cuanto al marxismo, leninismo, "pensamiento
Gonzalo", como ellos decían, lo tenían casi de
catecismo.
¿Eso
sirvió también para mimetizarse un poco, para saber
cómo pensaban, qué iban a hacer, cómo iban
a reaccionar?
Si, sobre todo para los aspectos del interrogatorio, pero para cosas
más específicas, no se sabían quiénes
eran, incluso Abimael Guzmán era casi como un mito, un diario
de SL comentó que había muerto, luego salió
en unos videos, y luego de los trabajos de la DINCOTE el año
1991 recién nos convencimos de que Abimael estaba con vida,
por eso es que hubo una reorientación en el trabajo, teniendo
un énfasis adicional en la parte de inteligencia operativa.
Yo reconozco y saludo el trabajo anterior, aunque fue hecho por
un grupo reducido que hizo enromes esfuerzos y también lograron
trabajos importantes. Pero esta noche quiero rendirle un homenaje
a toda la gente de la DINCOTE, muchos de los cuales nunca han tenido
la oportunidad de salir en los canales de televisión, y han
hecho un trabajo anónimo y silencioso, mientras otros hemos
disfrutado de las victorias y las autorías.
Exactamente,
la publicidad de la captura creo una rencilla entre los entonces
coroneles Miyashiro y Jiménez, junto con usted. Para nosotros,
como ciudadanos, es doloroso ver que entre uno y otro lado hay encono.
¿Por qué se produjo?
Es muy lamentable que haya ocurrido esto, pero yo siempre traté,
a través de estos años, estar por encima de estas
mezquindades. Fue poco comprensivo el afán protagónico
de aquellos que indudablemente participaron en la tarea operativa,
pero la labor se realizó indudablemente bajo mis órdenes,
yo era el director de la DINCOTE y, modestia aparte, era un oficial
de inteligencia. ¿Qué pasó? Yo no lo se. Guardo
como recuerdo una carta queme envió el coronel Jiménez
cuando estuve en Taiwan, en donde me saluda, me reconoce, me muestra
su aprecio y agradecimiento por todo el trabajo que se hizo bajo
mi dirección. Después, no se. Él se fue a trabajar
al SIN, estuvo un año y medio, y creo que trabajó
con Vladimiro Montesinos. En esa oportunidad se elaboró un
video en Canal 4 de una miniserie, en donde se me ignoraba olímpicamente,
pero en fin, no quisiera entrar en estos detalles.
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