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06 de enero del 2003
César Hildebrandt:
Sí el fallo no favorece a Hildebrandt, el periodista tendrá que pagar un cuarto de millón de dólares a Julio Vera Abad.
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"Creen que pueden meter preso a quien les venga en gana"

El 28 de febrero, un vocal dirimente decidirá si el periodista César Hildebrandt deberá pagar al empresario Julio Vera Abad la suma de un cuarto de millón de dólares, como producto de la demanda entablada contra el periodista en un largo juicio, nacido en los tiempos en que el Poder Judicial era manipulado por Vladimiro Montesinos.
La posibilidad de que Hildebrandt pierda esta querella ha llamado poderosamente la atención de la ciudadanía, sobre todo, con respecto al comportamiento de un sector de la justicia en nuestro país.

agenciaperu.com

Después de casi dos años de proceso judicial, la Primera Sala Civil de Lima no ha logrado resolver la demanda entablada por Julio Vera Abad contra el periodista César Hildebrandt, pese a que no sólo la razón, sino que también aparentemente la ley, están de lado del hombre de prensa.


VERA Y MONTESINOS: EL PACTO

Todo se inició el año 1998, cuando Julio Vera Abad, entonces propietario de Andina de Televisión, Canal 9, se reunió en la ya famosa 'salita' del SIN junto al ex asesor Vladimiro Montesinos, a quien vendió los programas periodísticos de su canal a cambio de dinero de la corrupción.

En esa misma oportunidad, y tal como ha quedado registrado en un vladivideo, Vera pidió a Montesinos "destrozar" a Hildebrandt, quien hasta hace poco trabajaba para él. En respuesta, el otrora brazo derecho de Alberto Fujimori prometió derivar la denuncia de Vera a "la sala adecuada".

Hasta ese entonces, Canal 9 era el único medio televisivo que no había caído bajo la nada apreciable tutela de Montesinos. Hasta antes de la reunión, Vera Abad tenía un empeño especial en mantener un contrato con Hildebrandt, mismo que databa del año 1997. Pero todo era una suerte de provocación. Vera buscaba que el ex asesor lo llame para una reunión. La finalidad: vender su línea periodística a la mafia.

Hildebrandt recuerda esta etapa de una forma muy clara: "Vera, al mismo tiempo que pretendía el desmantelamiento interno del programa, usaba esta política contradictoria: quería negociar nuestra cabeza, pero al mismo tiempo, su miseria de horizontes no le alcanzaba para estar donde estaban los presupuestos".

"Así, nosotros estabamos entre el problema de la censura, la fiscalización y el de las llamadas, además del problema del presupuesto", recuerda el hombre de prensa.

Es ante esta falta de compromiso mostrada por el dueño de ATV, que Hildebrandt y su grupo deciden renunciar al canal. El periodista escribió, de puño y letra, su resolución de contrato.

Las razones caían por su propio peso: Vera Abad se había comprometido a brindar el soporte logístico y financiero para la realización del espacio periodístico, sin embargo, no cumplió con su palabra.

EL JUICIO Y LAS EVIDENCIAS

Hildebrandt: "El mensaje me parece claro, y es 'estamos vivos, estamos actuando, estamos concertando, y además, eventualmente, estamos gobernando'".

Tiempo después, lo esperado: amparado por la justicia que controlaban Montesinos y Fujimori, Julio Vera Abad entabló una demanda por incumplimiento de contrato contra César Hildebrandt. La consigna era clara, y la expresaba el propio Vera en su ya conocido vladivideo: "destrozar" al periodista.

Pese a todo, este indicio en este largo proceso no ha sido aceptado como prueba en el juicio por dos de cuatro de los vocales.

"El pasaje ha sido considerado por los dos vocales que se han pronunciado en contra como irrelevante, es decir, no tiene que ver con el asunto de fondo, que para ellos es la carta de resolución, donde yo digo 'chau, me largo, no me dan las facilidades, están incumpliendo el contrato en tal y tal cláusula'. Ello no es motivo de rescisión, es decir, no es una convincente carta de resolución de contrato", expresa Hildebrandt.

Sin embargo, para el periodista, esta aseveración es una mentira: "yo, como hombre que no sabe de leyes, le pregunté a mi abogado si había metido la pata, y él me dijo que 'no, no metió usted la pata, porque las resoluciones no tienen formato previo, ningún código civil del mundo dice que las resoluciones deben de tener tal formato o tal tipología. Cosa que es cierta, ya que yo consulté sobre este tema con otros abogados, y todos me dieron la razón en este caso".

Sin embargo, lo más grave es que "es moralmente inaceptable que un tribunal considere que esa reunión no tiene conexión con ese proceso. La justicia no puede estar desvinculada de los hechos, es un asunto de derecho más que de apreciación periodística o ciudadana, simplemente".

"El mensaje me parece claro, y es 'estamos vivos, estamos actuando, estamos concertando, y además, eventualmente, estamos gobernando, la prueba es que podemos prescindir de un periodista de relativa importancia, atacar de una manera vil, por ejemplo, a un ex procurador que es la encarnación del proceso anticorrupción, y demostrar que en el Poder Judicial tenemos no sólo proveedores de sentencia, sino además defensores ilustres, como Víctor Raúl Mansilla'. Ellos creen que pueden meter preso a quien les venga en gana", afirma.

 
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