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Nuevos documentos confirmarían que Hoyos de Vinatea apañó irregularidades en carretera Cabana
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El comandante Luís Cruz Castro, uno de los oficiales del Ejército sancionado junto al general Rafael Hoyos de Vinatea por el caso de la carretera a Cabana, presentó una serie de documentos que prueban que Hoyos tenía información detallada de todos los avances y retrasos en esta construcción, y que participó en el convenio con Proidinsa, empresa encargada del proyecto.
- Además, el comandante Cruz, el primer jefe del proyecto Ancos-Tauca-Huandoval, denunció a los coroneles Mario Flores Carlos y Carlos Rojas Yupanqui de haberlo presionado para que firme el convenio ilegal de subcontratación con Proidinsa, acusándolos luego para hacerlo parecer responsable de todas las irregularidades de esta estafa.
Escribe Cecilia Valenzuela / agenciaperu.com
¿Quién le dio la orden para empezar la ejecución del proyecto de reparación de la carretera Cabana?
El general Hoyos me dio la orden para iniciar el proyecto. Todo empezó cuando el presidente Toledo, en una reunión donde estuvieron presentes el Comandante General del Ejército, el jefe de la Región Militar Norte, el general Williams y el general Hoyos de Vinatea. En esa reunión, el presidente Toledo designó al general Hoyos de Vinatea para que se hiciera cargo del proyecto, aunque, por la zona de la construcción, le debería haber correspondido al general Williams.
Tenemos información sobre que el Batallón Número Ocho, bajo su dirección, empezó a mover las maquinarias de construcción hacia Ancos el día el 8 de agosto. Pero el convenio firmado con Provías data del 9 de agosto. ¿Cómo es que usted comenzó a mover maquinarias si aún no se había firmado ese convenio?
Porque recibí la orden del general Hoyos, quien la tramitó por medio del general Flores, muy cercano a él. Flores es el jefe del Departamento de Asuntos Civiles y ve todos lo relacionado con la Región Militar Centro. Los días 3 y 4, como no había presupuesto para iniciar la obra, el general Hoyos realiza un acuerdo con su amigo, el empresario Víctor Carrera, para que él le preste 400 galones de gasolina para mover las máquinas, conveniendo en que se le iba a pagar en el 2005.
Pero en el contrato entre Provías y el Ejército dice que no se puede subcontratar total o parcialmente la obra. ¿Por qué se subcontrató?
A espaldas mías, ya habían comenzado las conversaciones con la empresa subcontratada, PROIDINSA. En una reunión en la participaron el coronel Flores, el coronel Rojas Yupanqui, el ingeniero Salas, gerente de PROIDINSA y David Kadafi, ellos decidieron la contratación de esa empresa.
Ellos deciden que la carretera iba a ser ejecutada por PROIDINSA. ¿Usted conoció que esta empresa pertenecía a los Aybar Cancho?
Yo no llegué a conocer eso. Me he enterado de ello muy posteriormente, recién este año cuando estuve internado en el hospital y el coronel Flores me visitó. Allí me comunicó, que PROIDINSA era de los Aybar Cancho. Flores estaba muy asustado, pues me contó que se le debía mucho dinero a PROIDINSA, pero que ellos no le iban a pagar.
¿El general Hoyos le pedía que usted le reportara periódicamente sobre los avances en la obra?
Si. Es más, el coronel Flores visitaba siempre la construcción y le informaba detalladamente sobre todos los avances y los retrasos en la obra. Cuando comenzó a retrasarse, el comandante general del Ejército, el general Muñoz, pone a disposición del general Hoyos toda la maquinaria de construcción del Ejército. Aunque esta maquinaria era inmensa en número y de gran calidad, el general Hoyos rechaza este ofrecimiento, porque él ya estaba conversando con PROIDINSA.
¿El general Hoyos visita la obra? Él lo ha negado repetidamente.
Sí. Tengo fotografías que documentan su visita a la obra de la carretera a Cabana. En ellas aparece el coronel Flores, el comandante general Luis Muñoz, el general Rafael Hoyos de Vinatea y yo.
Estas fotografías demuestran que había un enorme interés en la obra, con la presencia del comandante general del Ejército y el propio general Hoyos de Vinatea. ¿A qué se debía este interés?
Le explico. El coronel Flores me hizo llamar a su oficina, en la Comandancia de la Región Militar Centro, dirigida por Hoyos. Allí se presentó también el coronel Rojas Yupanqui. Él nos comunica que el general Hoyos tomó conocimiento y está de acuerdo con el contrato para subcontratar el proyecto con PRODOINSA. Pero que el general Hoyos no quiso, firmarlo porque no le correspondía. Según Rojas Yupanqui, el general Hoyos le indicó que quien debía firmarlo era yo. Por eso, me indican que lo firme yo.
Pero la disposición fue suya, la orden era del general Hoyo
Efectivamente. Y yo me vi coactado, por los dos coroneles, a firmar el convenio. Fue un abuso de autoridad de su parte.
¿Usted no les preguntó por qué violaban la disposición que especificaba que no se podía subcontratar el proyecto?
Al día siguiente de firmar el convenio yo fui a conversar personalmente con el general Hoyos. Él me dijo “ya no me digas nada” y me indicó que coordine solamente con el coronel Flores.
Luego que el gobierno ordenó que el Ejército se hiciera cargo de la obra, el batallón de ingenieros presentamos la propuesta técnica para la construcción, en la que concluimos que costaría 37 millones de soles. En ese momento, el coronel Flores me indica que al general Hoyos, una empresa le estaba ofreciendo el mismo avance por mucho menos dinero, por 24 millones. Y que lo que sobrara se lo pagarían al general Hoyos.
Usted firma un contrato por 24 millones de soles ¿Cómo iba a hacer PROIDINSA para tener un vuelto y destinarlo al general?
Yo me preguntaba cómo iban a llevar a cabo este convenio, si PROVÍAS no iba a entregar todo el dinero al Ejército, si no que le pedía justificaciones cada mes, por cada monto que le daba, no más de 2 millones por mes. Yo me di cuenta que en ese momento el proyecto se estaba licitando de manera irregular. Los coroneles Rojas y Flores se estaban reuniendo con los Aybar Cancho, para direccionar el resultado de las licitaciones. Por eso es que cuando se les pagaba a los proveedores, inmediatamente el coronel Rojas los extorsionaba y les cobraba. Hay recibos que prueban que el coronel Rojas recibía el dinero de los proveedores.
Sí, nosotros, hemos llegado a esta investigación a partir de las quejas de los proveedores, a quienes les había quitado muy buena parte de sus ganancias y les dejaron de pagar en los últimos meses de la construcción. Ahora, yo tengo una duda. El general Hoyos sabía que PROIDINSA era propiedad de los Aybar.
Yo no podría asegurarle eso.
Porque Nosotros tenemos un documento que los vincula. Un contrato con PROIDINSA en el cual el general Hoyos le alquila un terreno a esta empresa de los Aybar Cancho, dentro del cuartel Hoyos Rubio, que él comandaba. ¿Este contrato es parte del arreglo entre ambos para la licitación?
Ese contrato ha sido firmado paralelamente al de la subcontratación. Y el público no se dejará sorprender, pues no se firma un contrato sin que se conozcan las dos partes. El general Hoyos conocía bien a PROIDINSA.
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| > COMANDANTE JULIO CRUZ, primer jefe del proyecto Ancos-Tauca-Huandoval, carretera a Cabana. |
El general le envía a usted una serie de cartas reclamándole por no pagarle a PROIDINSA. Una es del 22 de junio y la otra es del 20 de julio del 2006.
Efectivamente, me las dirige a mí, cuando cualquier reclamo debía dirigirse a mi comandante general, el general Sánchez. Me las dirige a mí y catalogándolas como de archivo, para que nadie más las revise.
El general Hoyos está defendiendo a la empresa de los Aybar Cancho. ¿Por qué se las envía a usted?
Estas cartas las recibo yo mientras estoy internado en el hospital, gravemente enfermo.
En el hospital, ¿recibió usted la visita de alguno de estos coroneles, Flores o Rojas Yupanqui, ¿Han tratado de presionarlo?
En septiembre de este año, me visita el coronel Carlos Flores. Me dijo que había problemas, que PROIDINSA estaba reclamándoles que le pagaran. Por ello, me hicieron firmar un documento para negar la existencia del convenio con PROIDINSA, aquel que me hicieron firmar en el 2005 para poder subcontratar el proyecto. Este documento buscaba dejar sin efecto aquel convenio. Y para ello le colocan una fecha falsa: julio del 2005. Testigo de ello es el capitán Vásquez Retis, del batallón de ingenieros de combate número ocho, quien ayudó a confeccionar el documento.
Él es testigo de que los coroneles hacen un documento, en setiembre de este año, y le ponen la fecha de julio del 2005.
Así es, y yo voy a presentar estos documentos en consideración del consejo de investigaciones que me somete a proceso, pidiendo una prueba grafotécnica para que los coroneles no puedan negar que fue confeccionado este año y no en la que le ellos le ponen.
Usted debe asumir su responsabilidad en estos hechos, porque usted sabía que no debía firmar ninguno de esos documentos. ¿Asume usted su responsabilidad, comandante?
Yo acepto mi responsabilidad. Pero deseo que tengan en cuenta que fui presionado, coactado y amenazado por los coroneles Rojas y Flores. Ellos han vulnerado mi capacidad de decisión en este proyecto, han sido los autores intelectuales de todo esto.
¿A ordenes de quien?
Del general Hoyos. Yo soy un comandante, un oficial que ha sido presionado en esos momentos.
¿Usted va a apelar ante la Inspectoría del Ejército la sanción que le han impuesto?
Pese a que me han hecho un proceso y me han pasado a retiro por medida disciplinaria, yo soy leal a mi Institución. Por ello, yo quiero pedirle que se amplíen las investigaciones y que reconsidere la sanción que me han impuesto, porque yo he actuado bajo presión por estos coroneles y ahora me acusan a mí. Ellos deben responder por este delito.
Es absolutamente ingenuo que el general Hoyos pretenda hacernos que usted, siendo comandante, un subordinado suyo, firmó por cuenta propia un contrato de 24 millones de soles sin recibir una orden. El otro síntoma grave aquí es que en el informe de la contraloría, el único responsable es usted. Mientras que los coroneles Flores y Rojas Yupanqui, que hacen todas las coordinaciones con PROIDINSA, no aparecen sancionados. Y el general Hoyos sale limpio, como lavado con detergente. Aquí hay gato encerrado, las investigaciones deben continuar.
Yo quiero pedir a través de su programa, que se llegue a la verdad, para que no quede impune lo que se ha hecho conmigo. También quiero pedir garantías, pues mi abogado y yo hemos recibido amenazas. Quiero pedir el apoyo de su programa, porque también soy padre de familia y estoy recibiendo tratamiento médico.
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