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Vásquez Vejarano de acuerdo con intervención del Congreso en reestructuración del PJ
agenciaperu.com
En entrevista en el programa La Ventana Indiscreta, el Presidente del Poder Judicial, Walter Vásquez Vejarano, se mostró a favor de que el Congreso intervenga en la anunciada reestructuración del aparato de justicia.
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Usted reaccionado de manera afortunada en el caso Palacios. Pero acabamos de escuchar al señor Villa Stein cómo al hablar sobre el tema, se va por las ramas y no va al fondo del problema. Esta no es su posición, ¿o si?
Quisiera hacer un deslinde entre lo procesal, la aplicación de normas que nosotros los jueces estamos llamados a hacer, otro aspecto: que es esta agresión brutal a la moral pública, a la salud social. El suceso de Eduardo Palacios me ha golpeado en lo personal. En lo funcional, me obliga a persistir en mi primera medida: separar no sólo a un vocal, sino a un amigo con quien había departido durante más de 10 años. Fue doloroso, pero fue necesario.
Esta mañana el doctor Alan García ha dicho que el pueblo no puede esperar. Cuando el Consejo de la Magistratura ha dicho que va a demorar 15 días en decidir qué va a hacer con Palacios Villar, el Presidente ha dicho que esto es inadmisible, el pueblo necesita urgentemente repuestas. Lo que está diciendo en realidad es: necesitamos un cambio y una decisión, necesitamos ver una actitud. ¿Usted cómo toma estas palabras?
Como una muestra de preocupación muy sentidamente expresada ante el cuerpo judicial en pleno. Pese a que se podría decir que está distante del episodio, yo al Presidente lo noté conmovido. Y creo que en las expresiones que va teniendo como ser y como Jefe de Estado se refleja este estado de ánimo.
Créame con sinceridad que yo estoy de acuerdo plenamente cuando el Presidente dice que puede actuar el Congreso. En el Congreso están dos segmentos importantes de la CERIAJUS (Comisión Especial para la Reforma Integral de la Administración de Justicia): la reforma de la Constitución en materia judicial y la reforma de las leyes orgánicas que a nosotros nos atan.
¿Para luchar contra la corrupción dentro de la institución, las leyes orgánicas los amarran?
Por supuesto. Nosotros tenemos procedimientos. Se produce una acto de corrupción, y tenemos que aplicar las reglas. Yo le confieso que el mismo día que me enteré del suceso (el caso Palacios) y tuve que tomar una medida, hasta cierto punto estaba procediendo de hecho, es decir de forma automática, porque así lo exigían las circunstancias tan apuradas. Pero cuando se presentan los procesos ya ordinarios, digámoslo así, todo tiene que sujetarse a reglas.
Creo que en eso todos estamos de acuerdo: el vocal debe tener un proceso, debe poder defenderse, y de hecho se está defendiendo bastante bien, con un abogado mediático con mucha capacidad de argumentación como el doctor Nakasaki es quien lo representa. Pero, digamos, ese hecho ha llegado a colmar el caso. Yo he presentado hace un momento, causas e indicios en donde la OCMA debía proceder a una investigación férrea, una investigación cabal. Sin embargo eso no ocurre. ¿Por qué no ocurre?
Cuando el Consejo de la Magistratura da un plazo de “n” días para hallar una sanción, significa que ya comenzó a trabajar. Y ya comenzó a trabajar en lo que llamamos el proceso disciplinario. Ese procedimiento disciplinario ya está, en el mundo jurídico, con una medida cautelar. ¿Cuál es? Es que el señor Palacios Villar ha dejado de ser vocal de la Corte Suprema. Ya está sujeto en lo administrativo a ese procedimiento del Consejo, y el lo judicial se le abrirá instrucción.
Qué es lo que se espera para el futuro, doctor Vásquez. ¿Usted va a tomar el toro por las astas? ¿Va a iniciar la reestructuración?
En lo humanamente posible, y sin violentar el estado de derecho, porque esto sucesos, el voy a confesar, me hacen recordar al 5 de abril.
Pero el 5 de abril salieron tanques a las calles, cerraron el Congreso...
Claro, claro, y 13 vocales fueron puestos en la calle.
De ahí su trayectoria, doctor Vásquez Vejarano. Por eso el respeto de muchos colegas míos, yo me incluyo, hacía usted y hacia su trabajo. Pero el Poder Judicial siempre ha sido víctima de las distintas épocas y de los distintos gobiernos, ¿a esos recuerdos se refiere usted?
Efectivamente, me hace recordar este episodio, guardando las distancias cronológicas, el estado de ánimo de la población. Porque, como se recuerda, el golpe fue popular. Fue popular y se midió en las encuestas. Cuando la opinión pública por merced a esfuerzo de la prensa se dio cuenta de que no era el régimen totalitario la solución, que no era el cambio de persona la solución al problema judicial.
Lo que pasa es que cuando se recupera el estado de derecho, cuando se recupera la democracia, el Poder Judicial no se limpia de algunos elementos ligados a la mafia de Montesinos.
Efectivamente, usted está dando en el clavo. Y no es solamente eso, sino que dentro del entorno social, vinculado con el problema judicial, ¿quiénes son los voceros de opinión? Fueron los que ayer manejaron el Poder Judicial. Esa tara ahora la arrastramos y pagamos nosotros.
Lo congresistas y funcionarios público de alto nivel se han bajado el suelo. ¿Ustedes también se van a bajar el sueldo?
Nosotros tenemos una ley orgánica que en el artículo 186 dice que los magistrados tendrán un sueldo de acuerdo a su dignidad, etcétera; sueldo que no puede ser rebajado bajo ningún motivo. Pero en la entrevista que he tenido con la Presidenta del Congreso, le he dicho que si esa norma se modifica nosotros no vamos a tener inconveniente en regularnos y ponernos acorde con la demanda nacional.
¿Cuál es su prioridad para iniciar esta reestructuración que clama la ciudadanía?
Nosotros hemos formado un grupo de trabajo, formado por cuatro señores magistrados, con el refuerzo del doctor Andrés Echevarría que presidió la comisión de reestructuración de hace unos tres años, y como tenemos trabajo ya hecho, estamos haciendo de inmediato un paquete de medidas para agilizar los trámites, para que los expedientes no lleguen en tanto volumen a la Corte Suprema. Tienen razón los que dicen que no podemos agilizar, porque estamos colmados. Cada año ingresa un millón cuatrocientos mil expedientes. Cada año. Tenemos un remanente de millón y medio de expedientes. Numéricamente a cada juez le tocaría resolver tres expedientes diarios. Y eso es imposible. A los señores que tienen que ver con presupuesto, quisiera que en vez de criticar, pues contemplaran esta situación. Entonces el problema de la reestructuración también mira, aunque parcialmente, a la cuestión presupuestal. Necesitamos la ayuda del Estado y la comprensión del Estado. Además, si no aumentamos el número de jueces, si no pasamos de los 2000 jueces, este segmento de pobres, sobre todo ellos, se quedarán sin acceso a la justicia.
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