|

|
|
Saúl
Peña incautó una de las lujosas casas
de Villanueva Ruesta. Actitudes como esa le han valido
el odio de Montesinos.
|
¿Por
qué Montesinos difama a Saúl Peña?
Montesinos
se ha lanzado contra el juez Saúl Peña no
sólo por haber ordenado la detención de su
hija Silvana o por las varias incautaciones de inmuebles
de la mafia, sino porque ahora Peña está analizando
parte de su memoria, la que tenía en los discos duros
de las computadoras del SIN.
agenciaperu.com
Anoche,
el programa Entre Líneas de Canal N, difundió
imágenes exclusivas del momento en que la Policía
Contra la Corrupción incauta una de las lujosas casas
de la mafia. El suntuoso inmueble -en el que se aprecia,
entre otros lujos, bares, jacuzzis y una gran piscina- pertenece
al ex comandante general del Ejército, José
Vilanueva Ruesta.
Este
es sólo uno de los 48 inmuebles que el juez anticorrupción
Saúl Peña Farfán, con la intervención
de la fiscalía y la Policía Contra la corrupción,
ha mandado incautar.
|

|
|
La
ya clásica huachafería de la mafia montesinista
se manifestó en esta casa de Villanueva Ruesta.
|
La semana
pasada, Panamericana Televisión, el canal de Ernesto
Schutz, propaló un vídeo en el que Montesinos,
ante la comisión Mulder, acusó al juez y al
procurador que lo procesan e investigan. Pero, ¿por
qué Montesinos quiere enlodar a Saúl Peña?
LA
MEMORIA DE MONTESINOS
El 25
de setiembre, el juez Peña, la fiscal Ada Gotuzzo
y un grupo de oficiales de la Dirpocc, entre los que había
dos especialistas en computación, ingresaron a la
casa de Rafael Merino Bartet, el agente 002.
Este
grupo especial había sido informado que en la unidad
"D" de la computadora de Merino, existían
archivos y carpetas con material clasificado perteneciente
a Pedro Huertas Caballero, el asesor legal del SIN durante
todo el fujimorismo. El copiado de estos archivos le ha
puesto los nervios de punta a Montesinos. Esta sería
una de las razones por las que el ex asesor acusa falsamente
al juez que ahora tiene en su poder parte de su memoria.
Pero hay más.
ANTECEDENTES
DE UN ODIO
En 1996,
el juez Peña ordenó la detención del
comandante de la PNP Gerardo Ricci, hermano de una secretaria
de Palacio de Gobierno, Carmen Ricci, quien tenía
una relación sentimental con Alberto Fujimori. A
mediados de 1999, el juez Peña abrió instrucción
contra Fernando Dianderas, entonces Director de la Policía
Nacional, por abuso de autoridad. Dianderas luego ayudaría
a Montesinos a reprimir la Marcha de los Cuatro Suyos.
En el
2000, Saúl Peña fue el primer juez anticorrupción
nombrado para investigar la mafia de Montesinos. En este
tiempo, ha ordenado incautar las propiedades que Villanueva
Ruesta había comprado a nombre de su esposa Pilar
del Rocio Meza; las que el prófugo Víctor
Malca, el ex ministro de Defensa, había adquirido
en sociedad con su yerno, Oscar López Meneses; y
los espectaculares edificios que los socios de Montesinos,
Luis Duthurburu y Alberto Venero, habían construido
con dinero negro.
Pero
lo que desencadenó la ira de Montesinos fue la detención
de su hija Silvana, después de probar que ella coordinaba
con los demás miembros de la mafia, en el nombre
del padre.
|

|
|
Los
jacuzzis eran casi una obsesión para el ex
Comandante General.
|
LAS
INCAUTACIONES
Dinero,
armas, joyas, equipos de interceptación, casas y
hasta automóviles artillados que tenían lanza
llamas y lanza granadas como parte de su blindaje, valorizados
en más de 400 mil dólares -como el que usaba
Alberto Venero- han sido incautados gracias al trabajo del
juez Saúl Peña y de la Policía Contra
la corrupción.
De hecho,
los primeros 50 millones de dólares repatriados por
el Estado peruano, y que la mafia tenía depositados
en el Pacific Industrial Bank de Miami, fueron detectados
a partir de una investigación realizada por la Dirpocc
con la diligente participación del juez Peña.
La parentela
del prófugo ex presidente, Alberto Fujimori, también
ha sido intervenida. Rumy y Jeni Kagami Fujimori, las hijas
de Juana Fujimori, han tenido que entregar dos inmuebles
comprados con el dinero de todos los peruanos.
No todo
el trabajo de las autoridades contra la corrupción
se hace público inmediatamente. Los jueces, los fiscales,
los procuradores y los policías que tienen a su cargo
la tarea de combatir la organización criminal del
régimen anterior, no tienen el tic de figuretis con
el que la mayoría de congresistas nos sorprenden
cada día.
|