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15 de enero del 2002
Fiscal no acepta tener responsabilidad

Jirón Andahuaylas 797. Aunque la policía alertó sobre la presencia de material pirotécnico, la fiscalía no autorizó su intervención.

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Recientes operativos de la Fiscalía confirmaron los informes policiales que señalaban los lugares precisos en los que se almacenaban toneladas de material pirotécnico. Esta semana, agenciaperu.com conversó con el fiscal Venegas y con los vecinos de Mesa Redonda que habían convertido sus propias casas en arsenales de pólvora.

Escribe Silvia Cuevas / agenciaperu.com

En la cuadra nueve del jirón Andahuaylas, a tan solo unos metros de la zona siniestrada en Mesa Redonda, se encuentra la Quinta Santa Cruz. La noche del 29 de diciembre de 2001 pudo arder Troya en el interior de sus estrechos pasillos.

El inmueble alberga por lo menos a quince familias, la mayoría con una gran cantidad de niños. En las fiestas de fin de año, algunos de sus vecinos optaron por convertir sus casas en almacenes de productos pirotécnicos de los vendedores ambulantes de la zona, con el consecuente riesgo para sus vidas.

LOS DESPREOCUPADOS VECINOS

La semana pasada, agenciaperu.com conversó con algunos vecinos de la quinta; uno de ellos reveló cómo, sin pensarlo dos veces, construyeron sus propias trampas mortales. "Yo guardaba la mercadería de una señora. Pero hasta ahora no ha venido a reclamármela, quizá ha muerto en el incendio. Nosotros servíamos de almacenes para los ambulantes, necesitamos dinero, por eso lo hacíamos, además era legal. Guardábamos de todo, bombardas, cohetes o chispitas mariposas. Pero nunca pensé que fuera peligroso, no lo creo aún y si en el incendio el fuego hubiese llegado, normal nomás, mojábamos las cajas y no pasaba nada".

A muchos vecinos no parece importarle estar conviviendo con la muerte.

Pero no todas las familias son tan despreocupadas. Clara Pinedo, la hija menor, presenció desde su azotea cómo el fuego lo devoraba todo. Días después, desde el mismo lugar fue testigo de cómo algunos comerciantes intentaron evitar las sanciones posteriores, escondiendo sus productos pirotécnicos en techos o botándolos hacia los techos de los edificios aledaños.

El viernes 5 de enero, los fiscales ingresaron a la Quinta Santa Cruz, y requisaron una gran cantidad de productos pirotécnicos. Clara Pinedo estuvo ese día en casa y aunque sabía que algunos vecinos convirtieron sus casas en almacenes de fuegos artificiales, nunca imaginó que estos llenarían casi la mitad del patio de la Quinta.

"La fiscal vino ese día acompañada de oficiales de la policía. Pero entraron sólo a las casas donde estaban sus dueños y sacaron tantas cajas que llenaron casi la mitad del patio. La fiscal dijo que regresaría con la orden de un juez, para revisar en toda la quinta pero hasta ahora no ha venido".

Este operativo confirma la investigación que la policía de inteligencia realizó en la zona, en diciembre del año pasado. En este se detectaron hasta veinte locales donde se almacenaban y comercializaban estos productos.

Según un informe policial, el 14 de diciembre de 2001 la policía solicitó ante el fiscal César Venegas Gamarra la autorización para efectuar un operativo de incautación. Las investigaciones habían detectado que en el jirón Andahuaylas 979 se almacenaba material pirotécnico. En el informe policial consta la negativa del fiscal Venegas a intervenir el inmueble, a pesar de haberle proporcionado la dirección y un croquis del lugar. El jirón Andahuaylas 979 es la dirección de la Quinta Santa Cruz.

Fiscal Venegas: "No era de mi competencia apelar a la decisión de la jueza".

EL FISCAL SE DEFIENDE

El fiscal Venegas Gamarra niega haber recibido la información. Añade, además, que sólo se hace responsable de los documentos que llevan el sello de su despacho.

Lo extraño es esta solicitud fue realizada el 14 de diciembre y el fiscal Venegas estuvo de turno en la fiscalía de prevención del delito entre el 10 y el 19 de ese mes.

Además, este no fue el único operativo consultado a Cesar Venegas. Desde el 12 de diciembre del año pasado, la Municipalidad de Lima y la policía solicitaron la autorización para incautar productos pirotécnicos en algunos locales ubicados en la cuadra seis del jirón Cuzco.

En esa oportunidad la incautación sí se realizó, pero sólo en forma parcial. El fiscal Venegas sostiene que, de la lista de locales ofrecida por la policía y la Municipalidad, se descartaron aquellos que tenían referencias inexactas para su ubicación.

"Efectivamente no se realizó el operativo en su totalidad. No descerrajamos todos los locales de la lista propuesta por la Municipalidad y la policía, pero ésa no es mi responsabilidad. Nosotros hicimos las gestiones con la jueza encargada y fue ella quien negó el ingreso a los locales con referencias inexactas" sostiene.

Como la vez anterior, en esta ocasión también se anexaron varios croquis a la lista. Sin embargo, las autoridades judiciales no supieron ubicarse.

El fiscal Venegas insiste en su versión. "No era de mi competencia apelar a la decisión de la jueza. No existe una vía formal para hacerlo, así el la normativa, y contra eso no se puede hacer nada".

No obstante, la semana pasada esa zona fue inspeccionada por los representantes del Ministerio Público, quienes lograron incautar una gran cantidad de material pirotécnico en los locales descartados en el operativo de diciembre del año pasado.

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