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Cambios
ministeriales, concertaciones partidarias
¿El nuevo
gabinete cambiará realmente la situación política y social
que vive el país? ¿Cómo y desde cuándo se viene gestando el cambio
de funcionarios? Este informe trata sobre cómo se tejieron las nuevas
estrategias, concertaciones, o alianzas políticas para dar a luz
al Gabinete Solari.
Escriben
Paola Ugaz y César Hildebrandt Chávez / agenciaperu.com
El viernes 12
fue un día feliz para los miembros del partido oficialista,
Perú Posible. Por primera vez, después de casi un
año de gobierno, sienten que han subido al poder.
Ese día,
con seis nuevos integrantes -que no significaron gran novedad ya
que los cambios estaban siendo voceados desde hace varios días-,
juramentó el nuevo Gabinete Ministerial del gobierno de Alejandro
Toledo, que cuenta ahora con Luis Solari como Presidente del Consejo
de Ministros.
Así se
intentó poner fin a una crisis suscitada en el interior del
partido oficialista. Una crisis que ya llevaba semanas sin tener
una solución a la vista.
EL EFECTO AREQUIPA
La crisis del
gabinete Dañino se inició el 13 de junio en Arequipa,
con la firma del acta de que logró regresar el orden social
a esa ciudad, y congeló la venta de las empresas eléctricas
Egasa y Egesur.
Aquella vez,
la crisis fue tan fuerte que provocó la primera renuncia
ministerial, la del entonces titular del Interior, Fernando Rospigliosi.
Según
nuestras fuentes, el ex ahora ex presidente del Consejo de Ministros,
Roberto Dañino, también habría renunciado en
esa oportunidad. Pero su entorno más íntimo, conformado
por Cecilia Blondet, Fernando Villarán y los hermanos Quijandria,
lo habrían convencido de retirar su renuncia y permanecer
en el cargo.
Desde ese momento,
Dañino supo que su rol en el gabinete había terminado.
Otros, con cierta malicia, afirmaban que pese a ello, planeaba quedarse
hasta diciembre calculando su salida, de tal manera que esta no
le arruine su postulación al Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) el próximo año.
Pero los ánimos
estaban demasiado caldeados. El 2 de julio el gabinete en pleno
se adelantó al tradicional gesto ministerial de poner sus
cargos a disposición en fiestas patrias, y presentó
su renuncia ante el presidente Alejandro Toledo.
TOLEDO Y EL APRA
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Alan García y Alejandro Toledo, durante la campaña
electoral del 2001.
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Ante la adversidad
que suponía el avenimiento de una nueva crisis, el presidente
buscó la mano del APRA para que lo saque del pozo en el que
parecía encontrarse.
Paralelamente,
la cúpula aprista, preocupada ante la posibilidad de que
el presidente Toledo les pidiera ayuda públicamente, decidió
adelantarse. Entonces, Alan García invitó al presidente
y a su esposa a una cena en su casa de Chacarilla.
La cena se realizó
el lunes 8. Y aunque la invitación era con pareja, la primera
dama Eliane Karp no acudió. Según nuestras fuentes,
el presidente pasó un buen rato bromeando con los hijos de
García, y felicitó en especial a Josefina, quien se
acaba de graduar en medicina genética.
Luego del postre,
el líder aprista "sugirió" a Toledo, que
para su próximo gabinete podía considerar replantear
su relación con el pueblo y convocar, por ejemplo, a Allan
Wagner Tizón, para ocupar la cartera de Relaciones Exteriores;
a Javier Silva Ruete, para Economía; y a Javier Tantalean,
que iría a Agricultura.
Aunque esta
versión ha sido negada por el Partido Aprista en más
de una oportunidad, los nombramientos de Allan Wagner y Silva Ruete
confirman la disposición de Toledo por llevar la fiesta en
paz con su principal opositor y detractor político.
El acercamiento
entre Toledo y Alan García venía concretándose
dos meses atrás. Nadie ha negado las reuniones entre miembros
de Perú Posible como Luis Solari, Carlos Bruce o Jesús
Alvarado con los líderes apristas, Jorge del Castillo, Luis
Gonzáles Posada y Hernán Garrido Lecca.
En esas reuniones
los nombres de Allan Wagner y Javier Silva Ruete ya se escuchaban.
LA ALIANZA CON EL FIM
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Fernando Olivera, ministro de Justicia y líder del
FIM.
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El acercamiento
al APRA, en los predios de Perú Posible, ha sido incentivado
por Carlos Ferrero. El actual presidente del Congreso expuso ante
Toledo, con pruebas en mano, que en el Parlamento la alianza del
Frente Independiente Moralizador (FIM), no era imprescindible.
Ferrero habría
sugerido, según fuentes consultadas por agenciaperu.com,
que mantener una relación amical con el APRA es mucho más
beneficiosa que con el FIM. De los once congresistas del partido
que lidera el ministro de Justicia, sólo asisten en promedio
cuatro o cinco a las votaciones congresales, cifra que en poco o
nada ayuda a los intereses oficialistas.
Por ejemplo,
en una de las últimas votaciones ocurrió algo singular.
Cuando el Parlamento decidía la actual configuración
de los ministerios, el FIM votó en bloque y en contra de
Perú Posible.
De inmediato,
Jorge del Castillo, Secretario General del Partido Aprista, advirtió
el detalle y la moraleja: "vamos a ensayar una interpretación:
el FIM dice 'ustedes sin mis votos no logran una mayoría',
pero hoy Perú Posible ha logrado una mayoría sin el
FIM. En este caso no podemos decir que el FIM usó la escopeta
de dos cañones, sino que le salio el tiro por la culata".
Como era de
esperarse, la cena entre García y Toledo, causó malestar
entre los miembros del FIM. De hecho, el miércoles en la
tarde, la bancada del Frente Independiente Moralizador, con Fernando
Olivera a la cabeza, se reunía en la casa del actual ministro
de Justicia para evaluar la alianza con Perú Posible.
Para Gustavo
Pacheco, congresista del FIM, "Olivera sacó la cara
muchas veces como si fuera primer ministro, pero ya ha pasado un
año y ahora tenemos que analizar si continuamos o no continuamos".
El conclave
duró 3 horas y aunque la sangre no llegó al río,
los seguidores de Olivera se sienten fuera de lugar. Hasta que el
líder del partido aliado salió, y declaró que
la "Dirección Nacional ha resuelto reiterar su adhesión
al acuerdo de gobernabilidad y moralidad que mantenemos con Perú
Posible."
LA RENOVACIÓN
En Washington,
el viernes 5, el entonces embajador en Estados Unidos, Allan
Wagner recibió una llamada desde la casa de Pizarro,
el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Según
afirmó durante la semana, el propio Wagner fue "llamado
por el Presidente de la Republica, y con el conocimiento del canciller
Diego García Sayán, viajé a Lima el último
fin de semana. Visité luego a García Sayán
luego de mi conversación con el presidente."
Según
una fuente de Palacio de Gobierno, lo que no había calculado
Toledo era que Wagner le contaría a García Sayán
el ofrecimiento del presidente. Y desde luego, el lunes 8, el ex
ministro entró en trompo.
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Presidente Alejandro Toledo y el Gabinete Solari en pleno.
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Por la noche,
su renuncia irrevocable se filtró a la prensa. Al día
siguiente el ex titular de Relaciones Exteriores confirmaba su salida
y sostenía que con su adelantada dimisión ayudaba
al presidente a tomar mejores decisiones.
La noticia fue
ampliada por el vicepresidente de la República, Raúl
Diez Canseco: "Diego García Sayán ya ha tenido
un periodo como ministro en el Gobierno de Transición, y
las tensiones de su cargo pueden haber requerido para él
un cambio en su vida, y en su agenda personal."
El canciller
puso a los demás ministros en evidencia, y precipito las
renuncias de Dañino y Kuczynski.
Este último
dijo que su alejamiento del Ministerio de Economía se debía
a que el presidente Toledo "ha considerado que quiere hoy un
gabinete que sea más político, más aceptable
por el Congreso, y por eso es que el ha pedido este cambio que yo
acepto muy tranquilo."
A su turno,
Roberto Dañino declaró algo parecido: "creo
que se requiere una a persona con un perfil distinto del mío.
Yo tengo un perfil profesional, no he tenido ni aspiro tener una
trayectoria política. Creo que se necesita tener un manejo
político para el año que se nos viene, creo que se
debe tener una representatividad partidaria".
El actual presidente
del Consejo de Ministros, Luis Solari intentó evitar la salida
de Pedro Pablo Kuczynski, sin embargo, la convocatoria a
Javier Silva Ruete ya estaba pactada de antemano. Allan Wagner había
almorzado con el nuevo ministro el lunes, antes de regresar momentáneamente
a Washington.
Por su parte,
Dañino, aunque ya dejó de ser premier, se quedará
en el gobierno a pedido del presidente hasta que el Ejecutivo firme
el Acuerdo Nacional con los diferentes partidos políticos
y los representantes de la sociedad civil.
Incluso, la
salida de Cecilia Blondet estaba cantada. La ex directora
del Instituto de Estudios Peruanos no gozaba de la simpatía
ni de la Primera Dama ni de los militantes de la chacana. Los posibilistas
sabían que Blondet los consideraba oportunistas y busca empleos.
Nicolás
Lynch no continuó frente al Ministerio de Educación
porque según Toledo no había hecho andar el Plan Huascarán.
Gino Costa, titular del Interior, se salvó porque
no tenía reemplazante. Y aunque se voceaba que Álvaro
y Jaime Quijandría también se irían, Silva
Ruete decidió lo contrario.
Un caso singular
es el de la flamante ministra del Promudeh, Ana María
Romero, quien es amiga del presidente desde sus épocas
de profesor en ESAN. Ella llegó al gobierno como asesora
de Eliane Karp para temas conciernentes al gasto social. Algunos
suspicaces afirman que el nombramiento de Romero fue una forma de
calmar a la temperamental primera dama, quien se opone al acercamiento
de Toledo con el APRA.
Pero los perdedores
de esta historia son Fernando Olivera y el Frente Independiente
Moralizador.
Actualmente
el FIM solo cuenta con 1% de popularidad y ha caído de la
gracia de Alejandro Toledo, a pesar de discursos de apoyo como el
pronunciado durante la juramentación del Gabinete Solari:
"[Olivera] ha presentado su carta de renuncia, esta en las
manos del presidente, tendrá que cumplir responsabilidades
previamente asumidas por su sector, pero no puedo perder esta oportunidad
para decirle gracias Fernando Olivera y al FIM."
Olivera se quedará
hasta fin de mes, ya que le toca organizar la Cumbre de Ministros
de Justicia de Ibero América. Luego partirá a España
o a Portugal. Y aunque Eduardo Iriarte, miembro del FIM,
es el flamante ministro de la Producción, los propios miembros
del partido se encargan de vocear a Fausto Alvarado como el sucesor
de Fernando Olivera.
Durante la juramentación
del Consejo de Ministros, el mandatario anuncio para su segundo
año el "relanzamiento" de su gobierno. Lo que sí
es un hecho es que el presidente ha recuperado un poco de aire.
Pero lo que nadie se atreve a pronosticar es para cuánto
tiempo le durará.
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